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Pero que mierda estaba viendo?

La directora Mors estaba arriba de su escritorio con la falda llegandole casi al trasero, con las piernas abiertas y entre ellas metida la jodida profesora de inglés.

Yo no podía con el shock, al parecer yo no hice mucho ruido al abrir y al hablar o poco les importo que yo esté ahí, pero esa indiferencia a mi presencia duro muy poco cuando sentí una respiración atrás de mi, preguntándome;

-Que haces aquí en la puerta deamon, porque no pas....- y al igual que yo, o no, peor que yo, reaccionó y quedó sorprendida por lo que vió.

Sin embargo a esa presencia si le prestaron atención, porque al momento la profesora se hizo para atrás y la directora se recompuso y se bajo la falda.

La profesora no sabía ni en dónde meter la cabeza de tanta vergüenza que una alumna y otra profesora la vieran en ese bochornoso momento.

- Eehh no, no es lo que parece, nosotras ehh.- si yo fuera ella mejor me hubiera escapado a otra dimensión, si no quería morir por la mirada que le estaba dando Pierzanie.

- Proferosa Roods si me hace el favor de retirarse y dejarme hablar con ellas.- le puso la mano en la espalda y la empujo levemente para que saliera.

Cuando la volvió a tocar, en mi pecho sentí un dolor profundo, desgarrador que me quitó el aliento por unos segundos.

Pero yo no era la única, Pierzanie no le quitaba la mirada a Mors. En su rostro habían tantas emociones y las que logré identificar era el dolor, traición, pero eran nada a la cara de enojada que tenía.

Por qué le dolería ver algo así?

Volví en si cuando la profesora paso a un lado de nosotras y Mors hablo.

- Dejenme explicarles.- contesto desinteresada e imponente como de costumbre

Mi dolor se hizo más fuerte y el enojo vino con ello

- Usted a mí no me tiene que explicar nada, tampoco es que me interese su vida personal en lo más mínimo.- le dije molesta por como nos había hablado, creo que no había nada que explicar, era más que obvio, sorprendida por esas palabras ella abrió y volvió a cerrar su boca.- si me hace el favor de decirme si hoy tengo que empezar el castigo o mañana? Es para lo único que estoy aquí.

Pierzanie no decía nada, solo reflejaba muchos sentimientos en su cara aunque si estaba atenta a lo que decíamos.

-No, por favor Luzbel necesito explicarlo.- ví sus ojos de súplica

-Te dijo que no necesita saber y así como ella, yo tampoco, mejor dale sus horarios y déjala irse.- por primera vez oía salir de esa gran mujer una voz tan fría y sin emoción.

- Aunque tú no quieras saber alguna explicación Agatha vas a tener que, Deamon posiblemente no lo sienta pero tú si y no estoy dispuesta a permitirlo.- sentir que? Ese sentimiento de traición cuando no somos nada o ese dolor que se metió profundo en mi corazón y dónde al parecer no queria salir.

Bufó molesta Agatha y me miró, sus ojos, sus ojos reflejaban todo el dolor que estaba sintiendo en ese momento, eran pareja?

- Me dirás mis horarios o mejor mañana averiguó dónde y a qué hora tengo que estar?.- la tutee y poco me importo.

Lo noto y en sus ojos paso un brillo extraño.

- La quiero ver mañana después de su última clase, si bien hoy empezaba el castigo por ahora tengo que arreglar asuntos con Agatha y después hablaré con usted deamon, puede irse ahora y mañana empiezan sus castigos.- contesto indignada.

Ella lo sabía.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora