Día 66:
Filipenses 3:21
Él transformará nuestro cuerpo miserable para que sea como su cuerpo glorioso, mediante el poder con que somete a sí mismo todas las cosas.
-Es normal que llegue un momento donde nuestro cuerpo físico se sienta sin fuerzas y energías. Tras llegar el agotamiento y cansancio, debemos recordar que no podemos ser independientes de Dios, pues de por si somos débiles y no podemos lograr todo con nuestras propias fuerzas. Mientras estemos sobre esta tierra, seguiremos estando en nuestro cuerpo físico el cuál padece, siente, se enferma, se agota y incluso se debilita. Es necesario que también demos los cuidados necesarios a nuestro cuerpo y sobre todo que cuando sintamos no poder más, no nos demos por vencidos pues será en ese momento cuando entrará la fuerza de Dios para levantarnos en nuestro mayor momento de debilidad.
2 Corintios 4:16
Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.
-Si te has estado sintiendo sin fuerzas, si estás cansado, si sientes que por más que das pasos no puedes lograr lo que te has determinado, no te rindas y tampoco te desanimes. Pide a Dios que renueve tus fuerzas, que ponga multiplique las energías que perdió tu cuerpo debilitado y será fortalecido y renovado en el nombre de Jesús. Recuerda que cuándo eres débil, entonces ahí será cuando seas fuerte en Dios. Hay una promesa de parte de Dios para nosotros y es que llegará el día en que nuestros cuerpos terrenales, se transformarán en cuerpos gloriosos, espera esa promesa.
Por: AGQ
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Mi Devocional Diario
SpiritualitéHola, Dios bendiga tu vida En este libro encontrarás cada día un devocional guiado por el Espíritu Santo de Dios a través de la Biblia, para que ministre tu corazón. Espero que cada día puedas ser grandemente edificado y se aumente tu conocimiento...
