Cuckcake

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Me levanté hacia mi bolso y saqué un condón. Cuando me acerqué, ella jadeando me lo quitó de la mano y lo tiro lejos.

- ¿Que carajos Juls?

- Todavía estas planificando ¿no?

- Si, pero...

- Pero nada, quiero que te lo meta, de verdad, que froten piel con piel, que sientas lo rico que es que se venga dentro de ti, por favor --con ojitos mimados y suplicantes--

- Juls yo...

Se levantó casi sin aliento y me empujó hacía adelante para que cayera con las piernas abiertas encima de él.

Nos pegó su frente a las nuestras y nos dio un beso que casi nos deja sin alientos.

- Hace mucho que me muero de ganas por verlos follar como conejos

Se hizo a mis espaldas, cogió su miembro y lo acomodó en mi sexo empujándome hacía abajo del hombro para que entrara de una vez.

- Ay jueputa que rico

- Si mi amor, comételo todito --me dio un beso- no pares hasta que se venga

Le colocó las manos en mis caderas, le dio un beso a su novio.

- Atiéndela tan bien como a mi

Me dio una palmada en la nalga y nos reímos. Empezamos suavecito, conociendo primero nuestros cuerpos, con besitos caricias y coqueteos.

Juls se sirvió una buena copa de vino, se sentó cruzando los pies encima del mueble mirando hacia nosotros.

- Vamos mis amores, quiero ver sexo ya déjense de pendejadas

Jaime subió sus manos me separó las nalgas levantándome casi hasta sacarlo y dejarme caer de nuevo.

- Eso que rico, con pasión, que se noten las ganas prohibidas que se llevaban. Quiero verlos, quiero que lo hagan por mi

Abracé su cabeza y lo asfixié entre mis senos mientras el repetía una y otra vez la maniobra. Me tiré hacía atrás y él aprovecho para meterse mis senos a la boca chuparlos y morderlos. Lo empujé hacía atrás lo miré a los ojos y tomé el control moviendo mis caderas en círculos mientras me lo metía y sacaba.

Las cosas se fueron calentando poco a poco. Me sorprendió al meter sus manos agarrando mis muslos, colocándose de pie y llevando cargada hasta una biblioteca llena de libros. Levanté las manos para poderme sostener de unas tablas y mis senos brincaban como locos.

- Ay jueputa, que bestia, que rico hijueputa --me mordí la boca--

- Si amor, dale bien duro, así es como le gusta, duro, más duro

Ella me miraba, yo le sonreía de vuelta y sus ojitos brillaban mientras tomaba otro trago de vino.

Cargarme de esa forma requiere un buen esfuerzo y consciente de ello bajé las piernas antes de que se fuera a agotar.

- Exhíbela amor, por necia

Me agarró con brusquedad del brazo me llevó a uno de los ventanales y pego contra el estripando mis senos, dándole la espalda. Me colocó las manos atrás y las agarró para que no me pudiera escapar.

Flexionó un poco las rodillas me separó las piernas, su delicioso miembro atravesó mis muslos y no tuvo problema con su longitud en volver a romper mi deseo con su lanza y hacer que mi sexo chorreando de placer le diera la bienvenida.

Estaba completamente enloquecida, gemía y empeñaba el vidrio con mi aliento. Cerré los ojos un segundo y cuando los abri me llevé el susto de mi vida al ver una figura fuera de la casa.

 Cerré los ojos un segundo y cuando los abri me llevé el susto de mi vida al ver una figura fuera de la casa

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Ella es: Kelly (+18)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora