Capítulo 20: ¡Final feliz!

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—Tú... Cielos, me enamoré más de lo que ya estaba...

Akaashi ríe avergonzado mientras camina hacía mí. Tiene un traje verde oscuro opaco, lo que resalta todo de él. Y una flor blanca que llama la atención. Mi chico se ve realmente hermoso.

—Yo... Eh, mamá me dijo que trajera flores. ¡Espero te gusten! —Exclamé dándoselas. Su familia rió al igual que él.

—Gracias, Kotaro.

—En serio te ves muy hermoso —dije atontado—. Y me encantaría besarte ahora mismo pero todos nos están viendo y no quiero parecer un irrespetuoso frente a tus padres...

—Puedes besarme toda la noche —Susurra cerca de mí—. No te preocupes...

Sonreí y tomé su mano.

—¡Chicos, vengan aquí para la foto!

Todos salieron bonitos, yo no le presté atención a la cámara por estar sonriéndole al amor de mi vida.

Cuando nos vamos, antes de llegar al gimnasio, beso a Akaashi todo lo que no pude cuando llegue a su casa ni en el camino a la fiesta. Ahora él camina atontado, sonrojado hasta la punta de las orejas.

—¡Qué lindos se ven mis papás!

—Konoha, no somos tus padres —Akaashi responde llegando de la mano conmigo—. Incluso soy un año menor que tú.

—Papás...

Lo ignora, abrazándonos. Yo río.

—Entonces, ¿ya podemos ir a bailar? —Pregunta Washio a su lado, con una mano en su hombro.

—¡Sí!

Ponen una canción lenta, lo que me hace sentir repentinamente nervioso. Akaashi se para enfrente de mí y toma mis manos, guiándolas hacia su cuerpo. Yo me siento un tonto.

—¿Por qué estás tan nervioso? —Pregunta comenzando a bailar lentamente.

Mi mano en su cintura, la suya en mi hombro. Sus ojos brillan, son tan bonitos. Quiero besarlo ahora mismo.

—No quiero pisarte... —Susurre cerca de él para que me escuche. Akaashi soltó una risa—. Hablo en serio.

—Qué tierno eres.

Su sonrisa ilumina la pista de baile más que las mismísimas luces.

Tranquilamente se cuelga de mi cuello y yo tomo su cintura. Bailamos así lentamente, sin dejar de mirarnos.

—Estás haciéndolo bien, Kotaro.

Ladea su cabeza, sonriendo más lindo de lo normal. Yo tengo que desviar la mirada y bufar, escuchando su risa al notar mi bochorno. Esto se siente como algo muy íntimo, incluso aunque estemos rodeados de mucha gente.

—Oye, mírame —Suena suave. Yo hago caso—. Me gusta mirar tus ojos.

—A mí tus ojos... mirarlos... bonitos...

Balbuceo. Él vuelve a reír y se termina pegando a mí, abrazándome.

No sé cuánto tiempo estamos bailando tan lento, pero nunca me molestó. Tener a Akaashi así sobre mí, abrazándome y sintiendo su calor corporal es mejor que cualquier cosa en el mundo. Su perfume llegando a mis fosas nasales y la caricia de sus dedos en mi nuca. Es su forma de demostrarme cariño; esto hincha mi corazón de amor.

¡Y necesito decírselo!

Lo alejo suavemente, ganándome una mirada confundida en sus bonitos ojos. Aprieto mis labios y lo miro fijamente. ¡Hay mariposas en mi estómago!

—Estoy enamorado de ti —Digo sin pensarlo—. Y te amo más que cualquier cosa en este mundo. Quiero... ¡Quiero ser todo lo que tú quieras que sea para ti! Tu novio, tu mejor amigo, tu esposo, ¡tu todo! Y... —Trago con fuerza—. Y tú eres todo eso para mí actualmente y siempre lo serás porque... ¡No eres algo ocasional ni un amor de secundaria!

Akaashi me mira avergonzado pero nunca deja de acariciar mi nuca. Quiero llorar.

—¡No te voy a soltar nunca, Keiji! —Tomé su rostro siendo lo más serio posible—. No quiero que nunca jamás te vayas de mi lado porque te amo, tanto, ¡tantísimo que nunca lo entenderías! Y hoy es nuestra última noche juntos en Fukurodani y necesitaba decírtelo —Él asintió—. Necesitaba decirte que te amo, que eres mi todo y que quiero seguir por lo que resta de mi vida contigo.

—Y-yo igual...

—¡Gracias por haber llegado a mi vida y por haberme aceptado con todo! —Exclamé. Creo que Akaashi va a llorar—. Gracias por haberme soportado y por haberme amado.

—Siempre lo haré.

Yo asentí y me alejé, haciendo una reverencia.

—¡Y gracias por haber guardado todas mis cartas!

Nonsense | BokuakaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora