13

587 50 6
                                        


ELIZABETH

—Bueno, eres la mejor cirujana cardio no se que en el mejor hospital de Nueva York, ¿te parece poco?— digo y se ríe soltándome

—Deberíamos movernos antes de perderles de vista— dice y asiento

¿Por qué me late el corazón tan rápido?

Aun puedo notar el calor de sus manos en mis mejillas, me estoy volviendo loca.

—Deberíamos celebrarlo, ¿no?— pregunto

—Si, pero, solo lo sabes tú. Y probablemente se lo cuente a mi madre, así que...— dice y se queda pensando

—Va a ser difícil.

—Tu estate despierta a las tres de la mañana— dice y frunzo el ceño— ¿Me lo prometes?— saca el dedo meñique

—Te lo prometo— digo y los juntamos— Puedo saber que vas a hacer— pegunto

—No, por ahora no. Mi mente está trabajando.

—Te dejo trabajar.

Llegamos al hotel y cada uno se va a su habitación para cambiarnos e ir a cenar. Hunter y yo no hemos cruzado palabra desde ayer. Me preocupa pero no tanto como me solía preocupar, no se si es bueno o malo. Hunter siempre suele esperar a que vaya yo buscando arreglarlo, pero hoy no va a ser el día.

Miro el armario pensando qué ponerme, menos mal que me he traído un montón de vestidos, sino no sé qué haría. Escogo ponerme un vestido negro de terciopelo de manga larga, que se corta un poco por encima de mis rodillas, por lo que me pongo unas medias para no morir de hipotermia. Tiene un cuello en v que realza mi escote. Para terminar me pongo unos tacones tambien negros.

Nos subimos al ascensor como si fuéramos dos completos desconocidos.

—En serio no me vas a pedir perdón— dice y abro los ojos sorprendida

—¿Por qué debería pedírtelo?

—Por no quedarte conmigo— dice como si fuera lógico

—Si llevas todo el viaje pasando de mi, para que quieres que me quede a tu lado como si fuera un perro— digo a punto de gritarle

—Eso no es verdad, no paso de ti— dice y me rio sarcásticamente

—No, que va. Llevas todo lo que llevamos de viaje al lado de tu padre esperando a que te ascienda— digo y se abren las puertas— A lo mejor consigues el aumento pero pierdes otra cosa.

Estoy flipando. No entiendo porque le ha dado tanta importancia a un problema inexistente, está dando vueltas a una rotonda sin salida. Estoy segura de que si se para a pensarlo se dará cuenta de lo imbécil que es. Pero ese es el problema de Hunter, uqe piensa que todo lo hace bien, y cuando no le da absolutamente igual. Y me estoy cansando de eso, viendo que otras personas me tratan mucho mejor que él.

Parece que somos los últimos en llegar. Están todos sentados en los sofás en los que solemos esperar.

—Esta noche, como es tu última, vamos a llevarte al mejor restaurante. Te va a encantar— dice Karsten a Thomas

—Tiene unas vistas chulísimas— dice mi novio que parece que ya está de buen humor otra vez

—Estas muy guapa— me dice al oído Scarlett y se pone al lado de su madre como si no hubiera dicho nada

Ahí está otra vez esa sensación que me deja Scarlett cada vez que me habla o me mira. Me dan escalofríos cada vez que la tengo cerca, es algo que no puedo controlar. Siempre sabe como sacarme una sonrisa y me encanta que sea ella quien lo haga.

CHOOSE MEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora