Kenma es capaz de percibir cosas que cualquier ser humano común no puede percibir; decidió tratar de ignorar esa capacidad especial para tener lo que él considera una vida normal. Sin embargo, al ver a un chico con un aura rebosante de positivismo...
Hola que tal, se que ahora la espera de las actus es de un mes y una semana, sin embargo, he de decir que aun con todas las entregas y eventos a los cuales tuve que asistir, considero que pude cumplir con el plazo que yo misma me establezco para actualizar. Si sigo organizándome, el ritmo no decaera mas que esto, lo cual es positivo porque con la cantidad de cosas que tengo que hacer y los capítulos que debo actualizar, no veo tan mal el panorama y no tengo porque abandonar todos mis escritos por la sobrecarga.
Disfruten el capitulo ❤
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Cuando Kunimi, Kindaichi y Kyoutani se calmaron lo suficiente para volver a hablar, Yahaba entró a la casa después de su charla por teléfono con Watari, y le contó todo sobre el caso de la desaparición de Yaku Morisuke a Kenma; Lev estaba sentado junto a su amigo, a quien, al igual que a Hinata, le dio la mano, pues no se sentía bien, y necesitaba la fuerza de ambos para oír que su novio no solo había sido secuestrado, sino que nunca se halló rastro de él o su cuerpo. Kozume empezó a atar cabos con la información que tenía de la visión sobre Lev y lo que le contó Shigeru acerca de Ushijima Wakatoshi y las cosas que averiguaron sobre él, como las denuncias de acoso sexual, y la de agresión, hecha por Kai Nobuyuki, amigo de Morisuke, quien también estaba desaparecido.
El fantasma soltó las manos de Shouyou y el médium para cubrirse la cara y seguir llorando, también recordaba el nombre de Kai, y era absolutamente doloroso para él saber que quienes conoció, pasaron por una profunda tristeza, por su muerte, por la desaparición de Yaku y de Nobuyuki, por los despidos masivos de la editorial, en general, por el brusco cambio en sus vidas. Kenma miró hacia el lado, ver a Lev llorar le estaba afectando tanto que derramó lágrimas en silencio, su novio lo miró y se movió al lado donde se suponía que estaba sentado Lev, para poder abrazar a Kozume; al darse cuenta de que el médium lloraba, Yahaba dejó de ponerlo al corriente, por priorizar su salud mental.
—Kozume san... ¿Necesitas salir a tomar aire? —le preguntó el editor, Kenma se secó las lágrimas y apretó los labios, avergonzado y orgulloso.
—Estoy bien, solo, estoy llorando por Lev —dijo el médium, Akira tragó saliva, y Yuutaro le tomó la mano.
—¿Haiba san sigue aquí? —preguntó Kindaichi, Kunimi tembló.
—Nunca se fue... —respondió Hinata apenado—. El pobre tuvo ese ataque de ansiedad cuando recordó su pasado, por eso algunos objetos cayeron al piso...
—¿Él no...? —Akira abrió la boca para preguntar algo, aunque fuese vergonzoso para él admitir que se equivocó en su escepticismo—. ¿Él no volverá a hacer algo así, verdad?
—No, solo ocurrió porque recordar es doloroso para él, no se preocupe —respondió Shouyou, el espíritu se movió a un lado, para dejar que el pelirrojo se sentara entre él y Kozume.
—Puedo decirles lo que vi cuando Lev lo recordó —dijo Kenma, luego se sonó la nariz para hablar mejor.
—Sí por favor, puede ser información valiosa para resolver este caso —contestó Shigeru, luego se dio cuenta de que debía decir algo más empático—. Así encontraremos a Yaku san.