El lago cantó a una brisa que bailó hasta la rama del árbol en donde el cuervo dormía plácidamente.
El cuervo despertó y voló hacia el alféizar de la ventana de la casita de Kina y Reishi.
Graznó e Itachi abrió lentamente sus ojos.
Lo primero que sus ojos negros vieron fueron las pestañas de Rina, arqueadas en forma de una medialuna.
Su cara estaba cerca de la suya, durmiendo al lado. Por unos segundos en los que aún no estaba despierto del todo, la observó con ojos un poco dormidos.
Su pelo rojo estaba esparcido por todo el suelo y las comisuras de su boca estaban hacia abajo. Su pecho subía y bajaba al ritmo de su respiración y lucía como si estuviera en medio de algún sueño triste.
Pensó que si los latidos de Rina fueran música, serían una melodía triste, pero contendrían una gran esperanza.
Cuando despabiló abrió sus ojos de golpe y alejó su vista de ella. Trató de sentarse rápido pero le vino un pequeño mareo.
Por primera vez en su vida tenía resaca.
Y la vergüenza entró en su cuerpo haciendo que sus mejillas se pusieran rojas, tratando de revisar todas sus acciones de la noche anterior para asegurarse de que no había hecho nada vergonzoso.
- ¡Itachi, despertaste! - sintió la voz de Kina, quien estaba preparando el desayuno - Ven, siéntate en la mesa.
El Uchiha se puso de pie despacio y fue a sentarse, sin animarse a volver a mirar a Rina. Ella seguía profundamente dormida.
Kina había preparado caldo de pollo y cortado algunas frutas. Luego Reishi vino con una tetera llena de te y sirvió para todos.
- ¿Despertamos a Rina? - Inquirió el niño, mirándola.
- No, déjala descansar - replicó su hermano mayor - Luego le servimos el desayuno a ella.
Comieron el desayuno en silencio, e Itachi a veces fruncía el ceño y tocaba su cabeza, la cual le dolía.
Kina sin querer tiró su vaso de té al suelo, haciendo bastante ruido.
Rina se movió de un lado a otro y se sentó, despierta.
- ¿Hmm? - miró a su alrededor, y los vió sentados en la mesa - Oh... Buenos días.
Les sonrió un poco, con sus ojos medio cerrados, y se desperezó.
- ¿Puedo pasar a su baño para lavarme los dientes? - pidió y los hermanos le indicaron en dónde estaba el baño. Se fue con un bostezo y peinando un poco su cabello.
Luego de unos minutos salió restregando sus ojos y Reishi la invitó a sentarse a la mesa.
- Muchas gracias por la comida - agradeció ella a los hermanos - No sé cómo pagarles.
- No hay problema, son invitados - dijo Reishi.
- Cuando Itachi viene casi nunca quiere quedarse en la casa, siempre duerme afuera del santuario - contó el menor.
- Por cierto, esta noche estará lista la medicina - dijo Reishi al Uchiha. Itachi se limitó a asentir con sus ojos cerrados.
Cuando Rina terminó su comida, él se acercó a ella y le dijo en voz baja:
- Debemos hablar.
La pelirroja abrió grande sus ojos y lo miró, intrigada. Asintió con su cabeza y se puso de pie.
- Reishi, Kina. Más tarde volveremos - les dijo el de cabello negro. Los dos hermanos asintieron.
Con la mirada indicó que lo siguiera, saliendo por la puerta en silencio.
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INSERTED || Neji Hyuga ||
Fiksi Penggemar❗AVISO: esta historia toma un giro oscuro ❗ Rina es una adolescente que vive en la ciudad de Tokyo, hasta que un día despierta en un lugar completamente diferente: la aldea de Konoha. Sin saber cómo llegó allí, decide aventurarse a vivir en el u...
