Bravery and Fear

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Los días avanzaron con el tedio de siempre, Seokjin vió llegar a Min Yoongi, le esperaba ansioso en la oficina.

—¡la visita mensual a tu padre fue hace una semana!

–¡lo sé Seokjin! Iré mañana.

—¡tu padre no me ha dejado de llamar! Dijo asustado, —le dije que andabas en un viaje de negocios.

—lo sé y te agradezco, pero quiero romper mi miedo, la ansiedad me consumió los primeros días en que falté a la cita; aún tengo terror de enfrentarlo.

Seokjin observó el rostro un tanto crispado de Yoongi.

—no quiero vivir temiendo hasta que muera...

A la mañana siguiente, Yoongi se dirigió junto a Seokjin a la mansión.

—¿así que te has dignado a venir?  Dijo el hombre caminando a lo largo de su estudio con un fuete en la mano.

—¿Cuál es tu afán de verme aquí? Es molesto saber que soy un horario más en tu agenda.
El rostro del hombre se tornó molesto mientras hablaba; sus manos pasaban de un extremo a otro en el fuete, —quieras o no, iré a verte a tu empresa de ahora en adelante, ya me cansé.

Yoongi lo observó tembloroso, ver el fuete de su padre le causaba náuseas y pánico.

—serías un hombre de carácter fuerte como yo, estaría orgulloso, has creado un imperio, ¿porqué insistes en ser un blando y tonto?

–tu madre sólo cargas te ha dejado, encima de ser una cualquiera te obligó a criar a alguien, ni ella sabía como educar.

Su respiración aumentó junto a su tensión; mientras escuchaba cada palabra como cuchillos en su alma herida; le dolieron como siempre haciendo que su mente se nublara por todo.

Su teléfono vibró en su bolsillo, era lo último que quería ver; a pesar de cómo se sentía lo encendió.

"ten un lindo día amor" 😋✨💜

Yoongi leyó en vista previa y respiró profundamente, una vez, otra vez y otra vez.

El sonido del fuete recortando el aire e impactando sobre el escritorio lo devolvió a la realidad.

—te estoy hablando, ¡debes escuchar cuando te hablo!

Pensar en Hoseok le hizo pensar en la terapia que recibía y las cosas que había aprendido, aquello le dio fuerza.

—cada vez que vengo a tu casa haces lo mismo, una y otra vez; es un patrón que nunca falla. Dijo Yoongi con voz serena, suave y pausada.
—primero me atacas diciendo que no soy perfecto como tú; segundo: atacas a mi madre intentando manipularme como antes; tercero: atacas a mi hermana cuando ella no tiene culpa de nada y cuarto: exiges derechos que jamás has tenido como padre.

El hombre lo vió lleno de enojo, —¿Qué estas diciendo? Eres mi hijo, quería educarte bien pero te fuiste detrás de tu estúpida madre dejándome a un lado.

—no volveré a visitarte, eso venía a decirte; he vivido de forma infernal castigandome como tu lo hacías; ¿sabes cuantas veces vi mi sangre salir por tantos golpes? ¿Todo para qué? para ser como tú querías.

—Pero he decidido dejarlo todo atrás, eso implica que tu también te quedes.
La voz de Yoongi sonó fuerte y segura mientras veía directamente a los ojos su padre.

—¿qué? Susurró el hombre temblando de la ira.

Yoongi  bajó levemente la cabeza como despedida  y salió del lugar volviendo a erguirse lleno de valor.

"no voy a pensar en dejarte atrás padre" "ya lo estoy haciendo" "aunque el mundo se caiga no dejaré de intentarlo"

Yoongi se dirigió a la repostería junto a Seokjin; bebió un poco de agua y respiró profundo cerrando sus ojos.

—me siento bien, salió mejor de lo que esperaba. Dijo Min en voz baja.

—¡estoy orgulloso Yoongi, nunca pensé verlo así!

Al llegar a su destino, ambos bajaron del auto con algunas cosas en sus manos.

—¡rayito vine a verte! Dijo yoongi

—¿cómo estás cariño? No pensé verte hoy, no contestaste mi mensaje.

Yoongi se llevó a Hobi a la cocina y comenzó a hablarle sobre lo sucedido.

—¿estás seguro de sentirte bien? Dijo Jung tomando su mano y entrelazando sus dedos. —sabes que mi corazón es feliz si tu lo estás.

—lo sé, siento que acabo de romper mi cascarón y he salido del nido; ciertamente tengo miedo, pero al tenerte aquí se que todo irá bien.

Jung lo abrazó colocando su cabeza sobre su pecho.

—¡te amo tanto mi rayito! No estaría haciendo todo esto si no te hubieras cruzado en mi camino.

—sabes que yo también te amo amor, estaré aquí para ti.
Respondió Jung.

—probablemente ahora estaría en la calle, pobre y vagabundo. Dijo Hoseok, riendo de la nada.

—¿qué?

—querías comprar la cuadra, ¿recuerdas?

Ambos rieron por aquello aún abrazándose con fuerza.

Ese día decidieron almorzar junto a Jeon y Seokjin pasando algunas horas maravillosas riendo y sintiéndose tranquilos.

Jung no pudo evitar descubrir el estado decaído de Yoongi; había entre todo eso una lucha constante en su cabeza, era difícil de expresar sus sentimientos aunque dijera que todo estaba bien.

Después de almorzar y hablar, Jung se acercó al oído de Yoongi.

—¿te gustaría ir a casa? O ¿Quisieras ir conmigo a tomar un trago y hablar de lo que realmente sientes? Solo para que te relajes un poco.

Yoongi pensó en ir a casa, pero su hermana no estaría ahí hasta el día siguiente, ¿que otra cosa podría hacer? El estrés y la presión de su mente pensativa y repetitiva le estaba causando asfixia; empezaba a ponerse de mal humor sin querer.

—acepto ir por un trago contigo, respondió dejando caer su cabeza en la mesa;  —llévame lejos, lejos de mi mundo y de mi...

Jung buscó sus cosas, dejando a Jeon y a Seokjin se fueron de ahí.

Llegaron a un bar ambientado en un salón de baile de la época de los 80's; luces de colores y la típica bola brillante al centro de la pista iluminaba con pequeños brillos la estancia.

—¡esto es hermoso! Dijo Min abriendo la boca con sorpresa.
—me recuerda un lugar donde solíamos escapar con mamá.

Jung aprovechó aquella expresión de su rostro y se acercó con un poco de timidez a besar su boca abierta.

—quiero que me digas realmente lo que sientes, dijo Hobi tomando el rostro de Yoongi entre sus manos. —¿podrías?

Yoongi vio el rostro de Jung: era más bajo que él, más herido que él, más inseguro y tímido que él; pero ahí estaba, observándolo con un amor inmenso pidiéndole que le contara sus verdaderos pensamientos.

—¡claro que lo haré amor! Te pido una disculpa; he caído en el hastío y no permití que me escucharas, dijo besando su nariz con ternura y suavidad.

—busquemos una mesa y ordenemos algo, dijo Hobi más tranquilo.

La música comenzó a sonar: Blondie, Queen, Laura Branigan, Michael Jackson... la era disco de los 80's y 90's resonó por todo el lugar.

My sweet cupcake (Sope) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora