Capítulo 2 🪶

618 39 5
                                        

Charlotte:

No me sorprende recibir una invitación a la fiesta de brujos, donde se celebra al nuevo Gran Brujo de Brooklyn, mi sangre de demonio hace que los subterráneos me consideren para cosas como estas.

—Entiendo que quieras apoyar a Magnus —dice Alec a mi lado—. Pero, ¿por qué me trajiste?

—Porque necesito a alguien que me haga mantener la cordura —le digo con una leve sonrisa—. Y te ves maravilloso en traje.

—¿Segura que traerme aquí fue buena idea? —cuestiona al ver las miradas sobre él.

—Todo estará bien —entrelazo nuestras manos y caminamos—. Ambos somos Shadowhunters en una fiesta llena de brujos.

—La diferencia es que tú si tienes algo en común con ellos, tu sangre demoniaca.

—Ella tiene razón —concuerda Magnus acercándose—. No hay razones por las que no puedan divertirse.

—Es fácil para ti decirlo, te conocen por siglos —señala Alec—. Y todos adoran a Charlotte.

—No todos me adoran —niego—. ¿Y por qué crees que conocer a Magnus por siglos es algo bueno? —miro al brujo—. Sin ofender, pero conozco tu pasado.

—No me ofendo —Magnus suspira—. No quiero quedarme más de lo necesario, pero es tradición que el Gran Brujo saliente le pase la posta a su reemplazo.

—¿Es él? —cuestiona Alec al ver a un brujo con el cabello amarrado hablando con otros.

—Odio a ese sujeto —murmuro de inmediato.

—El inigualable: Lorenzo Rey, el nuevo Gran Brujo de Brooklyn —agrega Magnus con disgusto.

—Magnus Bane —lo llama Lorenzo—. Charlotte Volkova.

Ambos intentamos escapar de allí para perdernos entre la gente para evitar una charla com Lorenzo, pero Alec nos retiene y suspiramos antes de comenzar a caminar hacia el nuevo Gran Brujo.

—Vinieron —dice con una falsa sonrisa—. Y trajeron un amigo.

—Novio —corrijo mientras recibo un vaso con alcohol.

—Sí —afirma Alec—. Hola, soy...

—Alec Lightwood, el director el Instituto de Nueva York —interrumpe Lorenzo—. Supongo que nos veremos bastante en sus reuniones del submundo —mira a Magnus—. Sin rencor, ¿verdad?

—Nadie siente rencor hacia ti, Lorenzo —le digo con una falsa sonrisa—. Puedes dormir tranquilo.

—Estoy muy feliz con mi nuevo trabajo —asegura Magnus—. Ser Gran Brujo es algo ingrato. Mucho tiempo, poca paga —me mira—. Y ella si que sabe que como explotar mi tarjeta.

—Me gusta la buena vida —me encojo de hombros distraída—. Tú me enseñaste eso.

—Lo hice —afirma Magnus, mira a Lorenzo con una sonrisa—. Apuesto que la mala paga no le importa a un joven y buen ciudadano como tú.

—No sean tan cínico. Tendré 484 años, pero tengo experiencia en servicio —menciona Lorenzo—. Tanto años trabajando para el Gran Brujo en Madrid me han preparado bien —mira a Alec—. Aunque quizá yo no sea tan amable con usted como él. Debo servir a los brujos, no trasladarlos por portales como un taxi glorificado.

—придурок —murmuro con acento ruso y afortunadamente no logra escucharme.

—No aceptaría otra cosa —dice Alec con una falsa sonrisa.

—Ansío nuestra primera reunión. Disfruten la fiesta —nos desea Lorenzo antes de alejarse.

—¿Quién lo designó? —cuestiona Alec aturdido.

ᴅᴏɴ'ᴛ ʙʟᴀᴍᴇ ᴍᴇ | ᴀʟᴇᴄ ʟɪɢʜᴛᴡᴏᴏᴅ ✓Donde viven las historias. Descúbrelo ahora