24

1.1K 78 45
                                        


SCARLETT

—Scarlett, ¿estas bien?— me pregunta Nessa en el momento que Lizzie sale

Me quedo mirando la puerta como si pudiera retroceder el tiempo para traerla otra vez aquí y que acabara esa frase. Mi cabeza no para de pensar en la infinidad de cosas que podría haber dicho, pero solo una me revolotea sin parar, haciendo de mi existencia una tortura por no haberlo podido escuchar.

—Scarlett— vuelve a decir Nessa y por fin la miro

—Eh, perdona. Creo que voy a subir a mi habitación, ¿te importa terminar con esto?— le pregunto refiriéndome a los ingredientes

—No, no, tranquila. Puedes subir— dice y asiento

Salgo de la despensa intentando fingir que estoy bien cuando paso por al lado de Maddy y de mi madre.

—¿Todo bien cariño?— me pregunta mi madre

—Si, perfecto. Avisarme para cenar— le digo y subo

Nunca se me ha dado bien fingir, mentir un poco mejor.

Mientras subo no paro de pensar en ella. Necesito algo que me distraiga. Me tiro en la cama y sin darme cuenta, mientras pienso en algo para distraerme consigo distraerme. Y por fin se me viene algo a la cabeza, lo único que podría distraerme es trabajar.

Abro una bolsa y saco mi ordenador y un par de casos que aun no he conseguido resolver. Creo que esto conseguirá distraerme un par de horas, hasta que me canse y vuelva a la rutina.

———

Han sido exactamente dos horas y veinte minutos, no es mucho, pero a mi cabeza en estas condiciones le cuesta trabajar. Solo tengo ganas de llorar. Me siento horrible, es como si me pesara el cuerpo. No quiero hacer nada, no quiero comer, no quiero hablar, no quiero dormir. Ha conseguido volverme loca.

Mientras miro por la ventana me doy cuenta de que el paisaje es solo otro pequeño recordatorio de lo mucho que la echo de menos. Solo recordar su cara de felicidad cuando vió la casa, me destroza por dentro. Esto no debería ser así, no deberíamos tener que hacer la mitad de cosas que hacemos por no herir a los demás, sin darnos cuenta de que las más heridas somos nosotras.

—Scarlett, venga a cenar— dice mi madre abriendo la puerta

—Ya voy.

La sigo escaleras abajo, dando pequeñas respiraciones profundas. Supongo que mi cuerpo prevé la reacción que voy a tener al verla otra vez. Que patética soy.

Llegamos al comedor donde están todos ya sentados, llegar tarde ya es parte de mi personalidad. Cuando creo que todo va bien, oigo su suave voz justo enfrente mía, no podía estar sentada en otro lado, no. Trato de no mirarla porque sé que una vez que lo haga me va a delatar, y ella lo sabe.

Mientras todos están hablando, se me ocurre levantar la vista para mirarla por una milésima de segundo, pero, como no, no ha sido una buena idea. Ella ya me estaba mirando y eso hace que el corazón se me acelere, pero como si me hubieran anestesiado, me doy cuenta de que su mano está entrelazada con la de Hunter encima de la mesa. Involuntariamente aprieto la mandíbula intentando aliviar toda esta rabia. Arranco la mirada de esa vista tan desagradable y la dejo en mi plato, tal y como lleva toda la comida.

Cuando terminamos de comer todos decido subir a mi habitación en vez de quedarme con los demás en el salón, no estoy de humor para los repentinos tortolitos. A Elizabeth no se le veía muy cómoda, pero no quiero excusarla.

Me tiro a la cama y cojo el almohadón soltando un grito contra él, sin poder remediarlo las lágrimas empiezan a salir otra vez. Por una maldita vez que me enamoro, tiene que ser así de difícil.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Nov 02, 2022 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

CHOOSE MEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora