A Beautiful Smile

690 116 3
                                        

—¡hermanito te extrañé! Gritó la niña corriendo a recibir a su hermano con un abrazo enorme y un beso sonoro en su nariz.

Min la levantó en sus brazos con una enorme sonrisa, dándole una vuelta en el aire.

—¿cómo estuvo hoy mi pequeña Evangeline?

—¡muy bien! ¿Sabes como me dice mi amigo? Dijo la niña jugando con los mechones del cabello de su hermano.

—¿qué amigo? Dijo Yoongi serio.

—¿acaso estas celoso dulce gatito? Evangeline sonrió —mi amiguito de los pastelitos; el me llama "Dulcinea"

—ahhhh, tu amiguito eh, me hablas mucho de él, seguramente juegan mucho ¿verdad? Dijo Min pensando en un niño.

—hoy me ha mandado un postrecito para ti, pruébalo y me dices.

Yoongi se sentó y esperó, la niña apareció con una cajita atada con un listón verde limón.

"gracias por ser un hermano especial"

—Seguramente le hablas mucho de mi, dijo sonriendo y haciéndole cosquillas.

—¡como no tiene idea! Dijo la niñera.

Min probó aquel postre, siempre era lo mismo cada vez que degustaba un pastelito de aquel niño.

—mmmmm, ¡es delicioso! Dijo feliz. —dile a tu amigo que le agradezco, invitalo que yo estaré encantado que salgamos los tres juntos el próximo día libre.

Evangeline saltó entusiasmada, —¿escuchaste eso Liz? Dijo a su niñera. —¡mi hermanito ha dicho que saldremos un día con Hobi!

La niñera sonrió, aquello era un lindo detalle de parte del señor Min para el repostero. "quizá así haga amigos"

Cuando llegó la noche Min se fue a su habitación, se sentía demasiado cansado, estuvo pensando en su día, escuchar hablar a su asistente le había hecho bien; sin pensar en más se quedó dormido.

La mañana llegó fría y con niebla,  la alarma sonó, 4:00 am.

Hoseok se levantó como de costumbre, solía pasar días tranquilo y de pronto días tristes, aquello le consumía.

Su teléfono sonó.

"¿quién será a estas horas?"

—¿bueno?

—¿señor Jung? Le hablamos del hospital psiquiátrico.

El rostro de Jung se crispó.

—su madre ha llegado a la última fase, es preciso que usted venga.

Hoseok colgó para llamar a Jeon.

—hazte cargo hoy, iré al hospital, cierra a medio día y descansa.

Hoseok fue a su armario, buscó un traje azul marino y se vistió, no solía vestirse así nunca pero cada vez que visitaba a su madre lo hacía.

Pidió un taxi y partió.

Mientras avanzaba por la carretera pensaba en su madre y la vida que ésta le había dado, había sido muy difícil pero él se había obligado a sonreír, a pesar de ello tenía secuelas que debía cambiar en su vida; su madre estaba llegando a su final y aquello le daba sentimientos encontrados.

Sentía una profunda tristeza, porque jamás habían hablado como debían a causa de la condición de salud que ella tenía, jamás había recibido una disculpa ni él había podido decirle que la perdonaba.

Tan pronto como llegó al hospital se dirigió a la doctora encargada de su madre.

Después de recibir el informe se dirigió a la habitación.

—mamá, ¿como estás?

La mujer lo observó, mostrándose asustada comenzó a gritar.

La enfermera llegó y la llevó a su cama para inyectarle un sedante.

—espere un momento, dijo Hoseok.

Intentándolo nuevamente se acercó a ella.

Su mirada perdida le desanimaba demasiado, necesitaba ayuda para hacer absolutamente todo, por ello Hoseok le quitó los zapatos y la abrigo dándole buenos días.

Sus ojos por fin se posaron en él derramando lágrimas silenciosas, nunca había hecho eso; su mano fría se posó en la de Hoseok y una media sonrisa apareció en su rostro.

Hoseok se sintió triste con aquel gesto, después de verla dormir se marchó.

—El alzheimer es así joven Jung, ella está olvidando lo básico que debe realizar, ud necesita venir al menos una vez a la semana...

Hoseok iba en el taxi hacia la pastelería, no podía ir a su casa en aquellas condiciones.

Al llegar, Jeon ya se había marchado; Hoseok entró a la pastelería evitando ser visto, se dirigió a su cocina y encendió la luz, se dejó caer en una esquina y lloró.

"mamá me lastima que jamás hallamos llegado a hablar más de cinco minutos" "al menos sabes que fui exitoso" "lo siento mucho mamá" "prometo que buscaré ayuda profesional para dejarte ir de mi vida"

La campanilla de la puerta sonó indicando que un cliente había  llegado.

—aahhj olvidé cerrar con llave.

Hoseok se levantó y acomodó su traje y sus cabellos, al ver sus ojos hinchados decidió poner sus gafas de sol.

—una disculpa, no estamos atendiendo en este momento, dijo con su mejor sonrisa mientras llevaba su cabello hacia atrás con su mano derecha.

El joven frente a él lo observó con demasiada atención abriendo un poco la boca.

–¿Quieres hacer un encargo? Dijo Jung un tanto incómodo por la mirada penetrante que aquel joven le daba.

—¿qué? Respondió aquel joven volviendo a su realidad.

—¿deseas hacer un encargo?
Repitió.

—ah, una disculpa, busco al propietario de este negocio, ¿es usted? Dijo en tono serio, cambiando su expresión completamente a un rostro neutro.

—si, lo soy, pero en este momento no estoy en condiciones de atenderte.

—no le quitaré tiempo, tome este folleto y léalo, volveré mañana por la mañana.

Dicho aquello el joven salió sin decir nada más, demostrando su falta de tacto y su arrogancia en sus acciones.

Min Yoongi salió de la pastelería y caminó con total elegancia hacia el auto que le esperaba, se subió a él y se rompió.

Seokjin observó como Yoongi sonreía de forma boba y daba pequeños golpes a su asiento repitiendo "Min idiota" una y otra vez.
Eso le causó miedo, en sus cuatro años siendo asistente del señor Min jamás lo había visto sonreír así, incluso estando con su pequeña hermana; más bien lo caracterizaba su seriedad y frialdad.

—¿Seokjin? Acabo de ver algo hermoso, disculpa mi actitud, tu sabes que no suelo ser así.

—no se preocupe señor, sabe que soy sordo, ciego y mudo.

Seokjin de vez en cuando veía a su jefe en el espejo retrovisor, Min sonreía de forma boba hacia la nada observando el paisaje de todos los días.

My sweet cupcake (Sope) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora