PVO: Maxon.
Todas las personas que habitan en el palacio pasaron por mi mente menos que era Celeste la que se encontraba justo enfrente de mí, en la puerta de mi despacho, sonriéndome como si este encuentro fuera lo más natural del mundo.
—Buenos días, su majestad—sonrío.
—Celeste—traté de sonar lo más calmado posible.
—Maxon—intentó imitarme, pero una pequeña sonrisa en su cara la delataba.
— ¿Puedo saber a qué se debe tu honor? —pregunté cortésmente.
—Vaya, después de todo lo que pasamos me tratas como si fuera una extraña con la que te acabas de cruzar. Vamos, Maxon, ¿acaso se perdió la confianza? —parecía que aquello le divertía.
—Lo lamento, Celeste, pero tengo demasiado trabajo—dije tratando de que mis palabras fueran directas y serias.
—Así que...estas tomando demasiado bien eso de convertirte en rey, ¿no? —preguntó con un poco de tristeza y amargura en su voz.
—Eso intento—respondí con más sinceridad, pero tratando de no sonar duro.
Celeste se metió en mi despacho y se sentó en una de las sillas que se encontraban enfrente de mi escritorio, que en ese momento no tenía ningún documento, lo cual me hizo sentirme un completo idiota por la pésima mentira que le había dicho.
Caminé hacia el librero y me puse a ver los títulos, para disimular que estaba buscando algo.
—Ya veo, muchísimo trabajo—dijo sarcásticamente.
—Pues... —
—No, espera. Ya sé, ¿estabas pensando en tu boda con Kriss? Tal vez... ¿en la lista de invitados? —preguntó.
En esos momento Celeste comenzaba a molestarme, quién se creía para venir a interrumpirme de esa manera.
-— ¿A qué vienes realmente? —pregunté secamente.
—Ahora que los dices... —Celeste se levantó de la silla en la que estaba sentada y camino hacia mí, se posicionó tan cerca de mí que me asusto.
—Quiero que me contestes una pregunta y que seas completamente sincero, ¿de acuerdo? —preguntó mirándome fijamente a los ojos.
— ¿Si? —intenté responderle, pero más bien salió como una pregunta.
Celeste estaba a unos cuantos centímetros de mí y yo no me podía mover porque atrás de mí estaba el librero. Comenzaba a tener un poco de miedo.
— ¿Sigues amando a América? —preguntó de golpe y se separó de mi para volver a la silla en la que estaba sentada.
Me quede petrificando ante su pregunta, me di cuenta que todo lo que había hecho había sido una distracción, para que la pregunta me tomara por sorpresa y no pudiera reaccionar con una mentira. Demonios. Esta chica me había hecho caer en su trampa.
Celeste me miraba esperando que le respondiera su pregunta y yo seguía parado sin saber cómo reaccionar.
— ¿Acaso tu silencio es un "sí"? —preguntó enarcando su ceja derecha.
—Sí—apenas conseguí susurrar.
—No te escuché. ¿Qué dijiste? —esta vez gritó.
— ¡Si, caray! ¡Aun la amo! —esta vez grité y por su sonrisa supe que estaba satisfecha con mi respuesta.
—Lo sabía—fue lo único que dijo.
—Si solo viniste a decirme lo estúpido que fui por dejarla ir, será mejor que te vayas.
ESTÁS LEYENDO
La Elección.
Fanfiction«Sonríe y no dejes de hacerlo hasta el último segundo.» me decía mentalmente. Y así lo hice. Porque ningún ataque impidió que Maxon hiciera su elección. Pero no sólo el príncipe puede hacerla.
