The Boss

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—¡repite conmigo! Ordenó el hombre de pie junto a un joven de unos 19 años que se hallaba de rodillas en el duro piso.

—¡mi falta de carácter es pecado, mi tortura es mi fuerza, mi castigo es mi consuelo, ser fuerte es mi destino! Gritó el chico obedeciendo.

El sonido de un cinturón resonó por quinta vez contra su espalda en la silenciosa habitación mientras repetía aquellas palabras.

—Tu dolor compensará tu falta de carácter, cada vez que faltes a tu palabra deberás castigarte para enmendar tu pecado. ¿Quedó claro?

Aquel joven guardó silencio mientras escuchaba las palabras de su padre; recordando que su falta había sido auxiliar a un pobre adolescente siendo maltratado en una calle sucia .

—tu madre está en su habitación esperándote, ve y cierra la boca, ya sabes lo que le puede suceder a ella si insistes.

El joven caminó en silencio, su cuerpo temblaba por el dolor y la ira, sostenía sus lágrimas y apretaba sus puños.

Al llegar a la habitación pudo ver a su madre débil y pálida.

—solo estaba esperándote para despedirme, tengo que viajar por un trabajo y probablemente vuelva el próximo año.

La mujer lloró abrazando a su hijo con desesperación.

—mamá no me dejes solo, ¿puedes llevarme por favor?

Solo el silencio persistió

Aquella fue la última vez que hablaron.

Algunos meses después el chico se hallaba en un trabajo de la empresa de su padre, su trabajo era impecable, pero su forma de ser era tan dura y fría que nadie se le acercaba ni lo tomaba a la ligera.

Su teléfono sonó:
—¿hijo? ¿Puedes venir al hospital?
Era la voz de su madre.

El joven salió corriendo, dirigiéndose a su auto.

Al llegar al hospital, caminó erguido, orgulloso y arrogante, las personas lo observaban con cuidado.

Su madre se hallaba postrada, en sus brazos descansaba un pequeño bebé; de pie junto a la cama había un hombre de traje oscuro con una laptop en sus manos dispuesto a escribir.

—lamento mucho no volver por ti, tu padre no me lo permitió, dijo con lentitud y gran esfuerzo.
es por ello que no pude volver, dijo la madre señalando al bebé.

El chico se acercó a su madre, su rostro frío y arrogante no cambió en absoluto.

—mamá ¿por qué no me dijiste? Dijo con dureza. —pude haberte ayudado.

—no hay tiempo que perder hijo mío, voy a dejarte algo para que logres salir de la casa de tu padre para siempre.

—¿que dices? Dijo asustado previniendo la tragedia.

—ahorré mucho dinero para ti mientras estuve casada con tu padre, lo suficiente para que vivas en paz el resto de tu vida; invertí y salí favorecida, pero necesito que cuides de mi pequeña, yo no podré hacerlo...

—el abogado aquí presente se encarga de todo eso...

—te amo, pequeño, perdóname por no defendernos de tu padre...

La fuerza de su madre menguaba con los minutos, sus palabras eran casi inteligibles. Después de estar así algunas horas, había emigrado su alma a otros rumbos...

Aquel recuerdo estaba fresco en su memoria.

—muchas cosas sucedieron ese día madre amada, dijo el joven en un susurro frente a una tumba.

—tantas que no se como logré salir de todo eso. Tu pequeña bebé tiene siete años ahora, es la fuerza que me impulsa a no rendirme; no tengo amigos, solo somos ella y yo en el mundo.

Sus ojos se llenaron de lágrimas, las cuales ahuyentó de inmediato
Dando media vuelta para irse.

—señor Min, su padre lo espera en su casa; usted ha olvidado la visita que le hace cada mes.
—también por la tarde tiene un recorrido por las propiedades que quiere adquirir para el nuevo hotel.

Su asistente lo observó esperando respuesta.

—prepara el auto, iremos al "calabozo" dijo refiriéndose a la casa de su padre.

El auto negro se detuvo frente a una casa enorme, Yoongi bajó arreglando su traje.

Su rostro crispado se disolvió dando paso a una mirada neutra y sin expresión.

—has venido tarde Min, la puntualidad es sinónimo de entereza y dice mucho de alguien.

—¿qué quieres? Dijo Min ocultando sus manos temblorosas  a la espalda.

—¿no preguntaras cómo estoy al menos? Dijo su padre.

—¿Tu me has preguntado?

—¡qué insolente! Solo quería ver cómo te ha ido en el último mes. ¿Tienes una mujer en tu vida al menos?

Yoongi calmó el temblor de sus manos y las llevó al frente llenándose de un valor aparente.

—seamos claros padre, no me gustan los rodeos, ¿qué es lo que quieres? Tengo cosas que hacer.

Su padre lo observó con ojos furiosos, se acercó a él y lo sentó en el sofá de un tirón.

—está bien, tienes razón, tu eres dueño de los hoteles más lujosos de la ciudad, dijo el hombre con desdén mientras cruzaba la pierna de forma relajada. —yo soy el dueño de una empresa de decoración de interiores. Quiero asociarme contigo.

El rostro de Yoongi se lleno de terror, lo que él poseía era gracias a su madre, había logrado crear un imperio en pocos años gracias a su desempeño y esfuerzo.

"no tocarás nada que tenga que ver con mi madre y con mi hermana" pensó

—mi empresa ya cuenta con todo lo necesario, gracias.
¡Te veo el próximo mes!

Yoongi salió de prisa, su asistente le esperaba frente al auto con una botella de agua y medicamentos.

—señor Min, entre al auto, beba su medicamento, yo esperaré aquí afuera, cuando esté listo hágamelo saber.

—gracias Seokjin, dijo en un susurro tembloroso.

"pobre señor Min, cada vez que viene con su padre sufre crisis, debiendo medicarse" "me gustaría ser su amigo pero no se como hacerlo" "me da pena verlo llorar dentro del auto sin nadie a quien acudir"

Yoongi se encerró en el auto presa de un ataque de panico, se puso en posición fetal en el asiento trasero respirando profundamente.

A veces eran peores a veces menores; sin embargo después de tomarse el medicamento no logró sentirse muy bien.

—¿Seokjin? ¿Podemos hablar? Dijo Min bajando la ventanilla del auto.

—si señor, lo que ordene.

—no, no te ordeno, solo quisiera que me hablaras de algo para distraerme.

Seokjin le ayudó a bajar del auto y caminó con él a un pequeño parque.

—señor Min ¿sabía que tengo un amigo famoso?... Empezó a contar.

Yoongi escucho con atención...

Aquella era la primera vez que escuchaba a alguien de forma libre sin etiquetas, conforme pasaban los minutos, su estado fue volviendo a la normalidad.

My sweet cupcake (Sope) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora