12. conversations on the plane

150 13 55
                                    

1 de septiembre de 1971. 

Algún punto sobre FL.

Despertó dentro del avión.

Nunca más volvería a probar la maldita cocaína.

Ajustó la mirada, notando que era de día ¿Cuánto tiempo había estado dormida? A su lado, Petunia descansaba, soltando pequeños ronquidos.

Se levantó torpemente de su asiento, buscando con desesperación a una azafata. Encontrar una no fue difícil, le pidió agua, cuando se la entregó, le agradeció y se la bebió de golpe.

Fue ahí cuando todo hizo sentido.

Estúpida Petunia.

No solo la había drogado hacía una noche, la había drogado la noche anterior a esa. Nunca fueron sus hormonas: eran los cigarrillos de Petunia.

Tomó como nota mental nunca volver a aceptar nada que hubiera sido tocado por la castaña.

En parte era su culpa, por siempre aceptar casi todo lo que le dieran. Sin embargo, decidió culpar a Petunia por sus problemas una vez más.

Tomó asiento en el lugar más cercano que encontró, pidió una manta e intentó dormir. Podía escuchar a Bonham roncar, Jimmy parecía estar dormido al igual que Robert. Peter conversaba con algunos miembros del equipo con los que ella nunca había intentado hablar. No pudo ver a Jones, lo cual le preocupaba porque supuestamente tenía que hablar con él.

—Me alegra ver qué sigues viva. —Llamó una voz detrás de ella. Suspiró y se preparó mentalmente para la que posiblemente sería la conversación más incómoda que iba a tener en el día.

—Supongo que buenos días, Richard. —Saludó seca, colocó sus piernas contra su pecho, colocándose en una posición que la hacía sentir segura.

—¿Puedo sentarme?

—No, necesito dormir. —La ignoró. —Para que preguntabas entonces... —Susurró con molestia.

—¿Dijiste algo?

—¿Sueles ignorar el no de las mujeres? —No iba a seguir siendo amable con él. —Te dije que necesito dormir. Vete.

—¿Así es como le hablas a tu novio?

—¿De qué mierda hablas? —Arrugó la nariz confundida, Richard esbozó una sonrisa enorme.

—Petunia nos dijo que te quedas. —Ella chasqueó la lengua y asintió. —Las esposas vienen.

—¿Qué?

Si Dios existía, definitivamente la estaba castigando, ¿Por que todo le tenía que salir mal? Las eposas no estaban en sus planes, aquello solamente haría las cosas más complicadas.

—Maureen y Mo, vendrán para ver los conciertos de Nueva York. —Olivia tragó saliva con nerviosismo. —La novia de Jimmy no viene, en caso de que te preocupara.

—Uhh... —Lamió sus labios, sentía la garganta seca. —¿Qué tiene que ver eso con que ahora digas que soy tu novia?

—Si quieres quedarte en la gira, vas a tener que pretender que eres mi novia. —Olivia lo miró incrédula.

—Jódete.

—Esas son palabras muy fuertes para una dama. —Rodó los ojos.

—Estás loco. Perdido. Drogado, si crees que fingiré ser tu novia. —La sonrisa en el rostro de Richard se hizo más grande. —No tengo tan malos gustos.

Encubierta |Led Zeppelin| | ₊₁₈|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora