Martes
1:30pm
Después de acabar con nuestros almuerzos nos quedamos un rato más en la cafetería, los cuatro teníamos la misma clase a esta hora pero nos avisaron que no llegaría y nos quedamos aquí conociendo al nuevo aunque yo no me podía mantener quieta, la clase de música me había dejado ansiosa y ridículamente húmeda.
Cómo era posible que con solo tener la atención de alguna de ellas podía estar así?
Para mí buena suerte y mi para nada razonable libido al parecer Lara supo leerme.
Quito a su hermano y se sento justo a mi lado, lo hizo ver cómo una convivencia normal pero ella, ella tenía esa mirada de "lo voy a joder, y no me importa a quien le moleste" me dio escalofríos siendo sincera solo que no se si fue por lo que haría o porque precisamente llegaron la directora Mors y la profesora Pierzanie.
Me abrazo de la cintura y paso su mano a mi abdomen, no ví nada de malo, hasta este punto pensé que había malentendido la situación pero empezó a pasar sus uñas rasguñandolo y acercar su respiración a mi cuello.
Para todo el que nos viera era un simple abrazo de amigas, ella agarrandome de la cintura y con su cabeza metida en mi cuello pero ellas no eran cualquier persona y al parecer sus miradas no era tan poderosas porque sino ya estaría metida dos metros bajo tierra.
Lara siguió pasando sus uñas por mi abdomen y casi gimiendo en mi oído, yo no pude quitar mi mirada de ninguna de las dos y ellas más fruncían su entrecejo, sabía que lo que estaba haciendo Lara era provocar ¿a quién de las dos? Tendría que descubrirlo pero no pasó mucho tiempo para hacerlo, la profesora Agatha se levantó como un remolino y llegó a nuestra mesa.
- Deamon.- no hubo necesidad de levantar la voz, mi nombre afilado entre sus labios hizo que Lara se tensará y que mis piernas se cerraran entre sí.- Creo que ya lo habíamos hablado, no solo una si no dos veces, te recuerdo que eres nueva y no vamos a permitir esos comportamientos en la escuela.- apretó su mandíbula.- párate y acompáñeme.
No espero una contestación y salió echa una furia, voltee a ver a la directora y solo me dedicó su sonrisa cínica de siempre mientras levantaba una ceja, atiné a fruncir el ceño al pensar que tanto le divertía la situación.
-Deamon.- escuche el grito de mi nombre fuera de la cafetería haciendo que todos voltearan a ver quién había sido, solo pude pararme ansiosa, agarrar mi bolso y salir tras ella.
La seguí hasta el salón de música.
Al momento que se cerró la puerta su mano agarró mi cuello y me estampo en la pared detrás de mi, mi mente estaba a mil por hora ¿qué diablos estaba pasando? Se acercó tanto a mi espacio que nuestras caras estaban a centímetros de tocarse y podía oler lo bien que olía.
Bajo su cara en dirección a mi cuello y suspiró, la escuché soltar un gemido que hizo que me quedara inmóvil y mi piel se erizará.
No quería que esto pasara pero tan solo de pensar resistirme se sentía como mil cuchillos enterrados en mi pecho ¿por qué?
Puse mis labios rozando los suyos, podíamos sentir el aliento de la otra, saque mi lengua llegando a tocarle su labio inferior, ella abrió su boca para sentirla pero me retiré.
- Esto no está bien, lo sabes no?.- intenté formular, su mano en mi cuello y sus uñas enterradas me dejaban sin habla y ni en el mal sentido.
- Este bien o este mal, ya no me importa. Se te advirtió algo, y volviste a hacerlo.- soltó un gruñido y yo jadeé al escucharlo.
No aguante, en este punto yo ya estaba mojadisima por lo sumisa que estaba haciendo, sabía que eso me excitaba y aún así la estoy dejando hacerme lo que sea.
ESTÁS LEYENDO
Ella lo sabía.
RomanceAlguien sabe cuál es el propósito de la existencia? El propósito de cada ser humano en este mundo? Hay muchas leyendas, mitos, frases que quieren darle una respuesta a estas preguntas pero mi más personal y grande frase es la de "Nacimos para mori...
