Hoseok recibió la bolsa de papel y se sentó en el sofá junto a la religiosa; la doctora había salido dándoles el espacio.
Con manos temblorosas la abrió y encontró varias cosas sin sentido: un pañuelo, una caja de crayones, un cuaderno vacío, un sobre de papel y una pequeña caja de terciopelo negro.
Tragando angustias, tomó la caja de terciopelo y la abrió, en su interior se hallaba un anillo de plata que conocía muy bien; Hoseok cerró la caja de golpe negándose a aceptar lo que había visto.
La mano de la hermana se posó en su hombro —Dios tiene caminos extraños que conducen a Buenos fines, no temas.
Con miedo volvió a abrir la caja, el anillo de su madre seguía intacto, su diseño en forma de pequeñas flores tenía una variante, en su interior llevaba grabado "Jung Hoseok"
Devolvió la joya a su lugar y revisó el cuaderno sin hallar nada más, finalmente abrió el viejo sobre de papel, estaba sucio y manchado por la humedad del lugar donde había estado.
—hermana Beth, quiero leer esto y el miedo se está llevando mi valentía, ¿podría leerlo para mi?
La religiosa tomó el papel y con voz baja empezó a leer...
"he vuelto a este lugar y no se la razón, no se donde estoy, me he asustado y he llorado en plena calle.
Una anciana me ha comprado un café y me ha hablado de ir al médico, me dijo que escribiera ahora para leerlo después, así podré saber dónde estoy.
He revisado mi bolso, he encontrado un cuaderno, crayones y un anillo en una caja, tiene un nombre grabado en su interior, por alguna razón ese nombre me ha hecho sentir en paz al leerlo.
No se quien seas, pero deseo que seas feliz por darme paz en mis días grises de tormenta"
Hoseok escuchó a la religiosa, sus lágrimas no habían cesado desde que había iniciado la lectura, su respiración entrecortada se había convertido en sollozos lastimeros llevándolo a un llanto fuerte sin control.
—¡mi corazón! puedo parar si quieres. Dijo con pena la hermana Beth.
Hoseok negó, —sigue por favor, dijo casi sin sonido.
"He recordado por qué vine, vine a buscar a mi hijo para empezar de nuevo, me he reformado por él, he cambiado mi vida para darle lo que antes no pude.
Pido perdón por mi decisión, no podría someterte a más sufrimiento, no seré una carga para ti, te dejaré esta carta y mi anillo, espero puedas entender; se que esta lucidez terminará pronto.
Me he arrepentido tarde del daño que te hice y me he reformado por ti, pero mi castigo ha sido olvidarte, espero que perdones lo cruel que fui contigo, me quedo en paz al saber que las hermanas te cuidarán mejor que yo. Espero podamos encontrarnos nuevamente"
Jung fue víctima del llanto, la impresión que le causaron aquellas palabras hicieron que se desplomara sobre el sofá.
Cuando abrió los ojos se hallaba recostado en el mismo lugar con la doctora y Jeon a su lado.
—¿quieres ir a casa? Preguntó su amigo.
Hoseok se sentó con calma, le habían inyectado calmantes; tomó la bolsa de papel, se despidió de la religiosa, la doctora y salió del brazo de Jungkook.
Sus pensamientos estaban asumiendo todo, su enorme rompecabezas estaba buscando un orden. "no me abondonó" "ya estaba enferma" "siempre creí que yo no le había importado"
Durante todo el trayecto contó a grandes rasgos lo sucedido a su amigo para desahogarse, mantuvo su vista en la ventanilla del auto mientras agarraba con fuerza la bolsa de papel.
—su vida debió ser dura también, quizá debió hablarte en ese momento, pero decidió algo sumamente difícil.
Respondió Jeon en tono triste; él mejor que nadie conocía el sufrimiento de su amigo, sin embargo aquella noticia le había dado esperanza.
Hoseok decidió ir a casa después de hablar con su amigo; su desesperación le estaba asfixiando.
La tarde había avanzado dando paso a la oscuridad.
