Maratón 2/3
Al llegar a casa, mi mamá todavía no se encontraba en ningún lado, era el momento perfecto para investigar que rayos pasaba con ella.
Eran contadas las veces que había entrado a su cuarto, ni cuando estaba pequeña ni ahora, siempre le ha gustado su privacidad y también que es muy aprensiva con sus cosas.
Abrí la puerta con algo de nervios y pase, y qué demonios? Se veía jodidamente normal, una habitación cualquiera que hasta parecería que nadie la ocupa, yo pensando que tendría cuerpos colgados u ensangrentados, no sé cosas raras por las cuales no quisiera que entremos y me encuentro con una habitación totalmente de casa de exhibición?
No avance mucho cuando yo solita me tropecé y tuve que agarrarme a un buró, sentí un ardor en la mano al entrar en contacto con este y retire la mano rápidamente, vi que me sangraba por un costado de la palma, mi ceño se frunció porque en ese mueble no había ninguna astilla o cualquier otra cosa que pudiera cortarme, al momento de que mi sangre se esparció en el mueble esté saco dos compartimientos de una escondida pared.
- Okey, esto ya no es una habitación de exhibición.
Abrí el primer compartimiento y eran libros viejos y reconocí algunos que mi mamá me prestaba de los rituales espirituales que hacíamos, quise ver viejos recuerdos y tome uno de los que menos me acuerdo, era tipo cuero rojo con sus hojas ya muy dañadas de tanto leer.
Cerré ese cajón y abrí el otro pero ví que no cedía, note que necesitaba una llave pero muy extraña, cuando toque la cerradura volvió a pasar lo mismo que con el mueble, el ardor en la mano y volviendo a sangrar la herida que ya estaba curada, sin embargo, fue así como se abrió el cajón.
Lo que encontré me dejó sorprendida, eran muchos pergaminos, pensé que encontraría libros u otra cosa pero nunca esto, en mi vida había visto un pergamino.
De hecho eran bastantes y algunos tenían gotas de sangre esparcidas por las letras, solo alcancé a tomar uno cuando un sonido en la sala me alertó, cerré todo y salí corriendo, me fui a mi habitación para ocultar lo que había robado, más bien que tome prestado.
Baje para ver si ya había llegado alguien pero no, fue Lucifer el que estaba en la barra de la cocina con un ratón en su hocico.
- Lucifer no juzgo el particular gusto que tienes de traerme tus regalos pero solo no los pongas en dónde comemos.- le dije enojada.
El era tan expresivo cada que hacía estas cosas que me miró, después miró a su presa, la volvío a tomar y salió por su puertita.
Cuando iba a regresar al cuarto de mi madre para seguir revisando, sonó mi celular.
Morgana 🧿
Todavía no
5:50pm
Salimos hoy?
5:51pm
Todavía no? Todavía no qué? Preferí contestarle antes de hacer un martirio en mi cabeza pensando en eso.
Si ¿a dónde?
5:54pm
Vamos al club
5:56pm
Solo chicas y Haziel jaja
5:58pm
Jajaja estúpida, diles.
6:05pm
Ya
6:06pm
Ven a mi casa y nos arreglamos
lara también vendrá.
6:10pm
Vale! Ahorita nosss vemos
6:15pm
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Ella lo sabía.
RomansaAlguien sabe cuál es el propósito de la existencia? El propósito de cada ser humano en este mundo? Hay muchas leyendas, mitos, frases que quieren darle una respuesta a estas preguntas pero mi más personal y grande frase es la de "Nacimos para mori...
