Capítulo 14 🪶

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Charlotte:

Estas noches no he dormido para nada bien, el recuerdo de mi padre sigue atormentándome por más que intento dejarlo atrás. Ahora me encuentro sentada frente al piano del instituto y mis dedos se mueven sobre las teclas de forma natural ya que son años de practica.

—Bravo —escucho una voz masculina y aplausos de su parte—. No tenía idea de que también sabías tocar el piano, ¿hay algo que no puedas hacer bien?

Suelto una leve risa por el comentario de Sebastian Verlac y me acomodo en la silla sin dejar de observarlo. El rubio es quien ayudó a Izzy cuando Azazel intentó atacarla y también con su adicción al yin fen.

—No sé de que hablas.

—De veras, es extraordinario —insiste Sebastian entrando a la sala—. Ojalá pudiera tocar así. ¿Dónde aprendiste? ¿Quién te enseñó?

—Uhm... mi padre solía tocar y yo lo veía —trago salivo—. Pero aprendí por mi cuenta ya que él no estaba para enseñarme.

—Lo siento mucho —hace una mueca—. ¿Tocar te recuerda a él?

—Sí —asiento—. De alguna manera me hace sentir cerca de él, aunque últimamente solo toco cuando quiero un respiro de la realidad.

—¿Por eso te despertaste tan temprano? —pregunta con curiosidad, me quedo en silencio y desvío la mirada—. Espera, ¿nunca te acostaste?

Esta es la segunda conversación con aquel chico y sin duda es de los que toma confianza de inmediato ya que me está hablando como si fuéramos amigos de toda la vida.

—No sé de que hablas —niego con una sonrisa de labios cerrados—. Dormí casi toda la noche.

—Sé reconocer unos ojos cansados —insiste el rubio—. No quieres que tu novio se entere que tienes problemas para dormir, ¿verdad?

—Alec tiene un instituto por el cual preocuparse, no puedo ser una carga.

Antes de irse, la inquisidora Herondale dejó a Jace como jefe del instituto, pero este rápidamente nombre a Alec como el nuevo jefe, algo que mi novio siempre quiso y no quiero ser una distracción.

—Creo que si alguien te aprecia de verdad nunca serás una carga —dice Sebastian con delicadeza.

—Lamento interrumpir la charla —interviene Ares con seriedad—. Alec está por hacer un anuncio.

Asiento con la cabeza y Ares le da una mirada de desconfianza a Sebastian antes de salir del lugar, lo seguimos hasta la sala de operaciones donde ya está Alec rodeado de los otros Shadowhunters.

—Hemos perdido a siete de los nuestros pero una Seelie radical no puede definir a todo el mundo subterráneo, así como no podemos permitir que Valentine defina a todos los Shadowhunters —habla Alec con determinación—. Para restaurar la unidad con nuestros aliados, realizaré reuniones de gabinete aquí con los líderes subterráneos de Nueva York. Las reuniones fomentarán...

—Quiero unidad, ¿pero tiene que traerlos aquí? —cuestiona una chica en un susurro.

—¿Qué esperas? —le responde otro—. Su novia es amiga de un vampiro, hombre lobo y brujo.

—Aún no puedo creer que Alec Lightwood esté al mando.

—Espera. En una semana habrá otro.

—Muestren algo de respeto —los regaña Izzy.

—Tienen un problema conmigo o con mis amigos, soluciónenlo conmigo y dejen a Alec fuera de eso —les digo con seriedad, ambos tragan saliva—. Si no cierran la boca o les enseñaré a callarse.

ᴅᴏɴ'ᴛ ʙʟᴀᴍᴇ ᴍᴇ | ᴀʟᴇᴄ ʟɪɢʜᴛᴡᴏᴏᴅ ✓Donde viven las historias. Descúbrelo ahora