Mustafa había hablado con su padre y sorprendentemente logró persuadirlo para que llamara a su madre (o a una cena familiar) para poder discutir sobre su partida a Manisa. El joven no estaba entusiasmado por estar lejos de su familia sin embargo quería que sus padres se reconciliaran o hicieran un intento por llevarse bien, ya que indirectamente afectaban a los pequeños. Así que cuando llegó a los aposentos de su madre y la vio con una interrogante tuvo que hablar
-Eh hablado con su majestad y nos a citado a todos hoy en sus aposentos para poder discutir de un tema relacionado con mis estudios- Fue lo único que dijo el sehzade mientras sonreía suavemente y esperaba el regaño de su madre pero pasó lo contrario, Mahidevran empezó a llorar mientras abrazaba a su hijo con fuerza
-Mi león, todavía eres muy pequeño para irte de los brazos de tu madre- Dijo la sultana mientras lloraba y le acariciaba las mejillas al niño
Mustafa miró a su madre con algo de vergüenza por no haberle consultado su decisión pero simplemente le abrazó intentando calmarla. Raziye por su parte, miraba a su madre con pena aunque intentaba tranquilizarla de igual forma. Al final, cuando Mahidevran dejó de llorar, empezó a ayudar a sus hijos a cambiarse para poder ir con el sultán y cuando terminó de arreglarlos a todos (incluyendo a su bebé), ella se fue a cambiar con algo que Raziye había escogido especialmente para ella.
Mahidevran terminando de cambiarse, salió hacia sus aposentos para que sus hijos vieran y le dijeran si se veía bien. Traía un vestido blanco con algunos toques dorados y el cabello lo traía suavemente ondulado, a su parecer, se veía como la primera vez que fue a los aposentos del sultán Süleyman (en ese tiempo sehzade) pero decidió no hacer comentario alguno hacia su hija
Salieron todos en camino a los aposentos del sultán, las criadas traían tomados de las manos a Selim y Bayaceto mientras que a Hasad lo traían cargado. Al momento de llegar, Mahidevran pidió que abrieran la puerta y sus hijos fueran pasando de poco en poco hasta que solo ella y la criada que sostenía a Hasad quedaron fuera. En un momento se oyeron cuchicheos de parte del camino dorado, viendo a una joven castaña dar la vuelta acompañada de la señorita Firial y de sumbul aga, aunque al ver a la sultana Mahidevran se detuvieron en seco pensando. Las puertas habían sido abiertas para ella y no para la concubina que se dirigía a los aposentos del sultán
-Sultana Mahidevran- Murmuro la concubina haciendo una reverencia
-Señorita- Contestó Mahidevran -No sabía que el sultán tenía pensado disfrutar de su compañía-
-La madre sultana me envió- Contestó la muchacha manteniendo la mirada en el suelo, se veía que no quería estar ahí
-Comprendo, regresa a descansar. El sultán me llamó para cenar conmigo y mis hijos- El comentario no iba para la joven, si no para los encargados -¿Algo más que agregar?- Pregunto ahora viendo viendo a los encargados
-Con su permiso sultana- Los tres hicieron reverencia y se retiraron mientras Mahidevran entraba con la criada a su lado sosteniendo a Hasad
Al entrar a los aposentos del sultán, vio a sus hijos mirando en el balcón acompañados de su padre, había fuegos artificiales en el aire celebrando el nacimiento del sehzade más pequeño. Mahidevran solo tenía una suave sonrisa en los labios, debía admitir que Süleyman por muy mal esposo que fuera, con sus hijos era el padre más protector y cariñoso. Süleyman pudo sentir la mirada de Mahidevran en su espalda por lo que volteo, la miraba con cariño y él como se veía le recordó a la juventud de ambos. Así que sin más que decir, guió a su familia a la mesa para poder comer mientras la comida era traída, iban a hablar sobre el tema de Mustafa
En los aposentos de la madre sultana, se encontraba Hasfa en un estado de enojo. Sus planes de mandar a una nueva concubina habían sido interrumpidos por Mahidevran y eso la había molestado así que había convocado a firial y a Daye en una misma habitación
-Quiero que envenenen a esa mujer, quiero que caiga muerta- Dijo la madre sultana mientras buscaba entre sus baúles el veneno
-Sultana, sus nietos e hijo están ahí- Replicó Daye mientras intentaba proteger a Mahidevran y a los miembros de la dinastía
-¡Entonces que Firial entre y le ponga el plato a Mahidevran!- Regaño la madre sultana, mientras extendía el veneno a Daye -Cumple con mis órdenes y ve con Firial, ahora- La madre sultana volvió a sentarse mostrando una sonrisa, iba a hacer lo mismo que con Hürrem si hacía falta
A Daye no le quedó más a remedio que salir de los aposentos de la madre del sultan acompañada de Firial y una botella en las manos. Estaba debatiéndose en lo que debía hacer y al final iba a cumplir con la orden así que envío a Firial a servir la comida envenenada
Firial entró a los aposentos del sultán con la bandeja en manos, estaba temblando un poco pero solo servía la comida en silencio y rezando a Allah para que pudiera perdonar el pecado que iba a cometer.
-Provecho- Fue lo último que dijo antes de hacer reverencia y salir
La familia empezó a comer mientras reían y hablaban sobre como Mustafa viajaría a Manisa. Süleyman tomó la mano de Mahidevran con cariño y la miró
-Me gustaría que te quedaras en el palacio, puedo enviar a Ibrahim para que lo cuide pero no quiero que te vallas- Pidió el sultán mientras le besaba las manos con cuidado
-Lo que usted pida su majestad- Contestó la sultana mientras le regalaba una pequeña sonrisa y empezaba a comer
Aunque a los pocos minutos, Mahidevran empezó a sentir dolor de cabeza. No quería arruinar el ambiente de la habitación por lo que solo sonreía aunque de un momento a otro se levantó para ir hacia el balcón, dio solo dos pasos y cayó al suelo desmayada. Provocando que Süleyman se levantara y gritara
-¡Llamen a un doctor!- Ordenó el sultán mientras cargaba a su esposa
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𝑶𝒑𝒐𝒓𝒕𝒖𝒏𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔- 𝑴𝒂𝒉𝒊𝒅𝒆𝒗𝒓𝒂𝒏 𝑺𝒖𝒍𝒕𝒂𝒏
Исторические романыMahidevran Sultán, la primera esposa del sultán Süleyman y madre de su heredero Mustafa. Tenia oportunidades que no cualquier mujer podía poseer. Cuando llegó la concubina rusa Alexandra y le quito todo, ella se centró en cuidar de su hijo pero..es...
