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-Llegue a querer un hijo, ¿Sabes? Pero soy joven, ni siquiera termine la escuela y pues, ¿Como podría mantenerlo?.-

-Si en algún momento, mientras estemos aquí, conoces a alguien y quieren seguir con la humanidad, yo quiero ser la tía cool, que es mitad zombie.-

-Lo serás, mientras no trates de mordernos.- contestó, ambas soltaron una risa, estaban en la terraza de un edificio, viendo a los zombies caminar sin rumbo, sobre ellas las estrellas y la luna, tan brillantes que iluminaban más allá de las calles.- Sam.-

-¿Si?.-

-Crees que podamos, no sé, ¿Ir con tus amigos?... Sé que es difícil, pero, quizás, verlos ahora y darles la oportunidad de saber que estas viva, sea buena idea.- habló, sin recibir ninguna mirada de Rivers, quien ahora solo miraba el cielo y llevaba el cigarro a su boca.- Lo siento... No tuve que meterme en tus cosas.-

-No, no, esta bien, supongo que solo quieres ayudar... Vamos, pasaremos por la casa, solo la veremos de afuera, ¿De acuerdo? Mañana iremos y los conocerás, luego, no quiero más menciones.-

-No más menciones después de eso.- dijo con una sonrisa.-

-Antes pasemos por unas cosas al Oxxo.- dijo levantándose.-

-¿Iremos ahora?.-

-Si, tengo hambre, agarramos algunas cosas y de paso, podríamos llevarles algo a ellos, no creo que hayan querido salir.-

-Oye Sam... Creo que mejor nos quedamos un rato más aquí.- habló mirando fijamente la calle, Rivers no entendió porque y siguió su mirada, al final de la calle, rodeado de unos diez zombies, la misma cosa que las había perseguido en la casa de Guada, las veía fijamente.-

-No, bajaremos, es peor estar aquí arriba que allí.- contestó, comenzando a caminar hacia las escaleras del lugar.-

-¡Si nos chingan, te mato Samantha!.- la pelinegra grito detrás de ella.-

-Relájate, no nos harán nada... Creo.-

-¡Estúpida! ¿Qué es eso de "Creo"? Puta madre, Sam, quedémonos aquí.- dijo quedándose en su lugar.-

-¡Moriremos aquí arriba! Nada te pasas si sigues conmigo, wey.-

-¡Si muero, revivo y te mató pendeja!.- contestó antes de ponerse a su lado.-

-Bajamos, subimos al auto y nos vamos, rápido y sencillo.-

Abrieron la puerta de la terraza, dispuestas a bajar, ahora todo estaba más oscuro que cuando habían llegado, así que se les dificultaba un poco bajar, al menos a Guada, pues Samantha veía bastante bien, pero al ser tan idiota, se tropezó, haciendo que ambas rían antes de seguir bajando, llegaron a la puerta principal del lugar, la habían trabado con unas cosas, así que las corrieron con rapidez, Rivers se asomó y noto que los zombies, seguían en la misma posición, eso le preocupó, le hizo una seña a su amiga para que la siguiera y cuando estuvieron listas, corrieron hacia el auto, subieron, se sorprendieron por lo fácil que había sido, miraron hacia atrás y las cosas seguían en su lugar, solo mirándolas, eso hizo que un escalofrío recorriera sus espaldas.

Sin ganas de quedarse ahí más tiempo, la rubia arrancó el auto y lo puso en marcha hasta un Oxxo cercano a la casa de Ama.

La pelinegra seguía viendo hacia atrás, viendo como los zombies se perdían de su campo de vista, sin siquiera moverse unos pasos, algo iba mal.

[°]

Después de tomar muchas cosas de la tienda, con algunas dificultades, llegaron al frente de la casa, ambas bajaron con una bolsa y se acercaron a la puerta, iban a dejarla ahí, pero Guada al apoyarse, se fue para adelante, abriendo la puerta y cayendo, eso hizo que ambas se preocuparan, ¿Quién carajos deja una puerta abierta en esta situación? Samantha mataría a sus amigos apenas los vea.

-Entra.- Rivers ordenó, su amiga le hizo caso y ambas pasaron, cerraron la puerta, está vez con llave.- Sígueme.- las dos comenzaron a caminar hacia la cocina.-

-¿Dejo esto ahí?.- preguntó señalando la mesa, la rubia asintió.-

-Estos imbéciles de mierda, sabía que eran estúpidos pero no pensé que tanto, ¿Qué acaso quieren morir? Los mataré.-

-Relájate, quizás se olvidaron.-

-¡Una puta mierda se olvidaron! ¿Qué tal si los mataban? ¡Te juro por Dios que los revivía y los mataba yo!.-

-Cállate, los despertarás.-

-¡No me interesa! Yo vengo hasta aquí, preocupada, les traigo comida y ellos ¡Dejan la puta pinche puerta abierta entregándose a qué los maten!.-

-¿Sam?.- una tercera voz preguntó, las dos mayores se giraron asustadas.-

Ari.

Fue lo único que apareció en la cabeza de la rubia.

-Bueno... ¿Ya nos vamos o nos quedamos?.- Guadalupe preguntó después de unos minutos en silencio.-

-Nos vamos.- Rivers contestó, volviendo en si.-

-¿Te vas? Recién llegaste.- Ari habló acercándose a la rubia.-

-Les traje comida... Dejaron la puerta abierta, son unos pendejos.- mencionó, alejándose de la castaña para pegarse a la pelinegra, que solo se quedó ahí.- Vámonos... Volveremos mañana, asegúrense de tener la puerta cerrada.-

Tomó la mano de Guadalupe y tiró de ella hasta la puerta, la abrió con rapidez y ambas salieron casi trotando, subieron al auto y ni dos segundos después, Rivera ya había arrancado directo hacia cualquier lugar.

-¿Sin preguntas?.- la pelinegra cuestionó.-

-Sin preguntas.- fue la única respuesta que recibió, asintió y solo se fijó en el camino que seguían, que solo la Santa Virgen sabía a dónde las llevaría.-

Streamers In The ApocalypseDonde viven las historias. Descúbrelo ahora