Todos salen entre risas de sana diversión y nos dirigimos al centro del campamento armado por los chicos y donde estaba la pila de madera perfectamente creada, era hora de prender el fuego.
Todos tomamos un lugar, Javier nos alcanzó varas y paquetes con malvaviscos sin dejar de llenar nuestros vasos del dulce vino, bien recibido por todos.
En ese momento en que los observo a todos concentrados en sus varas con la esponja blanca en la punta y la alegría que reinaba me doy cuenta del reto.
Aún no pasaba nada. Eso era realmente extraño. Será que el espera que dé yo el primer paso.
O que fue todo eso cuando estuvimos separados de todos. El temor empieza a hacer acto de presencia. No podía permitir que me venciera, de ninguna manera dejaría que se saliera con la suya.
De ahora en adelante estaría pendiente de cada movimiento suyo, por lo tanto estaba poniendo bajo barrotes y llaves a mi débil corazón y a cualquier sentimiento que me pusiera en peligro entre sus garras. He dicho y hecho.
Mientras conversábamos me doy cuenta que no son tan pretenciosos como pensaba, solo chicos que saben que son inteligentes y atractivos y ese no es ningún delito.
Todos eran bromistas cada uno con sus propias y particulares características.
Henry nos mantenía concentrados en cada una de sus historias y sus datos curiosos, los gemelos nos hacían reír cada vez que hablaban a la misma vez o terminaban la oración del otro, Javier era toda acción y gestos cómicos no podía hablar sin interpretar con su cuerpo, y Mario, mi Mario era risas disfrazadas de misterio y seriedad, no sé si me explico, pero estaba envuelto en un manto de sombras donde ocultaba todo su ser, el cual no lograba descifrar. Eso hacía que estuviera mucho mas alerta.
No necesitábamos música, la mejor fiesta, la mejor melodía eran las risas y las anécdotas divertidas.
El vino hace de las suyas, no solo en mí se les nota a todos en los ojos. Javier levanta la copa para hacer un brindis.
-Brindo, por Mariana, por ser nuestra vecina nueva y por guapa- Todos se echan a reír yo me sonrojo y decimos al unísono.
-¡Salud!- Todos juntos.
- Brindo por las chicas por seguirnos a todas partes a pesar de estar locos- propone Henry
-¡Salud!- decimos todos
-Brindo porque estamos juntos y siempre sea así- Propone Raico.
-¡Salud!- gritamos todos entre risas
-Brindo por la salud, por ayer, por hoy y por mañana- declara Racel el mayor de los gemelos.
- Brindo por las primeras veces y los primeros besos- Exclama Yaniet completamente entusiasmada y eufórica por el momento.
Yo rompo a toser al ahogarme con el vino y Racel escupe el que tomaba.
Todos se quedan en silencio mirándonos sin comprender nada.
Mario nos mira a los dos a intervalos estudiándonos, cuando logro volver en sí levanto mi vaso y brindo.
-¡Salud!- y todos me apoyan
-¡SALUD!- por el momento creo que logré salvarme, pero no sabía cuánto más duraría.
-Hora de ponernos interesantes- interviene Mario- Chicos es hora de los retos así que se aceptan propuestas- Hasta ahí llegó mi alivio, podía oler que se avecinaba tormenta y no me iba a gustar ni tantito.
Ahora a esperar que se les ocurriría e intentar estar a la altura.
-Propuesta número 1: La botella- dice Henry
-Propuesta número 2: Verdad o reto- Racel interviene
ESTÁS LEYENDO
Mariana
De TodoUna chica en un entorno y barrio totalmente nuevo, cinco chicos que invadirán su vida. Malas elecciones, promesas incumplidas? preguntas sin respuestas. Primeras veces, esto y más es la tormenta que acaba de iniciar en la vida de Mariana #11 entre...
