Lunes 1 de Noviembre de 2021
Amar de la forma en que yo lo hacía no era algo que pudiera decir en voz alta.
Aún así, esa mañana parecía como cualquier otra, sin saber que estaba a punto de cambiarlo todo.
Un nuevo día de escuela, y cada vez más cerca de las vacaciones.
¿Era cierto que los alumnos siempre las esperábamos con muchas ganas? Sí, ¡pregúntaselo a quien sea!
-¡Anian, corre! Vamos a llegar tarde a clase -dijo mi amigo Eduardo, mientras me jalaba del brazo.
-Ya voy, ya voy -respondí y ambos corrimos a la entrada del Bachillerato.
-Eres todo un desesperado, Eduardo, un día te vas a caer -advirtió Luis, mi otro amigo que también empezó a correr con nosotros.
Eduardo solo chasqueó la lengua y lo ignoró por completo.
Cuando llegamos a la puerta de nuestro salón, vimos que el maestro no estaba dentro, así que entramos y nos sentamos donde siempre: Luis delante de mí, Eduardo detrás y Saúl, nuestro otro amigo, detrás de Eduardo.
-¿Lo ves? -dijo Luis a Eduardo-. El maestro ni ha llegado y tú apresurando a Anian.
-Bueno, tenemos siempre que ser puntuales sin importar si el maestro llegó o no -respondió excusándose, yo solo me reí.
Aunque pareciera que no se caían bien, este par es todo lo contrario: ambos estaban en el equipo de fútbol de la escuela y entrenaban dos o en ocasiones tres veces por semana.
Luis y Eduardo eran dos de mis mejores amigos y a veces me preguntaba cómo era que nos llevábamos tan bien, pues a ambos les gustaban los deportes y yo era todo un torpe con eso.
Luis era solo un poco más pequeño que yo, su piel estaba ligeramente bronceada, su complexión era tonificada a causa de los entrenamientos de fútbol, sus ojos de color miel, su cabello estaba peinado hacía arriba y siempre tenía una gran sonrisa en el rostro. Era un chico muy amable y aunque sea de los populares del bachillerato, parecía no notarlo.
Lo conocía desde que íbamos en la primaria y siempre ha sido una persona distraída aunque no lo juzgaba, pues era igual o peor que él.
Eduardo estaba más alto que Luis y por ende de mi misma estatura, él era blanco, sus ojos eran de un precioso color azul y a veces bromeaba con él, diciendo que parecía tener dos zafiros por ojos; su cuerpo estaba trabajado pero no a nivel de un chico que le gusta ir al gimnasio, sino que, al igual que Luis, acude al entrenamiento de fútbol y está en forma. Él ha sido uno de mis mejores amigos y desde que nos conocimos hemos sido inseparables.
Él era una persona muy reservada y casi no le hablaba a nadie que no estuviera dentro de su círculo de amigos. Pero sentía que conmigo era sincero, amable y cariñoso de la forma en que los amigos lo son y lo apreciaba bastante, siempre me hacía reír con sus ocurrencias.
Sentí que una mano se apoyaba en mi hombro y cuando volteé era mi amigo Saúl que estaba sonriendo y tenía su mano izquierda levantada.
-Hola, Anian, ¿cómo estás? -dijo Saúl y levanté mi mano para chocarla con la de él.
-Muy bien, ¿y tú? -contesté, me puse de pie y fui con él a su lugar para hablar un momento antes de que el maestro entrase y empezaran las clases.
-También bien, estas últimas semanas he estado muy ocupado haciendo los proyectos finales que nos piden los maestros. ¿Cómo vas tú en eso? -dijo tranquilo mientras organizaba unos papeles en su mesa.
-Yo ya tengo todo listo, sólo hago los pendientes que salen en estos días y voy al corriente, que por cierto, aunque creo que ya lo sabes, ¿escuchaste que los que tengamos todo podremos salir de vacaciones desde el veinte de noviembre? -dije y él abrió sus ojos sorprendido.
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Un Amor ¿Fallido? COMPLETA
General Fiction#1 CATEGORÍA "TEENS" 16/11/25. 6 semanas en el #1. Anian Ontiveros siempre ha vivido con un peso silencioso: el miedo a ser él mismo. En pleno 2021, mientras todos parecen avanzar hacia la libertad, él sigue atrapado entre la lealtad a sus amigos...
