10

552 49 8
                                        


SCARLETT


Me va a explotar la cabeza, no debí haber bebido tanto. Tengo pequeños recuerdos de anoche, pero no consigo acordarme de todo. Soy bastante idiota la verdad. Esta mañana me he despertado en el piso de Pierre y no se me ha ocurrido una idea mejor que seguir bebiendo, para desayunar bien. Beber para no recordar, me lo he tomado al pie de la letra porque no me acuerdo de la mayor parte de la noche. Me acuerdo de llegar al hotel y que Elizabeth me ayudó a abrir la puerta, pero nada más sobre hoy.

Lo único bueno es que me he despertado para cenar, así mi madre no me acribilla a preguntas. Necesito una buena ducha porque como huela a alcohol ahora mismo vomito.

Me levanto con un poco de dificultad y voy hasta el baño agarrándome de las paredes, estoy bastante mareada. Me ducho y con eso se me pasa un poco el mareo, necesito una pastilla. Salgo a escoger que me voy a poner, no tengo ni idea.

Opto por algo elegante, un traje con una chaqueta negra y unos pantalones campana negros, luego debajo una camisa blanca abierta un par de botones. Para terminar unos tacones negros. Me acuerdo de pocas cosas ahora mismo, pero si que me acuerdo de que mi madre nos advirtió ayer que hoy iríamos a cenar a un sitio elegante, y si no íbamos elegantes nos mataría. Aunque no veo capaz a mi madre ni de pisar una hormiga, pero siempre le hago caso.

Cojo mi bolso y me dirijo al ascensor. Esta vez no llego tarde, de hecho llego la primera. Prefiero hablar por teléfono aquí antes que en la habitación por si llego tarde, por lo menos si estoy aquí saben que he llegado pronto.

Saco el móvil y marco el número de la doctora Bloom.

—Hola doctora Johansson— dice y frunzo el ceño

—¿Cuatro años de amistad para esto?— digo y la escucho reírse

—Ayer no me hablabas tanto de amistad. De hecho, casi me reemplazas.

—Es verdad, es verdad ¿Qué tal la investigación?

—Ehm... Lo han hecho los dos muy bien, no se que decirte Scarlett. Estás en un buen dilema.

—Joder no lo sabia, muchas gracias Lauren. No puede ser que hayan estado perfectos, algo tiene que haber. Por favor.

—Se que parece imposible, pero créeme que durante los turnos que hemos compartido, ninguno ha fallado en nada. Son los dos muy buenos, escojas a quien escojas va a ser una buena decisión— dice y ya veo a mi familia bajar del ascensor

—No pasa nada, gracias igualmente. Tendré que hablar con mi madre seriamente, de ella es de la que más me fío, y sé que conoce a los dos. Quizá no tan bien como nosotras, pero a lo mejor es eso lo que hace falta. Una opinión más profesional y no tan personal— digo frotándome la frente

—Desde aquí puedo notar como te frotas la frente— dice y me río— Es una buena idea, habla con ella y me dices que te ha dicho el sensei— sonrío por el mote

—Vale, avísame si hacen algo mal los señores perfectos— digo y se ríe

—Claro que sí, pásatelo bien. Adiós— dice y cuelgo

Avanzó hacia mi familia que están sentados en unos sofás, parece que esperando a alguien.

—¿A quién esperamos?— pregunto

—Un amigo de papá que va a venir a cenar con nosotros— me comenta Christian

Miro para todos lados buscando alguna figura que parezca amigo de mi padre, son todos iguales. Gordos con canas y multimillonarios. Mi búsqueda no tiene mucha fortuna, pero en cambio me fijo en lo guapa que está Elizabeth. Lleva un vestido rojo largo de manga larga y cuello redondo, sencillo pero se amolda muy bien a su cuerpo. Noto que rehúye un poco mi mirada lo que me hace fruncir el ceño.

CHOOSE MEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora