Miércoles 1 de Diciembre del 2021
Hoy me desperté muy animado, pues era el día en que saldría con Erick a los juegos mecánicos.
Cada año, del primero al doce de diciembre se le celebraba a la Virgen de Guadalupe aquí en mi ciudad, por lo que durante esos doce días había eventos culturales, peregrinaciones, comidas típicas, puestos de venta de artesanías, ropa, juguetes y demás cosas interesantes y bonitas que acompañaban a las festividades del último mes del año.
Pero la gente se emocionaba aún más por los juegos mecánicos y artistas que traían al núcleo de la feria.
Yo nunca iba por los artistas, pues siempre traían a puros que no me gustaban, pero sí por los juegos, especialmente aquellos enormes en donde la adrenalina se disparaba y el momento frenético era increíble.
Hace unos años fui con mi amigo Luis, y recordé que esa vez nos metimos a la casa de los sustos, pues algunos compañeros de clase habían entrado y para no vernos como un par de miedoso los seguimos... Aunque debería admitir que ambos nos subimos al carrito y una vez dentro de la casa nos colocamos la gorra del suéter hasta los ojos, quedando a ciegas por completo.
Lo sé, era muy cobarde, pero esa vez para mi mala suerte, un monstruo me arañó del brazo y grité como loco.
Comencé a reírme por eso, pero en ese momento se me salió el corazón del susto.
Si alguna vez quieren meterse a una atracción como esa les recomendaría saltársela, a menos que no sean como Luis y yo.
Después de ahí nos subimos al Kamikaze, que era un juego muy grande y que daba vueltas y te dejaba de cabeza un ratito. Me encantaba, pero a Luis no, así que me tocaba subirme solo.
Ojalá que Erick sí quisiera ir conmigo, estaría divertido.
Me sonrojé de solo pensar que estaría tan cerca de él, mientras yo estuviera gritando por la adrenalina y rozando nuestros brazos y probablemente nuestras manos.
Sacudí mi cabeza para sacar esa idea de mi mente traicionera que solo jugaba en mi contra.
Pero no podía evitarlo. Todo esto se sentía como una cita. Una salida romántica con la persona que te gustaba.
Por desgracia, sólo uno de los dos se sentiría así.
—Anian, andas muy pensativo desde la mañana, ¿hay algo de lo que no me he enterado aún? —dijo mi madre y era cierto, no le había comentado nada de que iba a salir con Erick.
Sabía que ella me daría el permiso necesario, pero a la vez me sentí mal por no haberle dicho nada desde hace días.
—Oh sí, sobre eso, quería pedirte permiso —comenté.
Ella se sentó frente a mí en la mesa.
—¿Un permiso? ¿Para qué?
—Bueno, Erick me invitó hoy al núcleo de la feria, así que quería saber si me dejabas ir con él.
Mi madre suavizó su mirada y fue como si ya supiera algo de lo que yo ignoraba por completo.
—Hijo, creo que ya estás en la edad en donde solo tienes que avisarme a donde vas a ir y listo, así sabré donde andas y a quién llamar por cualquier cosa —dijo y acarició mi mejilla.
—No, madre, yo seguiré pidiéndote permiso pues estoy en tú casa y debo seguir tus reglas. Además, ¿no me habías dicho la otra vez que no me podía cuidar aún yo solo? —mencioné.
—Como tu digas, Anian, avísame cuando ya te vayas a ir —dijo, ignorando lo que le habpia dicho y se fue a su dormitorio.
Regresé a mi habitación, no sin antes llevar los trastes sucios al fregadero y lavarlos, para después empezar a ver qué ropa me pondría para salir con Erick.
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Un Amor ¿Fallido? COMPLETA
Ficción General#1 CATEGORÍA "TEENS" 16/11/25. 6 semanas en el #1. Anian Ontiveros siempre ha vivido con un peso silencioso: el miedo a ser él mismo. En pleno 2021, mientras todos parecen avanzar hacia la libertad, él sigue atrapado entre la lealtad a sus amigos...