—¡hola! ¿Yoongi? ¿Qué tal fue tu día? Su voz sonó vacía y perdida.
—un poco aburrido, pero podría mejorar.
—¿ya estás en tu casa? Pregunto Jung.
—estoy frente a mi hogar pero lejos de casa...
—¿dónde?
—si sales lo sabrás.
Jung tiró su teléfono y bajó corriendo hasta la entrada principal encontrándose a Min Yoongi recostado en su auto.
Sin pensar en más, caminó de prisa hasta abrazarlo mientras metía su cabeza en su cuello sintiendo el delicioso perfume de Min.
—te extrañé tanto, pero saber que estabas aquí me ha devuelto la fuerza.
—¿estás bien cariño? Dijo Yoongi mientras abrazaba de forma protectora al chico entre sus brazos.
—mi amor... se que no estoy en derecho de pedirte algo como esto, tu tienes una niña que te espera en casa pero...
¿te quedarías conmigo esta noche?
El rostro de Jung denotaba melancolía, aquello le preocupó a Yoongi quien calmandolo explicó —Evangeline se ha ido a casa de sus amigas.
—¿me dirás lo que ocurre mi rayito?
Yoongi entró al apartamento de Hoseok; el lugar era amplio y lujoso, las paredes estaban pintadas de beige y verde limón; algunas tenían cuadros de paisajes del mundo y otras estaban cubiertas con varios diplomas y trofeos en pequeñas bases.
—¡tu casa es hermosa y luminosa! Dijo Yoongi mientras sentaba a Jung en el sofá.
–¡gracias por eso! Tu te ves más lindo aquí. Dijo sonriendo un poco.
Yoongi rio causando que Jung riera con más naturalidad.
—voy a prepararte un té y pediré algo de comer, no aceptaré un no de tu parte, Yoongi pasó a su lado besando su nariz por sorpresa.
—después tu y yo hablaremos.
Hoseok se sintió con más seguridad y se puso de pie para ayudar.
Sus risas resonaron en el apartamento momentos después, divirtiéndose por las ocurrencias de cada uno.
La noche había avanzado; después de comer se sentaron a hablar; Yoongi se había acomodado y había puesto la cabeza de Hobi sobre su hombro.
Jung contó lo que le había pasado aquel día; a pesar de todo se sintió sereno y en calma.
—me alejé de mi madre a los 7 años, la volví a ver cuando tenía 11, ella prometió volver por mi y no la volví a encontrar hasta que tuve 21 años, en el hospital.
—todo este tiempo me hice cargo de ella con un gran resentimiento por su abandono, deseando que ella pudiera recordarme y yo pudiera preguntarle cosas; pero hoy me ha respondido.
Yoongi escuchó aquella historia, le había dolido imaginarse a Hobi pequeño esperando por alguien, y comprendió sus miedos e inseguridades.
—¿sabes que ahora el camino se ha extendido frente a ti? Y lo más importante es que no vas solo, yo voy de tu mano. dijo Yoongi con sus manos perdidas en el cabello de Hoseok que finalmente había descansado su cabeza sobre su pecho.
—lo sé amor, por eso no he derramado más lágrimas hoy.
Yoongi detuvo su mano en el cabello de Hobi y preguntó con alegría, —¿cómo me has dicho cariño?
Hobi se irguió, su rostro sonrojado y una pequeña sonrisa lo delató.
—¡tu también eres mi amor! Dijo besando su frente y sus mejillas. —te amo mi Hobi, no permitas que la pena te agobie, ahora sabes que no fuiste abandonado.
Ambos se abrazaron transmitiendo su agradecimiento y amor por estar juntos y poder contar con el apoyo que nadie les había dado durante toda su vida.
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My sweet cupcake (Sope)
FanfictionEvangeline, una dulce niña llega sin falta cada semana a la pastelería que atiende Hoseok, ella le cuenta historias de su "hermanito" que tanto la adora haciendo que Hoseok sienta felicidad y ternura por el "pequeño". Así también llega Min Yoongi...
