3. Preocupación

239 31 11
                                        

3. Preocupación

Zayn descubrió que Liam no fumaba. No sabía cómo hacerlo. Su técnica consistía en jalar del tubito de nicotina y soltar por la boca. El humo no llenaba sus pulmones en lo absoluto. Lejos de molestarle la mentira que Liam pensaba que él se estaba creyendo, a Zayn le causó ternura. También una pregunta.

—¿Por qué estás aquí? —preguntó, y se sorprendió a sí mismo.

—Ya sabes por qué. —Liam hojeó el comic que Zayn le había prestado.

Mientras Zayn se vestía, fumaba un cigarrillo. Liam, quien ya estaba listo para las clases, estaba acostado en la cama de Zayn con tal comodidad que nadie adivinaría que no era la suya.

—Hablo de aquí, conmigo. Pudiendo estar con Marshall, quien tiene contrabando en la escuela, o qué sé yo... cualquier otro.

—Eres cool.

—Demasiado rápido. —Zayn escupió la colilla en la cesta de basura.

—Hablo en serio. Todos aquí piensan en escapar los domingos e ir a Londres. Ver chicas, tener sexo con ellas... no es algo que me llame la atención. Prefiero quedarme aquí contigo, leer cómics o escucharte hablar del libro existencialista de turno.

Zayn sonrió—. Eso quiere decir que disfrutas de mi compañía. —concluyó en voz alta.

—Hombre, pues por supuesto.

Después fueron juntos a clases.

•••

Había una clase práctica por la que Zayn estaba muy nervioso. No porque no supiera qué hacer, sino porque, ¿qué tal si ocasionaba una calamidad?

Además, era la primera vez que los llevaban fuera de la escuela. Todos estaban uniformados y protegidos, con máscaras, escudos, rodilleras e incluso guantes. Estaban divididos por subgrupos, no le había tocado con Liam. Era lo suficientemente hombre para admitir que aquello le preocupaba. Si bien Liam tenía mejor físico que él, ¿sería capaz de cuidarse a sí mismo? Por lo que lo conocía, podía jurar que era la típica persona con complejo de Capitán América antes del suero, se arriesgaría por los demás aunque estuviera en desventaja.

—¿Sabes en qué grupo le tocó a Liam? —finalmente, le preguntó a Marshall.

El tipo rubio y grandote hizo una mueca de aburrimiento.

—¿Por qué te interesa tanto? ¿Es que te estás divirtiendo con él, Malik? —preguntó, jocoso.

Zayn arrugó la cara—. Es mi amigo, idiota.

—¿Sólo eso? Se la pasan juntos. Hay todo tipo de rumores. Pero, ¿sabes? No te culpo. Liam es como una perrita que anhela la atención. Quiere que todos aquí se la demos. Estar lejos de las chicas es difícil, por eso algunos han caído en la tentación.

Zayn vio en rojo. Se echó para adelante e intentó golpear a Marshall, pero el tipo se apartó justo a tiempo.

—No digas tonterías. Liam no es así, tú no lo conoces.

—¡Pero si el que no lo conoces eres tú, Malik! ¿O es que acaso no le has preguntado quién lo espera en casa? Soy de Wolverhampton, también solíamos ser vecinos. Te lo digo de primera mano, ¡es un marica! —esta vez habló Andy.

Zayn quiso golpearlos a ambos, pero el profesor abrió las puertas y tuvieron que adentrarse en un mar de hinchas.

—Necesitamos un líder en cada unidad. En está será Zayn, ¿bien?

Fatalidad | ZiamHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora