Viernes 19 de Noviembre de 2018
El gran día había llegado al fin: el día de la exposición y con ello el fin de las clases. Todo tenía que salir perfecto, justo como lo había planeado.
Me desperté por la alarma que tenía una de mis canciones favoritas de Lady Gaga, así que mi mañana comenzó con mucho movimiento; mientras bailaba un poco y me iba vistiendo con el uniforme de siempre.
Una vez que tenía todo listo, salí de mi habitación y mi madre ya tenía preparado mi vaso de chocolate con leche, me lo tomé enseguida mientras ella bebía un té de manzanilla, y me di cuenta del sabor porque la bolsita estaba sobre la mesa.
—Hoy es tu último día en el bachillerato, hijo —dijo, dejando la taza a un lado.
—Lo sé, mamá, estoy emocionado. Me he esforzado mucho por esas vacaciones adelantadas —dije, llevando el vaso al fregadero y lavándolo al instante.
—Así es, Anian, me da mucho gusto. A ver si ya en estos días ponemos el arbolito y las decoraciones navideñas —comentó con una sonrisa.
La Navidad era nuestra época favorita del año, pues era cuando más convivíamos al poner toda la decoración, estar juntos en las fiestas y demás cosas bonitas que nos traía la temporada.
—¿Qué tal el lunes? El domingo voy a acompañar a Eduardo al aeropuerto —mencioné ahora acercándome al garrafón de agua, mientras me servía en mi bote.
—Oh, es cierto, no me acordaba y eso que su mamá me dijo por mensaje que si te daba permiso para acompañarlos. —Mi madre y la de Eduardo eran amigas, así que no me sorprendió—. Obvio, le dije que sí, sé lo grandes amigos que son y lo mucho que se quieren.
Pensé en lo último que dijo ella... y después de lo de ayer no estaba muy seguro, me sentía un poco confundido por las actitudes que a veces tomaba él.
Ignoré todo eso de golpe y me centré en lo que estaba haciendo; por pensar tanto casi derramaba el agua.
—Bueno, mamá, ya es algo tarde y creo que debería irme a tomar el camión —dije para cambiar por completo la conversación que estábamos teniendo sobre si Eduardo y yo nos queríamos mucho.
Y sé que quizá estaba siendo un poco payaso, pero la verdad es que me incomoda mucho hablar de eso después de las cosas que han sucedido, pensé.
—Muy bien, hijo, tu mochila está lista, solo te puedo desear la mejor de la suertes para que todo les salga bien en su trabajo y que cuando llegues a casa me digas que el lunes no regresarás a clases.
—Ese es el plan —dije y le guiñé un ojo.
Me acomodé la mochila al hombro para después salir por la puerta, no sin antes decirle que la quería mucho y que nos veríamos en unas horas.
Justo cuando estaba dando la última vuelta a la llave y me había girado para empezar mi camino, vi el carro de la mamá de Eduardo estacionado en la calle, esperándome, al parecer.
—Anian, buenos días —me saludó mi amigo—. Sube, vámonos a sacar una nota alta.
Cuando entré al auto pude ver que nuestra maqueta estaba al lado de mi asiento, así que apoyé una mano en la base para evitar cualquier accidente.
—Buenos días, doña Aurora. Buenos días, Eduardo —saludé, él y yo chocamos los cinco.
—Buenos días, Anian —saludó la mamá de mi amigo—. Como hoy es un día especial, decidimos pasar por ti para que llegaran lo antes posible al bachillerato juntos y se llevaran su trabajo para evitar algún contratiempo —dijo, sonriendo.
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Un Amor ¿Fallido? COMPLETA
General Fiction#1 CATEGORÍA "TEENS" 16/11/25. 6 semanas en el #1. Anian Ontiveros siempre ha vivido con un peso silencioso: el miedo a ser él mismo. En pleno 2021, mientras todos parecen avanzar hacia la libertad, él sigue atrapado entre la lealtad a sus amigos...
