Primer grieta

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Draco había estado ocupado, Astoria entendía que con las próximas elecciones y el papel tan importante de su esposo y su suegro, debían estar atentos a todo lo que sucedía, además de que Draco también debía cumplir con sus compromisos en la agencia de modelaje y como siempre, reservaba algo de su tiempo para Scorpius y ella, lo que no le parecía en las últimas dos semanas, era el interés, tiempo y esfuerzo que estaba poniendo para una fiesta de cumpleaños para Harry Potter.

Si bien, ella había dado la pauta para que Harry se acercara a Scorpius de forma orgánica, su esposo últimamente pasaba mucho tiempo con el ex auror, ya ni siquiera salía con Blaise o Theo, ahora todo era "Harry y yo vamos a jugar Quidditch con Scorp", "Iré con Harry al caldero chorreante, no es posible que siga bebiendo cerveza de mantequilla a su edad", "Llevaré a Harry a un bar muggle, increíble que nunca haya ido a uno ¿verdad?" "Llevaré a Harry y Scorp a un parque de diversiones" "Harry viene a jugar con nosotros videojuegos" todo eso la estaba llevando a su límite y las miradas llenas de lástima por parte de sus amigos solo empeoraban las cosas.

Sabía que Harry había sido novio de Draco, sabía que se habían querido tanto al punto en que Draco creo lo imposible para que pudieran tener un hijo, sabía que a Draco le dolió tanto su traición que eligió borrar todo recuerdo de su mente, sabía que ella había llegado como una intrusa, pero aún si su relación comenzó como una farsa, ahora era real, ella había pasado todo esos años con Draco, ella estuvo cuando nadie más lo hizo, ella cuidó y amó de su hijo y ahora estaba por darle otro.

Odiaba verlo llegar por las noches tan enérgico y con los ojos brillando, odiaba saber que Potter podía quitarle todo en cualquier momento más ahora que ella estaba tan grande debido al embarazo y con todos esos antojos raros y cambios de humor solo lograba alejar a Draco.

Se limpió las mejillas aún humedas a causa de su llanto anterior, práctico una sonrisa en el espejo y se armó de valor para bajar las escaleras que con sus seis meses de embarazo le era todo un reto.

Sonrió con tristeza al ver cómo Draco, Narcissa y Scorpius le indicaban al personal el modo de acomodar las mesas y sillas para la fiesta sorpresa de Potter.

Jamás se habían esmerado tanto en ella.

-¡Mamá!- su pequeño corrió hacia ella deteniéndose con cuidado antes de chocar contra su pancita- ¡el pastel de Harry será enorme!

-¿En serio?

-¡Si, también será de diferentes sabores!- pareció pensativo- papá dice que solo de chocolate pero creo que solo está pensando en si mismo, la abuela dice que a Harry siempre le gustó la tarta de melaza ¡cómo a mi!

De verdad trató de resistir pero, las hormonas no estaban ayudando en nada a su causa.

Sus ojos se llenaron rápidamente de lágrimas y no había poder alguno que las contuviera.

-Eso es genial, Scorp

-Mami, ¿por qué lloras?- la carita de Scorp pasó a ser de preocupación- ¿mi hermita te está molestando? ¿quieres que te acompañe a recostar? ¿llamo a papá?- la sola mención de Draco le hizo quebrarse porque ahora estaba más inmerso en la planeación de una fiesta para su ex novio que en saber cómo estaba ella o la bebé que esperaban.

-Scorp- la voz de Lucius le trajo tranquilidad al niño- yo llevaré a tu madre de vuelta a sus aposentos, dile a tu padre que nos busque ahí- el niño asintió de prisa corriendo a hacer lo que le pidieron.

Lucius sostuvo con cuidado a su nuera llevándola nuevamente a su habitación, ella se aferró a su brazo porque sentía que últimamente solo podía contar con sus amigos y con Lucius, él jamás cambió con ella, siempre la quiso como nuera, incluso la llamaba hija y cuando Potter apareció nuevamente en sus vidas, solo su suegro mantuvo su posición.

