Capítulo 20 🪶

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Narrador omnisciente:

Charlotte está recostada en la cama con los ojos cerrados y su respiración es relajada. Alec tiene una sonrisa radiante en el rostro mientras la observa dormir, se ve completamente en paz y le agrada que eso sea así, estira su mano con cuidado para acariciarle el cabello.

—Puedes dejar de mirarme —dice Charlotte sin abrir los ojos—. No me voy a desvanecer en el aire.

—Lo siento —susurra Alec, sus mejillas se tornan levemente rojas—. Es solo que... te extrañé demasiado.

—Estoy aquí ahora —la castaña abre los ojos y acaricia su mejilla—. No planeo irme a ningún lado.

La castaña se acomoda sobre él para darle unir sus labios en un beso lleno de pasión, las manos del pelinegro recorren su espalda provocándole un leve escalofrío. Esta de más decir que la pareja ha aprovechado todo el tiempo perdido y lo seguirán haciendo.

Charlotte se viste rápidamente con una de las camisetas de Alec, la cual le llega hasta casi más abajo de las rodillas y sale de su habitación rumbo a la cocina seguida de su prometido. En la sala se encuentran a Magnus y Addison charlando animadamente.

—Mira quienes finalmente decidieron salir de la habitación —se burla Addie—. ¿Se pusieron al día o aún les falta?

—Cállate —ríe Charlotte y ve como las mejillas de Alec se ponen rojas.

—Buen día —los saluda Magnus, extiende una especie de invitación—. Tengo algo para ustedes.

—¿Qué es eso? —pregunta Alec con curiosidad.

—"Queda cordialmente invitado a la boda de Charlotte Victoria Volkova y Alexander Gideon Lightwood" —lee la castaña con una sonrisa—. ¿Esta noche?

—Esta noche —repite Alec aturdido.

—¿Por qué esperar más? —dice Addison con calma—. Después de todo lo que han pasado se lo merecen.

—Además con nuestra suerte, de seguro ya viene un nuevo problema en camino —agrega Magnus.

—Tienes un punto —concede Charlotte—. Siempre ocurre algo inesperado.

—No sé –Alec hace una pausa y mira a su prometida—. Esperaba que pudiéramos planificarla, quiero que sea especial para ti.

—Me casaré contigo, eso es todo lo que importa, da igual cuando lo hagamos —asegura Charlotte.

—Y cuando su organizador de bodas es un brujo, solo necesitan un poco de magua y excelente buen gusto —dice Magnus con una sonrisa.

—Y una dosis de su ego —bromea Addison y él la mira con falsa indignación.

Charlotte y Alec comparten una mirada antes de aceptar la idea de Magnus, saben que si esperan más tiempo las cosas pueden volverse complicadas, pues siempre ocurre algo y es mejor aprovechar el presente.

—Bien —Magnus suspira—. Primero, el lugar. ¿Qué tal el Taj Mahal? —la pareja niega—. ¿O Machu Picchu, en el Templo del Sol?

—¿Acaso quieres que Raphael se incinere con el sol? —pregunta Addison con calma.

—Estamos trabajando en que sea diurno, Izzy está haciéndole estudios a mi sangre para separar la angelical de la demoniaca —le recuerda Charlotte—. Pero aún así, no quiero ir a casarme allí.

—¿Qué tal el Instituto? —sugiere Alec con calma.

—Claro —Magnus los mira con el ceño levemente fruncido—. Porque cuando pienso en algo romántico pienso en el Instituto de Nueva York.

ᴅᴏɴ'ᴛ ʙʟᴀᴍᴇ ᴍᴇ | ᴀʟᴇᴄ ʟɪɢʜᴛᴡᴏᴏᴅ ✓Donde viven las historias. Descúbrelo ahora