Devocional: Hemos venido a ser Coparticipes de la fe en Cristo.

21 0 0
                                        

Día 77:

- Cuando éramos considerados según la historia cómo gentiles Dios se nos presentó y le comenzamos buscar, entrando en comunión con Dios

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

- Cuando éramos considerados según la historia cómo gentiles Dios se nos presentó y le comenzamos buscar, entrando en comunión con Dios. Mientras que los Israelitas le habían abandonado y roto su comunión con él, cuando Dios le había ofrecido su constante Gracia y Misericordia. Nosotros en ese entonces considerados gentiles o extranjeros, antes estabamos lejos de Dios pues no le conocíamos, pero ahora que se nos presentó hemos venido a ser cercanos con Él. Tanto que ya no hay división, ya no somos considerados extranjeros o huérfanos, si no que hemos sido recibidos para estar en plena comunión con Dios. Ahora tenemos identidad, le hemos conocido y Él nos ha recibido con amor. Hemos venido a ser merecedores no sólo de su Salvación, si no también de su Herencia.  Un día fuimos dejados de lado, pero Dios nos consideró y se nos presentó, así que seamos agradecidos de que ahora hemos venido a ser participes de su Gracia y Favor. Ahora tenemos identidad y hemos sido adoptados y acogidos con amor por Dios. ¡Agradece !

Mateo 15: 22-28
Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros. Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.

Por: AGQ

Mi Devocional DiarioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora