Min Yoongi entró al edificio donde era dueño y presidente; su aura dominante y seria era conocida y temida por todos, era un buen líder, aunque nunca era amable.
Seokjin entró tras él a su oficina.
—¡buen día Jin!
—¡buen día yoongi!
—reúne a todo el personal en el área deportiva del edificio, después tú y yo hablaremos en privado.
Seokjin se sintió temeroso,
—¿todo bien?
—¡nunca he estado mejor! Respondió su jefe.
Después de haber reunido a todos los trajadores, Min Yoongi apareció y se subió a una pequeña grada donde se sentó acomodando su saco y su pantalón.
—¡siéntense también! Dijo serio como siempre.
Sus trabajadores se sentaron en aquel cómodo lugar con confusión en sus rostros.
—como saben, rara vez aparezco frente a ustedes, pero creo que es tiempo de que me preocupe por conocerlos más. Se preguntarán cual es la razón, no hay ninguna.
—Las fiestas de navidad y fin de año se acercan, por primera vez voy a hacer una agenda para esa semana dedicada a ustedes, necesito que todos plasmen en una hoja sus mejores deseos y sugerencias y se la hagan llegar a mi asistente.
—es todo lo que tengo que decir, dijo moviendo su mano y sonriendo un poco para despues irse.
Los trabajadores guardaron silencio antes de celebrar aquella noticia, jamás se había celebrado nada en esa empresa. —¿vieron que sonrió? Dijo un hombre sorprendido. —¡si, es tan lindo! Dijeron dos secretarías. Su alegría era demasiada al ver a su jefe tan raro.
—¿qué fue eso? Preguntó Seokjin caminando tras él.
—"creer es el inicio" Hobi lo dijo ayer, respondió. —estoy aplicando algo.
Seokjin no comprendió pero siguió adelante, —¡usted a cambiado mucho jefe!
Yoongi sonrió pensando en su rayito de sol, le inspiraba tantas cosas que sin darse cuenta se había transformado.
—¿dime, qué tan bien conoces a Taehyung? Dijo de la nada cuando llegaron a la oficina.
—estudiamos juntos desde preescolar hasta la universidad, antes de que fuera famoso, ¿por qué?
—¿sabes que invitó a Jeon a comer ayer?
Seokjin se quedó mudo, ¿qué hizo qué?
Yoongi pudo ver los ojos llorosos de Seokjin y su sonrisa triste.
—¿pasó algo malo? Dijo Yoongi alcanzando una botella de agua a su asistente.
—hace unos seis años atrás, mi amigo tuvo un evento que le cambió la vida para siempre, comenzó con una obsesión compulsiva de la limpieza y el orden, eso casi le cuesta la vida; su madre luchó contra todo hasta que pudo entrar a terapia hace dos años; aún le cuesta pero ha sabido manejarlo, en poco tiempo logró fama y creó una imagen de chico rudo y coqueto, pero no es nada de eso.
Yoongi escuchó atentamente; aprender sobre las emociones ajenas era su primer reto, motivo que lo había movido para tener las ideas y deseos de sus trabajadores en sus manos.
—por eso me he puesto así al saber que ha invitado al amigo del señor Jung, dijo Seokjin limpiando una lágrima. —él jamás come fuera de su casa, ni con su mamá; eso demuestra que ha avanzado demasiado.
—he aprendido algo hoy Jin, hay personas como Jeon que siempre demuestran como en realidad se sienten, otras como Jung que intentan aplacar sus tormentas detrás de una sonrisa; como Taehyung que es dulce y amable pero lo oculta tras una mirada pícara y coqueta.
—¿qué hay de usted jefe? Dijo Seokjin.
—creer es el inicio, respondió,
—creo en mi capacidad de poder ser yo mismo y enfrentar mis demonios, por eso he hablado con mis trajadores sobre algo que jamás habría hecho, estoy rompiendo el cascarón.
Seokjin le dio la mano.
—¡me siento orgulloso jefe! Dijo reverenciando mientras Yoongi le daba la mano estrechandola con fuerza.
—yo estoy orgulloso de ti también, por eso quiero que dejes de ser mi asistente.
Seokjin lo vió con terror.
—¿me va a despedir?
—no, trabajarás a mi lado y aprenderás lo que hago; tu tendrás un asistente y chófer, nos moveremos como iguales.
Seokjin no daba crédito a lo que escuchaba, —¿cómo iguales?
—Seremos como socios, tendremos el mismo poder.
Aquella tarde Seokjin llegó a casa y poniéndose de rodillas abrazó a su madre que se hallaba sentada picando unas verduras.
—mamá, por fin podré pagar el tratamiento para mi hermana, no es necesario que usted trabaje más, tendrá a alguien en casa que le ayude.
Aquel día, Min Yoongi había cambiado en sus trabajadores y en su asistente algunas cosas sin darse cuenta.
Un pequeño gesto de confianza, una sonrisa y un acto de nobleza no le habían quitado el poder que tenía ni lo había vuelto débil y manipulable.
Sin querer recordó las veces que su padre lo había dejado sangrando después de decirle que no debía ser débil de carácter, que debía imponer miedo, ser dominante y serio.
—¡no más! Dijo en una lucha de sus oscuros pensamientos, —¡no más!
"creer es el comienzo" le había dicho su querido novio con su enorme sonrisa mientras lo besaba; aquel pensamiento se volvió su mantra.
Los días avanzaron.
Sus cambios eran lentos pero seguros, se sentía orgullosos de sí mismo, se sentía amado y comprendido; por primera vez había tenido el valor para destruirse y comenzar a construirse de nuevo.
—señor Min, en recepción hay un joven que solicita verlo, dijo la recepcionista por la línea 1.
—¿su nombre?
—Jung Hoseok, señor.
—dile que pase de inmediato, memoriza su nombre y su rostro, es alguien importante que puede venir y entrar cuando le plazca.
Hoseok tocó la puerta, llevaba en sus manos una caja de tamaño mediano.
—pasa cariño, dijo Yoongi viendo el rostro de Jung ponerse rojo, aquello le encantaba.
Jung dejó la caja sobre el escritorio y se sentó.
—¿sabes que día es hoy? Preguntó sonriendo con nervios.
Yoongi se quedó pasmado pensando si había olvidado alguna fecha importante.
—¡no te asustes! Dijo calmandolo, —hoy mi repostería cumple cinco años, emos dado un pequeño regalo a nuestros clientes y he traído uno especial para ti.
Yoongi se acercó y abrió la caja dejando ver un pastel pequeño decorado con un pequeño gato blanco elevando su patita al sol, todo sobre un fondo lila decorado con pequeños brotes morados.
—Jeon lo ha hecho para ti, dijo sonriendo, —te agradece por lo que le haz dicho de Taehyung, ese día lloro un buen rato.
Yoongi vio la decoración llenándose de ternura, —¡es precioso! Parecemos tú y yo.
Yoongi se acercó a Jung y lo abrazó.
—felicidades por tu logro cariño, eres admirable; estoy orgulloso de ti.
Jung posó su cabeza en su hombro y dejó salir algunas lágrimas; palabras como aquellas eran difíciles de escuchar para él.
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My sweet cupcake (Sope)
FanfictionEvangeline, una dulce niña llega sin falta cada semana a la pastelería que atiende Hoseok, ella le cuenta historias de su "hermanito" que tanto la adora haciendo que Hoseok sienta felicidad y ternura por el "pequeño". Así también llega Min Yoongi...
