Christmas, A New Beginning

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—¡me alegro verte emocionado por planificar algo para tus empleados! Dijo Seokjin.

—¡es mi primera navidad! Y es en dos semanas, ¿sabes lo que eso significa? Que voy a dar a conocer a mis trabajadores lo que soy, me ha costado llegar hasta aquí y no voy a perderme nada.

Jin abrazó a Yoongi, —te quiero amigo, realmente me llenas de orgullo.

—ya, ya... No te pongas sentimental, dijo Yoongi rojo de su rostro mientras se alejaba.

—Mañana se repartirán las invitaciones a todos los trabajadores, aparte quiero que hagas una para Jeon y una para Jung.

—¿que haremos con las frases que los empleados escribieron en las hojas que pediste hace tiempo?

Yoongi pensó un poco,                   —mandalas a hacer para colocarlas en la pared.

Seokjin siguió las instrucciones y se marchó.

La mañana de Navidad llegó por fin, era fría y con niebla, era simplemente perfecta.

Hoseok se levantó temprano, se sentía nervioso y esperanzado; tenía anhelo y menos miedo, la tristeza se había esfumado aquel día.

Buscó en su armario un pantalón sencillo de mezclilla azul y se colocó un abrigo gris a juego con sus zapatos; arregló su rostro en el espejo, colocando una gorra sencilla del color del pantalón, puso un anillo en su dedo índice y salió a la calle.

Yoongi lo esperaba en la entrada, también iba vestido de manera informal.

—¿estás bien? Preguntó Yoongi al verlo pálido.
—no lo sé, pero espero que si, respondió riendo con nervios.

Yoongi tomó su mano y entrelazó sus dedos para darle calor —te hará bien visitarla, debes enfrentar el cambio que significó para ti aquel anillo.

Ambos subieron al auto y se fueron en dirección al hospital; por primera vez Yoongi acompañaría a Hoseok a visitar a su madre.

Jung fue silencioso todo el trayecto sintiendo la mano de su novio darle afecto y seguridad; hacía mucho que iba con un terapeuta, había sanado varias cosas.

Después de llegar al hospital, fueron guiados a la sala donde se encontraba la madre de Jung.

—ella se ha levantado temprano señor Jung, ha comido muy bien, a pesar de estar avanzando en la enfermedad, no ha decaído estos días.

Jung asintió y entró junto a Yoongi y la doctora.

—¿Mamá? Dijo Hobi esperando a qué su madre volteara. —Soy tu hijo Jung Hoseok.

La mujer volteó de pronto y caminó hacia él viéndolo de arriba abajo.

Hoseok animado extendió su mano mientras reverenciaba esperando que su madre lo saludara.

—¡Hoseoki! Susurró ella agarrando la mano y quitando el anillo del dedo índice de Jung     —mi niño Hoseok. Dijo con una enorme sonrisa, la típica sonrisa que Hoseok había heredado.

—¿cómo estás mamá? Dijo cauteloso.

La mirada de su madre se dirigió hacia arriba buscando el rostro de Jung, no supo si lo recordó pero sintió sus brazos alrededor de su cuerpo.

—eres un joven lindo, ¿cómo te llamas? Dijo perdiéndose en su mundo.
—perdón por abrazarte, ¿quieres ir a comer? Yo no como aquí, la verdad no sé donde estoy. Quisiera ir al convento.

Jung se quedó estático en medio de la habitación mientras su madre se dirigía a su cama.

Yoongi tomó la mano de Hobi y acercándose a ella dijo en voz baja: —hola, soy Yoongi, le he traído un regalo, hoy he venido con su hijo Jung Hoseok.

La mención de aquel nombre hizo que pusiera atención.

—quiero decirle que el no estará solo jamás, no se preocupe en dejarlo otra vez, yo lo cuidaré. Le prometo que jamás sufrirá de nuevo, tendrá amor, comprensión y apoyo. ¿Sabe algo? Ahora el está sanando y se siente feliz de cuidarla.

Hoseok sollozaba al lado de Yoongi con sus manos entrelazadas, su madre los observaba en silencio.

—le prometo que su hijo Jung Hoseok vivirá bien, yo voy a protegerlo.

—eres un lindo chico, tu sonrisa es hermosa, dijo la mujer dirigiéndose a Yoongi, después vio a Jung y preguntó
—¿por qué lloras? ¡Este chico acaba de decir que va a cuidarte!

Después de eso no dijo más y dirigió su vista perdida a la pared.

Salieron de la habitación y se dirigieron a una pequeña sala, Hoseok abrazó a Yoongi y sollozó sintiendo paz en su interior.

—estoy agradecido de sentir mi interior renovado, de saber que mi madre aún reacciona a mi nombre, incluso recuerda el convento y que a pesar de que se irá pronto, no sufriré tanto por ello.

—sabes que suceda lo que suceda estaré aquí para ti, mereces ser feliz.  Dijo Yoongi susurrando junto a su oído.

—estoy más que feliz de que estés aquí, no voy a cansarme de decirte cuanto amo que existas en mi vida. Hoseok dio un tierno beso en su mejilla.

Yoongi lo vio con amor, tocando su mejilla. —¡te adoro mi rayito!

Después de aquella dulce escena, Yoongi tomó la mano de Hobi saliendo a la recepción del hospital.

—señor Jung, la hermana Beth me ha dicho que lo espera en el convento junto a las demás, solo cuando usted se sienta listo.

—iré pronto, gracias por eso.

La doctora se despidió con una sonrisa.

—¿es el convento donde creciste?
Preguntó Yoongi.

—si, la hermana Beth fue quien trajo este anillo, dijo mostrando su mano con el anillo puesto.

—¡me gustaría conocerlas! Tu eres tan brillante gracias a ellas, aprendiste a ser lo bonito que tienes ahora.

Hoseok vio a Yoongi y recordó una anécdota feliz de su infancia, —¿quieres que te cuente cómo inició mi amor por la repostería?...

"pequeño, la hermana Beth hará pastel porque hoy cumples un año de estar aquí.
¿Quieres ayudarnos?
Hoseok se dejó guiar de la mano de la hermana Luz.

¿Estás feliz por cumplir 7 años?
El pequeño Hobi se sentía nervioso, nunca había celebrado su cumpleaños; hablaba poco pero le gustaba aquel lugar.

Entraron a la enorme cocina, él nunca había estado ahí, el aroma a chocolate lo invadió.

Las hermanas estaban felices, Hoseok no hablaba ni socializaba con nadie, quizá la cocina le hisiciera feliz y más libre.

—¡ven aquí Hoseoki! Haremos la masa juntos y decoraremos.

El aroma de los ingredientes y el arte al decorar el pastel cambió su melancolía y soledad en un mundo de colores y sabores; desde aquel día la cocina se volvió su lugar seguro y la repostería llegó a él como salvavidas a su oscuro océano"

—¡ahora entiendo por qué todo lo que haces sabe tan delicioso! dijo Yoongi entusiasmado. —lleva tu esencia, tu energía y tu corazón en ello, lograste colocar tu ingrediente secreto.

Hoseok sonrió, aquella mañana de Navidad había sido estupendamente genial, por primera vez veía la fecha le daba esperanza de encontrar un nuevo camino.

My sweet cupcake (Sope) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora