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Preparativos, despedida de soltera, boda y... ¿La luna de miel?
(Annie)
Estoy cansada de esa tipa.
Entrecierro los ojos cuando su voz chillona vuelve a sonar.
Se supone que ella es la organizadora de bodas pero está más pendiente de como se le ven los tatuajes en los brazos de mi futuro esposo —que por cierto, está aquí obligado por mi— que por lo menos copiar lo que YO siendo la ESPOSA ordeno; es más alta que yo, con piel bronceada, pelo de rulos y con una estúpida sonrisa de falsa en su rostro que espero se borre pronto.
Por su bien.
Estamos todos sentados en la oficina del hotel de mi futuro esposo organizando la boda que será dentro de dos meses.
—Insisto, ese es un tiempo muy corto para todo lo que quiere hacer, Augusto. —ella se lo come con la mirada.
Puedo verlo. Desde que llegó a esta reunión no hace más que ignorar todas mis peticiones y, para completar, tutea a mi espo... Futuro esposo, da igual, de igual modo es mío.
Dios, ya sueno como él.
Augusto está de pie a la par de la silla donde me encuentro sentada mientras que la supuesta organizadora está al frente de nosotros, fijando su mirada en la de Gus.
Le dije la fecha en que sería y dijo que es muy pronto.
Le dije cómo sería el vestido y dijo que era muy extravagante.
Le dije que flores quería y dijo que no combinaban...
No combinaban ¡EN MI MALDITA BODA!
Me pongo de pie apoyando las manos de golpe en el escritorio que nos divide haciendola sobresaltar por el sonido.
Su mirada por fin está en la mía.
—Quiero girasoles, un vestido de reina y será en dos putos meses, ¿Te funciona de ese modo o te sigue quedando grande el trabajo? —alzo una ceja, inquisitiva.
Ella se obliga a sonreír falsamente pero amabas estamos de acuerdo en que no nos soportamos.
Escucho una tos proveniente de Gus y quiero matarlo.
—Tengo años de experiencia y no creo que sea adecuado...
—¿Sabes por dónde me pasó tus años de experiencia? —ella abre los ojos asombrada de lo que le digo pero me ha hecho cabrear, en serio, quiero ser educada pero la gente no ayuda.
—No tiene por qué ser grosera, señorita, solo le estoy dando mi opinión como...
—Opinión que ciertamente no pedí. —ataco
—No puede hablarme de ese modo. —oh, ella no ha dicho eso, ¿Verdad?
—Mon Amour... —la voz de Gus intenta detenerme pero es muy tarde.
Sostengo su mirada y entonces el ataque comienza.
—Viene aquí a querer decidir sobre mi boda y pasar sobre mis opiniones, comerse con la mirada a MI esposo, cobrar una enorme cantidad de dinero solo por esta absurda reunión y tienes la osadía de decir que no puede hablarte de ese modo aún cuando se encuentras sentada en la silla de mi maldito hotel —me enderezo en toda mi pequeña estatura y le sonrió de lado —. Ya te puedes ir, no necesito de tus pésimos servicios como organizadora, la puerta está abierta y entre más rápido te vayas más rápido estaré feliz y MI esposo hará todo por hacerme feliz, ¿No es así?
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Del odio al amor✓ (EDITANDO)
JugendliteraturDicen que del amor al odio hay solo un paso, en este caso será viceversa Del odio al amor, hay solo una delgada línea que los separa. ¿Quien la pasará primero? ¿Será Augusto Parker? -¡¡ESTOY MALDITAMENTE ENAMORADO DE TI!!, ¡¡¿PUEDES ENTENDER ESO...
