Estoy completamente dormida y en mi sueño profundo oigo el móvil sonar. Quiero tomarlo pero se me escapa de las manos, la insistencia es tal, que comienzo a avanzar hacia la luz dejando atrás la profundidad que me tenía acorralada, víctima del cansancio y lo vivido tan abruptamente en esos días y esta terrible noche.
Abro poco a poco los ojos y me doy cuenta en el lugar que me encuentro, en la habitación del hospital, miro la cama del gemelo y el aún duerme plácidamente. A su lado se le ha colado Henry, esta igual de dormido. Se ven tan tranquilos e inocentes.
Les juro que si no fuera por el diagnóstico de especialistas tan prestigiosos no me creería la gravedad en la que se encuentra.
Es realmente hermoso, aunque su hermano me atrae de una forma muy diferente, son tan iguales y tan distintos a la vez, es impresionante.
Es raro, Yamilet parece que salió a tomar café o lago. Tomo la llamada y es ella.
- ¿Mariana?
-Si Yami, ¿Qué pasa?
- ¿Dime algo de Yaniet? ¿Está mejor? ¿Qué es lo que dicen los médicos? Mi mamá no me deja ir porqué tiene miedo que sea contagioso, por eso te llamo, ella está aquí a mi lado. Por favor dile que no es contagioso, que no es lo mismo que tiene Racel.
Ella sigue entre lágrimas y sollozos hablando y yo he entrado en el limbo, no entiendo nada, y en mi cabeza se repiten cada una de las preguntas que me ha hecho.
Siento al gemelo moverse en la cama y me espabilo. Salgo silenciosamente con Yamilet en el oído llorando y pidiéndome información y ayuda que no tengo.
Ya en el pasillo decido calmarla para enterarme que es lo que ha pasado. Espero una pausa y la aprovecho.
-Yamilet, cariño, por favor necesito que respires. ¿Vale? Ok, ahora dime más lento que es lo que ha pasado, yo estoy en el hospital y no me he enterado de nada. Racel está durmiendo.
- ¿Henry? - Pregunta en un susurro-
-El también está bien, duerme como un ángel al lado del trigueño, ahora me cuentas para entender-
-Anoche cuando nos separamos, Henry y yo salimos del hospital, nos sentamos en el parquecito del frente y comenzamos a besarnos, yo me acelere un poco y el mucho más, me comenzó a besar el cuello y ya en mis pechos...- como se pueden dar cuenta la tuve que interrumpir había perdido el norte por completo-
-Yami, cariño sin tantos detalles que me tienes nerviosa-
-Perdón, perdón, perdón, es verdad, bueno en esa parte, recibo una llamada de la madre de Yaniet que venían que estaban llegando mal hospital, que buscara y avisara al médico de Racel para ver si aún se encontraba y podía recibirla, porque tenía los mismos síntomas del gemelo. - vuelvo a interrumpirla.
-Eso es imposible cariño, he investigado a fondo la enfermedad y mi madre también y no es contagiosa- le digo calmada porque estaba totalmente segura.
-Resulta que la ambulancia llegó a pocos segundos- siguió contando y sollozando- corrimos a su encuentro y es real nuestra amiga estaba muy mal, igual a Racel, te lo digo de verdad. Por suerte el doctor Manuel estaba y la recibió ahora mismo está en urgencias.
Te llamé pero no me cogiste el móvil. Mi mamá se enteró y me fue a buscar, tuve que dejar a Henry solo. No he podido pegar ojo. Necesito saber. No podré salir de aquí hasta que le demuestre a mi madre que no hay peligro. ¿Me ayudas?-
-Claro que te ayudo. Ahora mismo me pongo en función de ello- le digo muy segura, sobre todo para calmarla. Colgamos y me vienen los recuerdos de lo vivido en la madrugada.
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Mariana
RandomUna chica en un entorno y barrio totalmente nuevo, cinco chicos que invadirán su vida. Malas elecciones, promesas incumplidas? preguntas sin respuestas. Primeras veces, esto y más es la tormenta que acaba de iniciar en la vida de Mariana #11 entre...
