Astoria

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Daphne estaba feliz de ver a su hermanita de nuevo, la había extrañado demasiado.

De hecho, toda la casa Slytherin de su generación estaba de fiesta, su príncipe había vuelto, no dudaron en planear cientos de actividades para pasar juntos el rato tanto como podían, conscientes de que Draco y Astoria volverían a Francia tarde o temprano.

Ese día, las chicas saldrían de compras mientras los chicos los esperaban en la mansión Malfoy, Narcissa y Lucius estaban felices por aquella reunión, les traía buenos recuerdos el ver a su hijo y todos sus amigos como en los viejos tiempos, además, de esa forma, la mansión no se sentía tan fría.

-Daphne, esos son demasiados dulces-Astoria solo veía los cientos de bolsas que su hermana y amiga llevaban como regalo para su hijo.

-Scorpius es mi sobrino, no lo he visto en meses, así que le voy a comprar todo lo que quiera como buena tía

-¡Pero Pansy está haciendo lo mismo!

-Es mi ahijado, mi deber es malcriarlo- Pansy acarició los suaves y desordenados cabellos del nene que dormía plácidamente entre sus brazos

-Merlin, es el niño más mimado del mundo- se quejó la madre del bebé- y no saben cuánto aprecio que quieran a mi hijo.

-No tienes nada que agradecer, somos familia- sentenció Pansy- pero si agradecería que tuvieran un bebé más

-No, no, eso sí que no- río la menor Greengrass

-Es tu culpa Pansy, todos te dijimos que ya era hora y ahora tu bebé será la más pequeña del grupo.

-¡Por eso deben embarazarse ahora!, no pueden dejar que mi hijo o hija crezca sola, ¿con quién compartirá dormitorios cuando entre a Hogwarts?

La discusión continúo aún cuando ingresaron a la tienda de artículos de maternidad, pero Astoria se detuvo un momento viendo un maniquí con una túnica de maternidad, otro bebé no estaría mal, en especial para que Scorpius tuviera con quién jugar, además, no había disfrutado su embarazo como se debía, para ese entonces sentía su relación con Draco como algo forzado, nada que ver con la actualidad, se imaginaba la felicidad que traería a la familia y como su esposo la consentiría.

-Piensas hacerlo padre por segunda vez- la voz llena de rencor de Harry le hizo voltear.

-Si...- la mujer se dió la vuelta quedando de frente con Harry Potter totalmente molesto.

-Cuando te pregunté en Hogwarts si querías algo con él me juraste que no, que apoyabas lo nuestro, incluso que serías nuestra madre sustituta cuando quisiéramos tener familia.

Astoria retrocedió asustada por el tono empleado en las palabras, además era un auror y por Merlín, el maldito Harry Potter, ¿qué podía hacer ella contra él?

-No sé de qué estás hablando

-¿Lo obliviaste? ¿Le diste una poción de amor?- Astoria miró por todos lados, no podía entender lo que estaba pasando, ella nunca había tenido trato con Potter.

-Te voy a pedir que te vayas- dió miradas discretas a su hermana y amiga dentro de la tienda, no quería que Scorpius se viera implicado en lo que sea que Potter tuviera en mente.

-No hasta que me digas que le hiciste, hasta que me digas porque lo alejaste de mi- la chica ya no sentía miedo, solo lástima por los ojos llorosos de Harry.

-En verdad no sé de qué me estás hablando- susurró con cuidado, igual que lo hacía con Scorpius cuando caía de la escoba o tropezaba por ahí- pero tienes que irte, estás haciendo una escena, tus amigos vienen para acá- eso pareció sacar a Harry de su trance

Y tal como lo dijo Astoria, Hermione y Ginny llegaron en salvación de Harry a su vez que lo hacían Daphne y Pansy, está última con Scorpius dormido en sus brazos.

-¿Qué está pasando aquí?- preguntó Ginny con varita en mano, eso fue todo lo que bastó para que unas molestas Pansy y Daphne salieran a defender a la menor de las Greengrass.

Pero fue justo ese momento en que Harry al fin pudo conocer al hijo de Draco, no tenía la mínima idea de cómo se llamaba, pero sentía que ya lo quería, era pequeño y totalmente parecido a Draco, era una mini copia a excepción del cabello rebelde que debía suponer había sacado de la chica frente a él (sabía perfectamente que Draco tenía un cabello muy suave y manejable) pero el mundo dejó de girar en cuanto el nene abrió sus ojitos, Harry pudo apreciar el verde en los ojos del niño, tan idénticos a los suyos, aunque no se dió cuenta en ese momento pero quién si deparó en ello fue Hermione que a cada segundo encontraba más similitudes entre el niño y su amigo.

-¿Tori?- preguntó su hermana

-Está bien, Harry solo me preguntó algo, ya se iba cuando Weasley llegó

La pelirroja entrecerró los ojos sin bajar la varita

-Ginny, Harry, es hora de irnos- Hermione se interpuso entre sus amigos y sus viejas compañeras de colegio.

-¿Cuál es tu nombre?- le preguntó Harry al pequeño que miraba todo con curiosidad e ignorando completan el llamado de su amiga.

-Scorpius Hyperion Malfoy- el nene le tendió la manita libre (porque la otra tallaba de forma tierna uno de sus ojitos) y esta vez, Harry no dudó en tomar la mano que le ofrecía un Malfoy.

-Mucho gusto, Scorpius, mi nombre es Harry Potter

-Un gusto, señor Potter

Harry podría derretirse ahí mismo, sin duda era el niño más hermoso que había conocido.

-Harry- Ginny lo trajo de vuelta a la realidad

-Nos vemos luego, Scorpius

-Hasta luego, señor Potter.

Harry fue sacado de ahí prácticamente arrastras, dando vistazos al pequeño Scorpius que ahora saltaba a los brazos de su madre, eso le partió el corazón, fue él quien siempre había imaginado una mini copia de Draco corriendo por un amplio jardín, esa familia era suya, no de Astoria.

-¿Por qué hablabas con esas serpientes?- inquirió Ginny

-Hace años dejamos la escuela- respondió Harry con hastio- solo quise saludar, no la he visto en años

-No sabía que fueran cercanos- el tono empleado por Hermione le hizo saber que más tarde tendría un interrogativo

-No lo somos, solo... no lo sé

Sintió como Ginny se colgaba de su brazo, esperaba la hora en que se fuera a la euro liga para poder descansar, habían pasado años y ella simplemente no entendía que no quería nada con ella, que su corazón le pertenecía a otra persona.

-No tienes porqué hablar con ella, Harry, aunque...¿puede ser que te llamó la atención esa tienda en específico?

Estuvo a punto de cometer la tontera de afirmar lo que dijo pero entonces pensó que así menos se la quitaría de encima.

-No, ya les dije que solo quise saludar

-Como sea, Ron dijo que nos veía en el ministerio y ya vamos tarde- agradeció internamente a Hermione, no quería seguir con aquella estúpida conversación, mucho menos cuando su mente seguía llena de la pequeña copia de Draco.

Astoria era afortunada.

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Wenaaaaaaaaas, capitulo doble porque no tiene sentido que no les muestre el siguiente

You belong with meHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora