Las chicas y yo pasamos días evitando a Mario y planificando que hacer pero ninguna se nos ocurría nada.
Solo pensé en esperar que hiciera él. A partir de ahí actuar. Es realmente triste como nuestras mentes no tienen ni un poco de creatividad.
Ya era viernes otra vez el sábado era mi cumple, al otro día, pero no pensaba contarlo y mi madre me prometió que no lo haría, sabía cómo me ponía en mis cumples, aún no descubría porque no me gustaba, pero era simple y abierto rechazo, la única forma de pasarlo bien este año era si nadie lo descubría. Así que ese era el plan.
Amaba los viernes en ese lugar. Sentía que vivía en un eterno paraíso. Y hoy se salía solo que estábamos esperando que a los locos se les ocurriera llevarnos a algún lado. Nos estábamos acostumbrando a sus locuras. Ya las esperábamos como algo emocionante y adictivo.
Porque era un orgullo tener la atención de esos cuerpos perfectos, que increíblemente estaban dotados de un cerebro igual o mejor.
Los gemelos ya se habían incorporado a clases. Eran el complemento que le faltaba al grupo, cada uno era una pieza importante, era imposible imaginarlos si no estaban todos. Y esos gemelos eran enloquecedores. Con sus misterios y sus sombras oscuras, si los mirabas a los ojos te perdías completamente como si estuvieras sola en el medio del mar. Era peligroso mirarlos directamente a los ojos. Más cuando ellos eran conscientes del efecto que causaban.
Ese día tuvimos en los dos últimos turnos clases de inglés, todos dimos gracias por eso. La teacher Yraimy, era la mejor. Era la única que lograba que no miráramos al reloj, nos atrapaba con su carisma único, no solo tenía una sonrisa que iluminaba todo a su alrededor, sino una maestría para envolvernos, que solo existía en ella y sus enseñanzas amábamos el inglés pero no era por la asignatura en sí.
Antes de entrar a esa escuela, me horrorizaba el idioma, y desde su primera clase quedé completamente enamorada, y ese mérito era solo de nuestra querida profe de inglés.
Su estatura estaba adornada de sandalias junto a su vestuario entre desenfadado y elegante. Su pelo rebelde y riso hacían el complemento perfecto de sus alegres ojos. Su voz tierna hacia que quisieras ser su amiga, y si no la escuchabas nunca creerías lo potencia de la misma.
Estaban en armonía toda ella. Todos la respetábamos, ninguno cruzaba la línea, pero también la queríamos, sabíamos que de necesitarlo, era de las personas a las que podíamos acercarnos y contar con ella, y eso era el oxígeno que respirábamos en su presencia.
Su don era natural. Al amar lo que hacía, lograba que todos a su alrededor también lo amaran. No solo era un honor estar en su presencia, sino todo un placer. Se llevaba de maravillas con todos, y mis amigas no eran la excepción, se veía como su relación era mucho más profunda.
Claro después supe que la teacher las había visto nacer. Que sus familias eran íntimas. Qué lindo y tierno me pareció.
Pues bueno después que sonó la campana de salida fue que despertamos, una lástima que el tiempo en aquella clase se fuera tan rápido. Algún día le daría las gracias por ser tan genial y hacer que amara el idioma. Algún día.
Todos salieron del aula, menos los cinco chicos y nosotras tres. Estábamos a la expectativa y llegó la orden al fin. Teníamos que buscar excusas porque nos íbamos para la playa del silencio hoy mismo y pasaríamos la noche, íbamos a acampar allí por lo largo del viaje.
La excusa era la clásica. Cada uno diría que estaba en la casa del otro y así. No sabía cómo contener mi emoción para que no se notara. Estaba loca por estar sola para saltar y gritar, dejar salir todo. Pero ese papelazo delante de los chicos estaba prohibido. Primero muerta que sencilla.
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Mariana
RandomUna chica en un entorno y barrio totalmente nuevo, cinco chicos que invadirán su vida. Malas elecciones, promesas incumplidas? preguntas sin respuestas. Primeras veces, esto y más es la tormenta que acaba de iniciar en la vida de Mariana #11 entre...
