Capítulo 26 - MIRANDA

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Javiera se encontraba saliendo de la ducha, era la segunda del día porque por movimientos torpes se había manchado toda de café. Agradecía a todos los dioses por tener dos uniformes de gala en su armario.

Conseguir dormir la noche anterior había sido toda una hazaña, "para las 4 horas que le duró el sueño" pensó. Estuvo media hora afuera del gym esperando a que lo abrieran, había hecho la rutina que le tocaba ese día y un poco de cardio extra. Estaba buscando relajar la mente.

Hoy iba a ser el día más importante de toda su vida, le entregarían una medalla en reconocimiento de su labor en la última misión...pero eso era secundario.

Lo que realmente colocaba a ese día como el más importante, era que hoy su amada Flavia, iba presentarle a su hija, iba a poder estar cerca de Miranda, de hablarle, de escucharla y quizás con un poco de suerte, podría abrazarla.

------ INICIODEL FLASHBACK -----

Javiera  llevaba puesto un pantalón color negro y una blusa blanca. El cabello lo tenía suelto y liso. Se había intentado arreglarpara verse bien, "que no se note mucho el esfuerzo" pensó.

Estaba completamente consciente de que no era una cita, pero eso no evito que se tardará más de una hora para escoger qué ponerse, al final de cuentas se reuniría con la madre de su hija, se trataba de Flavia, la mujer que sus ojos veían más que perfecta.
Estaba sentada en una mesa cerca de la pared de cristal del café, había llegado 30 minutos antes para asegurarse de llegar primero. Tenía la silla con dirección al consultorio, quería poder ver cuando la doctora se estuviera acercando.

Pasaron 25 minutos y una pelirroja  en tacones, con un vestido color mamey, cabello suelto salió de los jardines de los consultorios.

Javiera suspiro, la madre de su hija se veía extremadamente sexy y hermosa.

Seguirla con la mirada hasta que llegará a la mesa fue inevitable para la morena.

— Javiera discúlpame, ¿te hice esperar?.— dijo Flavia mientras miraba su reloj de mano para ver por cuanto tiempo había llegado retrasada.

Al ver la hora, se dio cuenta que llegaba 4 minutos antes de lo acordado.

La morena se levantó y movió la silla ofreciéndosela.

— No te preocupes Flavia .— dijo Javiera  mientras la pelirroja  se sentaba.— Yo llegue apenas hace unos minutos.

Una mentira blanca no hacía daño a nadie, además si decía que llevaba casi media hora ahí como stalker, podría echar todo a perder. No era su culpa, estaba de vacaciones.

—Bueno.— Empezó a decir la doctora.— Dime, ¿cómo has estado?

La platica fue amena, cualquiera que se les quedará viendo podría cerciorar sobre la química que ambas mujeres tenían. Javiera  le comentó sobre su relación con su padre, la cuál nunca fue buena, al morir su madre tan joven su padre la repudio dada su 'condición' y él al ser un militar de alto rango se tenía que ir con cuidado pero que hablaría con el para pedirle que deje de meterse en su vida. También le platicó de su readaptación a la ciudad por los cambios viales que habían ocurrido en estos años y Flavia  le dio algunos tips para combatir el tráfico. Algunas anécdotas muy banales se compartieron mutuamente hasta que un momento de silencio llegó, que de alguna forma no se sentía incómodo.

Javiera suspiro, tenía que hablar sobre su hija antes que el tiempo acabara.

— ¿Flavia?.— dijo Javiera  mientras que por debajo de la mesa se tronaba los dedos.
La pelirroja sintió un escalofrío, su nombre en la voz de la morena siempre tenía algún efecto en su cuerpo. Sabía que empezarían a hablar de cosas serías, tomó un poco de su café con leche antes de contestar.

La teniente [ Flaviera]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora