Narrador omnisciente:
Los días han estado bastante tranquilos pero eso no significa que no estén nerviosos por el incierto futuro, aunque hay alguien que está bastante relajado e ignora todo a su alrededor.
Jace sale con una chica diferente cada noche en un intento de evadir su realidad, Charlotte ha intentado hablar con él pero no ha conseguido nada, nadie ha podido hablar con él.
Esta mañana Charlotte despierta asustada debido a un fuerte ruido en su oído, este trasmitía dolor y angustia pero no había nadie allí y aparentemente fue la única que lo escuchó.
—Tengo algo para ti —dice Alec entrando al salón donde está Charlotte, ella pretende que todo esta bien—. Cierra tus ojos.
—No tenías que comprarme nada, bonito —ella cierra mis párpados—. Me basta con tu presencia.
Charlotte siente algo frío enredarse en su dedo y espera la indicación de Alec para abrir los ojos. Su corazón late con fuerza al ver el anillo de plata ajustable con punta de flecha.
—Tú me diste esto —Alec señala el collar alrededor de su cuello—. Y yo doy este anillo para que sepas que siempre estaré a tu lado, no importa lo que pase.
—Eres increíble —Charlotte lo besa—. Lo digo en serio, eres maravilloso.
—Cuando te sientas sola o pérdida solo mira tu mano y recuerda que me tienes a mi —acaricia si cabello castaño—. Siempre me tendrás a mi. Te amo.
—Yo también te amo, bonito.
Charlotte sonríe embobada mientras mira la joya adornando su dedo anular, la pareja esta a punto de besarse cuando un par de risas provenientes de un cuarto los interrumpen.
—Parece que alguien se divierte —dice Charlotte con burla.
—Iré a hablar con Jace —Alec suspira cansado—. No puede quedarse aquí por siempre.
—O podemos ir a mi cuarto e ignorarlo —sugiere Charlotte con una sonrisa ladina.
—Eso suena bien.
Charlotte suelta una risa cuando Alec la levanta del sofá y la carga hasta la habitación. La confianza del azabache ha aumentado con el pasar de los días. La castaña se acomoda sobre su regazo y se miran a los ojos sin decir nada.
Alec desvía su mirada a los labios de Charlotte y comienza a besarla con anhelo, cada beso se siente mucho más correcto que el anterior. Las manos de Alec bajan al trasero de Charlotte logrando que ella suelte una risa.
El beso continúa intensificándose, la distancia entre ellos es cada vez menos y pareciera que quisieran fundirse en el otro. Lamentablemente son interrumpidos por el ruido del celular de Alec.
—No quiero ver de que se trata —niega Alec—. Quiero quedarme aquí.
Ignoran el primer llamado y continúa besándose con intensidad hasta que vuelve a sonar y se separan. Alec mira la pantalla con aburrimiento mientras Charlotte regula su respiración por la intensidad del beso.
—Maldición —murmura Alec—. Debemos irnos.
—Odio ese maldito Instituto —alega Charlotte mientras salen de la habitación—. Vamos a buscar al rubio teñido.
La pareja camina por el pasillo hasta llegar a la habitación de Jace e ingresan sin avisar, es una mala costumbre que han desarrollado. Jace está en la cama cernido sobre una Seelie, las sábanas cubren su desnudez.
—Oye, rubio mal teñido —lo llama Charlotte—. Tenemos cosas que hacer, vamos.
—Estoy algo ocupado —responde Jace sin siquiera mirarlos.
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ᴅᴏɴ'ᴛ ʙʟᴀᴍᴇ ᴍᴇ | ᴀʟᴇᴄ ʟɪɢʜᴛᴡᴏᴏᴅ ✓
FanfictionCharlotte Volkova decidió dejar su vida de Shadowhunter luego de varias cosas que ocurrieron en su vida. Su tranquilidad se ve afectada con la llegada de Clary Fray, Jace Wayland, Isabelle Lightwood, pero conocer a Alexander Lightwood cambio su vida...