-Hija, no es bueno para el bebé que estés triste- la ayudó a llegar a su cama y posteriormente sacó su pañuelo para limpiar sus lágrimas-¿necesitas que llame a un medimago?

Ella negó sin poder decir algo, porque si lo intentaba, solo lloraría cuál niña pequeña y eso no era digno de una mujer de su clase.

-Solo...es que...-tampoco era de buenos modales quejarse con su suegro- creo que quiero pasar el resto de mi embarazo en casa de mis padres- dijo al fin

-¿Por qué?- la voz de Draco atrapó la atención de ambos- ¿estás bien? ¿por qué lloras?- Lucius se despidió no sin antes golpear con un poco más de fuerza de lo normal la espalda de su hijo- Tori, dime que sucede, ¿por qué quieres que nos vayamos?

Ella solo negó y se rompió a llorar aferrándose a una de las almohadas en lugar de su esposo.

-Solo me iré yo.

A Draco eso le dolió como un cruciatus cortesía de su difunta tía Bellatrix

-¿Por qué? ¿hice algo mal?- de pronto su voz ya no era segura

-Draco- se forzó a hablar, porque los problemas se arreglan hablando- me duele estar aquí, saber que ahora Harry Potter es mas importante que yo me está lastimando

-Pero..

-Dejame acabar- el rubio asintió- últimamente todo es Harry esto y Harry aquello, tú y Scorp pasan más tiempo con él que conmigo y puedo entender que así sea con Scorpius porque se supone que es su hijo, ¿pero tú?, estás pasando más tiempo con tu ex novio que conmigo, tu esposa.

Draco negó rápidamente y se apresuró en tomar las delicadas manos entre las suyas

-Solo quiero asegurarme que Scorp esté bien mientras conviven

-¿Y por eso lo llevas a beber? ¿por eso hacen planes solo los dos? ¿por eso le estás organizando una fiesta sorpresa? ¿cuándo has puesto tanto empeño en mi cumpleaños o nuestros aniversarios?

A Draco se le rompió el corazón al ver a la mujer que más amaba de esa manera, él había hecho eso, había descuidado a su esposa por un fantasma del pasado.

-Yo...Harry siempre lo pasaba con los Weasley y ahora ellos ya no le hablan porque...

-Porque te eligió y ahora tú lo eliges a él

Negó con ahínco, él no estaba haciendo ¿verdad?

-No, claro que no, solo... mamá pensó que sería una forma de acercarlo más a Scorpius y sabes que mamá adora organizar fiestas

-No, Narcissa adora a Harry Potter, es muy diferente.

-Escucha, estás cansada, irritada y lo entiendo completamente, nuestra bebé no está siendo muy considerada así que...

Ella cerró los ojos llevándose las manos a la cabeza, no podía creer que estuviera hablando semejante idiotez.

-¡Si, estoy irritada porque mi tonto esposo prefiere a su ex novio y si, estoy cansada de ver cómo solo soy un mueble para esta familia!, así que vete.

-Tori...

-Largate, Draco, no quiero verte.

-Amor, si hay algo que pueda...

-Puedes hacer mis maletas, hoy mismo regreso a casa de mis padres.

-No, no puedes irte

-Solo déjalo

-No, eres mi esposa y mi lugar es contigo, tienes razón en absolutamente todo, he sido un completo idiota pero fue suficiente de eso- se sentía tan patético- hablaré con Potter y tendremos horarios para que conviva con Scorp, si mamá quiere seguir adelante con la fiesta, entonces será su asunto.

Pero Astoria escuchó cada palabra y sabía que solo lo hacía por complacerla, no porque quisiera, porque Draco había querido salir todas esas noches con Harry, había querido organizarle una fiesta sorpresa, él quería hacer todas esas con él y para él y cualquier cosa ahora solo era para mantenerla tranquila.

Levantó el rostro para mirarlo, tenía los ojos rojos y cabello despeinado, se veía tan vulnerable.

-Aún así me voy

-Pero...

-Ven a buscarme cuando tus ideas y tú corazón estén de acuerdo- volvió a acostarse mirando hacia el enorme ventanal de la habitación- vete, Draco- tras largos minutos de silencio, escuchó la puerta cerrarse

You belong with meHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora