8_EL CUMPLEAÑOS DE VALERIO

380 25 17
                                        

Polo había salido a correr por su vecindario. Era una buena actividad para despejar su mente por un rato. Es como cuando eres niño y corres y corres solo porque es divertido y terminas felizmente agotado. Curiosamente, había jugado de ese modo con Samuel.

Estaba agotado así que había cumplido con su meta. Hubiera querido cenar esta noche con su padre, pero su madre recién había regresado de un viaje de negocios y si él se iba con su padre tendría que soportar un monologo de gritos y reclamos de parte de Begoña. Polo había aprendido hace mucho que su madre conforme equivalía a tranquilidad para sí mismo. Aunque esa tranquilidad solía tener un precio demasiado alto a veces.

Estaba muy cansado cuando volvió a casa. Estaba todo sudado y decidió darse una ducha inmediatamente.

-Te tardaste mucho, Polo-le dijo Begoña cuando lo vio.

-Si-dijo el chico-hoy corrí un poco más de la cuenta.

-Ve a darte una ducha-dijo la mujer-Cecilia servirá la cena en media hora.

-Sí, mamá-dijo Polo y subió hasta su habitación.

De deshizo de su ropa sudada y se metió en la ducha. Dejó que el agua caliente borrara cualquier rastro de suciedad y sudor de su cuerpo. Cerró los ojos y dejó que el agua cayera directamente en su rostro. Era una sensación muy relajante.

Polo sentía que su vida se había acomodado últimamente. Quizás no de un modo perfecto, pero si de una buena manera.

Últimamente Carla era más afectuosa y atenta de lo que había sido nunca. No se separaba de Polo y buscaba estar a solas con él. Incluso habían vuelto a follar constante e intensamente como hacía tiempo no lo hacía. Y si bien con eso Polo era feliz, una pequeña parte de su cerebro le decía constantemente que esto estaba mal, que Carla se acercó a él por despecho. Pero los deseos de Polo eran más fuertes y se decía a sí mismo que en algún momento Carla se olvidaría de Samuel y este idilio falso que estaban viviendo se convertiría en uno real.

Otro aspecto de su vida actual que sorprendió mucho a Polo fue que, independientemente del factor Carla, era feliz de volver a conectar con Samuel. Integrándolo al grupo con Guzmán y Ander y ellos dos solos. Estaba feliz de recuperar al mejor amigo que había dejado ir hace tanto tiempo.

Polo percibió como seguían en Samuel muchas de sus cosas características. Seguía siendo algo tímido, aunque no al nivel de Polo. Algo despistado en algunas ocasiones y muy atento en otras. Y aun había en él esa valentía y simpatía que Polo admiró y envidió siempre.

Pero al igual que con Carla, había una pequeña voz en su cerebro que le decía que esto no era algo real. Y Polo notaba en Samuel la tristeza que subyacía a su alegría. Pero una vez más, Polo quería pensar que eso ya pasaría, que era cuestión de tiempo.

El agua seguía cayendo por el cuerpo de Polo mientras muchos momentos de su pasado volvían a su mente.

Recordaba un fin de semana en que visitaron a sus abuelos en su casa de campo. Habían llevado a Samuel, aun con las protestas de Begoña. Había una piscina hermosa que Polo y Samuel rápidamente fueron a disfrutar. Una carrera nadando en el que el objetivo era llegar primero al otro lado. Samuel había ganado, por supuesto.

"Polo, deberías parecerte más a Samuel" dijo su abuelo en una frase que seguramente pensó que era inofensiva. No lo fue.

Esas frases se mezclaban con tantas otras.

"Nunca permitas que ese niño te supere" dicho por Begoña.

"Fóllame otra vez" que le dijo Carla el otro día, pero sin mirarlo a los ojos.

LAZOSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora