9 CAPITULO

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Alerta de Spoilers del manga. Disfruten~



― ¡El jefazo quiere que golpees a unos inútiles! ―grito el ave a mitad de su camino.

Un pequeño desvió en el que debía atender a un grupo de cazadores cerca de la zona, en palabras del cuervo unos inútiles que no sabían acatar órdenes y por ello no podían hacer su trabajo. Solo debía ir e imponer orden, unos cuantos golpes, gritos y sancionarlos nada que no allá echo antes. Pero tampoco era algo que quisiera que sus hijos vieran, los dejo en una posada cerca de la estación del tren y de su desvió.  Mas cuando les dijo que los dejaría Kyojuro saco una soga de quien sabe dónde y se ató a Senjuro.

―Alguien sigue resentido ―Shinjuro contuvo una carcajada y se fue prometiendo que volvería pronto.

Kyojuro se tiro a dormir llevándose a Senjuro con él. El mayor se estiro totalmente y Senjuro quedo a su lado sentado. Después de unos minutos el menor se desamarro y rebusco entre sus cosas un estuche donde tenía varias agujas, con lentitud tomo una descubrió el brazo de su hermano y con todo el cuidado posible enterró la delgada aguja hasta llenar el recipiente.

Un maullido anuncio la llegada del mensajero, este apareció cerca de la entrada y camino hacia ellos despertando a Kyojuro de su aparente siesta. Senjuro detuvo a su hermano cuando lo vio con intenciones de levantarse y se interpuso entre ambos. Para su sorpresa la mochila del gato estaba llena, saco dos pequeños tubos con una sustancia desconocida y una nota alrededor de ellos describiendo que eran para él y su uso. Puso la aguja con sangre en la mochila y escribió una rápida nota dándole las gracias, despidió al felino y luego se giró hacia su hermano que había estado viendo todo. De su mochila saco una segunda jeringa vacía y se acercó con la intención de sacarle más pero su hermano se levantó rápidamente y se puso a la defensiva. El menor frunció sus cejas iba a persuadirlo, pero llego a la conclusión de que era inútil así que se lanzó a él, logro derribarlo y sin piedad clavo la aguja en una de sus piernas.

Minutos después estaba haciendo uso de ella. Kyojuro tirado en el tatami lo observaba. Senjuro levanto las mangas de su haori y tomo una de las agujas con veneno de glicerinas, siguió a pie las instrucciones que venían en el papel, pero con previo conocimiento del libro que le había obsequiado. Desarmo la aguja dejando solo el tubo, y metió su aguja de veneno, la reacción fue que comenzó a salir humo y parte de la sangre desapareció. Senjuro mantuvo su mirada por unos minutos en el tubo luego se giró hacia su hermano con una expresión preocupada. La sangre restante la vacío en el tubo con la solución que Tamayo le envió y vio con éxito el logro. Dejo el segundo para después y guardo todo en su bolso. Se acercó a su hermano quien se sentó por su cercanía, volvió a meter sus manos a su bolso y saco un tubo que contenía flores de glicinas, lo abrió y tomo solo un pétalo para luego pasarlo cerca de su cubre bocas. A un con el rostro tapado debía sentir el olor, pero su hermano no se inmuto. Senjuro alejo el pétalo y acaricio su brazo justo donde estaban las agujas, agito su cabeza desechando la idea que se le cruzo por la mente. Su padre llego unos minutos después y le pidió que se acercara. Le pidió que le quitara el cubre bocas a su hermano y bajo su preocupada mirada repitió la acción del pétalo.

―Padre, creo que a mi hermano ya no le afectan las glicinas ―Kyojuro seguía con los ojos el pétalo que se movía frente a él y de repente lo mordió. Intentaron sacárselo de la boca, pero ya se lo había tragado mas no hubo ninguna reacción.

El Pilar estaba entre preocupado y aliviado. Nada le paso a su hijo, pero se había comido una glicina. Como demonio había superado aquella debilidad, aunque también la cantidad debía ser un factor de influencia. No era mucha pero esa cantidad era más que suficiente para alejar a cualquier demonio, y podía confirmar que funcionaba hasta los más cercanos a las lunas. No tenía ganas de averiguar cuanto veneno podía soportar su cuerpo, y mucho menos quiso imaginar qué clase de demonio era su hijo además tenían que tomar un tren.

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