Capítulo 6-El Passeig de Gracia

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Unos días más tarde, llegaron a la estación de La Sagrera, una de las más militarizadas del Estat del Barcelonés; en el puesto de control de ella debieron dar sus pasaportes, y fueron devueltos con un sello con el escudo de la Generalitat en él. Pasaron por la puerta de entrada junto a las escaleras. Armado con un CETME FR-7/FR-8 "Cetmeton", el guardia les dejó acceder. En el andén central de la L5 de dicha estación, encontraron un aviso escrito a mano sobre las nuevas estaciones obtenidas hacía poco y alentando a unirse a los trabajos de patrulla en las estaciones "colonizadas". Aparte de la propia estación de metro, la adyacente de Rodalíes, La Sagrera-Meridiana, también estaba ocupada por la facción nacionalista. Así, el intercambiador más importante de la zona norte de Barcelona era de las estaciones más pobladas de la facción. En ella, como alternativa al poco ocio de la parte oriental, se decidió reestablecer la Nau Ivanow, pero más pequeña y con más improvisación. 

Desde la estación de Camp de l' Arpa decidieron salir a la superficie, al subir las escaleras notaron el edificio del Centro Comercial Maragall a sus espaldas y siguieron sus pasos por El Camp de l'Arpa del Clot gracias a un mapa, hasta pasar a la Avinguda Gaudí, dentro de la zona de reconstrucción de la Basílica de la Sagrada Familia. Hacía menos de medio año desde que los mutantes habían sido derrotados, en 2034 ya se notaba algo menos de mutantes, pero con más resistencia de las heladas producidas por la era glacial que empezaba a remitir en zonas de Escandinavia y Rusia...

Tras dejar al lado la zona de la Sagrada Familia, medio restaurada gracias a los micos supervivientes ocupando las torres y con pocos caçadors supervisando las obras debido al frío, llegaron a la enorme Avinguda Diagonal.

La Diagonal estaba cubierta de vehículos destrozados, que obstaculizaban el paso. Poco a poco, llegaron a la Plaça de Mossèn Jacint Verdaguer; en ella, pese a la nieve, se distinguía el búho de Rótulos Roura, con parte de su metal oxidado y caído. Nicolae miró extrañado, como el búho parpadeaba, pese a que no había electricidad, y según lo que le habían comentado, 20 años antes de la guerra, se había apagado. Al lado había una estación de servicio que había sido vaciada (por los caçadors de Verdaguer), y lo habían visto antes en un mapa. Al otro lado de la plaza podían ver las entradas clasuradas al Museu del Clavegueram

Gracias a tener la plaza, con el monumento a Jacint Verdaguer cubierto de nieve como referencia, siguieron a paso ligero por su recorrido. A medio camino de su viaje, cruzaron por la entrada a la estación de Verdaguer, ocupada por Nova Barcelona y que servía de intercambiador y antiguo puesto fronterizo con la L4 y L5, al norte y este respectivamente. Desde la calzada, vieron la Casa Les Punxes, con tejados nevados y evitando que la nieve acumulada en ellos les diera, o cayese al suelo.

Un rato más tarde, torcieron por la Plaça del Cinc d'Oros y se encontraron al lado del Palau Robert, ya en el Passeig de Gràcia, unos metros más tarde encontraron una boca de metro, cerrada y con una puerta de metal al lado, a la que entraron a pedir algo de información, fue la de Diagonal. Usando la puerta de acceso y llamando a la plancha de metal, esperaron un rato a que les abriesen, armados y vigilantes de que ninguna aberración radiactiva fuese a aparecer de repente, al poco uno de los guardias les abrió despacio, para después ser forzados a bajar sus armas.

-¡SI US PLAU, BAJEN LAS ARMAS!

Obedecieron con rapidez, y tras el cierre de la puerta exterior, además de ser mandados a una pequeña sala, dónde fueron cacheados y decontaminados. En este vestíbulo, tanto el Centre d'Atenció al Client como el piso inferior del espai expositiu Mercè Sala (cuyo cerramiento de cristal había sido destrozado), eran usados para detener y encarcelar a cualquier bandido o mutante (estos siendo resguardados para luego revenderlos a la Universidad). Pese a desaparecer el cristal al lado de la entrada a la estación, había dos filas de protección en los primeros metros del vestíbulo sentido Besòs de Diagonal; este estaba protegido por una barricada conformada por una máquina de billetes, vallas de metal del Ayuntamiento y sacos terreros.

ESP2033 ---CRÓNICAS DE IBERIA--- BARCELONADonde viven las historias. Descúbrelo ahora