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— Entonces enseguida acepté, no debí hacerlo— mordí mi manzana verde a la vez que escuchaba el suceso que Jari contaba tan preocupada.

Tras terminar la clase nos dirigimos rápidamente a cafetería, hoy afortunadamente teníamos tiempo para comer aunque sea algo. Agradecí tanto a la profesora Seok por apiadarse de nosotros y terminar su clase 40 minutos antes, fue inesperado, pero bien aceptado.

— Si, no debiste— le dió la razón Bora al instante.

— ¡Lo sé!, no me lo confirmes que me hace sentir peor— chilló, para recargar su cabeza sobre la mesa.

— Pero es verdad— rió divertida la castaña clara a mi lado.

— ¿No puedes hablar con el encargado? ¿quizás él-

— Lo intenté, pero no logré buenos resultados— me interrumpió Jari evidentemente estresada por la situación.

— Ah pero la chica ahí andaba de prestadora de servicios. Te comenté cómo era, te previne de ello antes, he ahora las consecuencias— burló Park sin perder la oportunidad.

— Quería quedar bien, no veía el problema en eso.— continuó Kim, desahogándose.

— Pues a ayudarle con los informes señorita, no hay más— finalizó Bora, mientras se ponía de pie, con la intención de ir a tirar su lata de refresco ya vacía.

— Suficiente tengo con las tareas y proyectos que tenemos ahora mismo, es mi fin.— volvió a agachar su cabeza, para luego fingir llanto nuevamente.

— Todo saldrá bien, no te estreses demasiado— fue mi turno de intervenir para darle ánimos, ésta me miró y sonrió después de ello.

— Gracias— sonrió sincera— de este tipo de consuelo necesitaba Park, no ayudas en eso— reí suavemente al oírla alzar un poco la voz para que Bora escuchase.

— ¡Deja el drama, es hora de ir a clases!— devolvió, ambas nos levantamos enseguida, para dirigimos hacia ella.


(..)

Luego de un rato de lectura en biblioteca a solas y en completo silencio, decidí, por consiguiente, adelantar algunas tareas. El día iba viento en popa, el profesor Yoo no había podido asistir y maravillosamente teníamos 3 horas libres. ¿Qué más se podía pedir?
Sin perder tiempo saqué mi cuaderno y comencé a investigar en mi laptop lo encargado.

Una búsqueda profunda, fuentes confiables, completa travesía en estos momentos. Después de entradas y salidas de documentos en la web, creo por fin encontrar el indicado.
Recargué mi cabeza sobre mi mano derecha a la vez que me dedicaba a leer el documento en pantalla.

— ¿Concentrada?— escuchar la voz de Jeno me sacó de la detallada lectura que ejercía.

— Un poco, si— reí brevemente mientras le observaba tomar asiento a mi lado.

— ¿Qué haces?— curioseó, al momento le permití ver el documento en pantalla— Oooh.. esa tarea.

— Si, esa tarea— sonreí divertida— ¿Ya la has terminado?

— No, quizás mañana la empiece, hoy no es mi día— confesó, asentí comprendiendo— ¿No disfrutarás las horas de descanso?, porque vaya que se necesitaban después de Metodología— añadió mientras sonreía.

|| Love Contract || Lee Juyeon Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora