Porque todo de mí
ama todo de ti
Ama tus curvas y tus bordes,
todas tus perfectas imperfecciones,
dame todo de ti,
y yo te daré todo de mí
Tú eres mi final y mi principio,
incluso cuando pierdo, estoy ganando,
porque te doy todo lo mío,
y tú me das todo lo tuyo.
—All of me, John Legend.
PVO. America
—Adelante—dijo distraídamente.
Cuando entré, Maxon estaba inclinado sobre su escritorio, revisando unos documentos, con el ceño fruncido. Sonreí ante esa imagen, lucia tierno
—Hola—saludé sonriendo.
—Hola, querida—dijo levantando la cara y sonriendo traviesamente.
Puse mala cara, pero sonreí de igual forma, extrañaba sus queridas, aunque nunca lo iba a reconocer abiertamente.
Maxon soltó una risita ante mi cara, era un sonido inesperado, pero capaz de iluminar el pequeño mundo que me pertenecía.
—Se supone que deberías estar disfrutando de la comida, especialmente las tartas de fresa, y luego venir a verme. Es decir, no me quejo de la maravillosa sorpresa, pero te perderás de la comida, que era una de las razones por las que te quedaste en la Selección, ¿o me equivoco? —susurró juguetón.
—En efecto, su majestad, pero tengo unos asuntos pendientes que tienen una mayor prioridad—dije diplomáticamente.
—Me alegra ser una prioridad—dijo levantándose de la silla y caminando hacía a mí.
—Siempre serás una prioridad en mi vida, no lo olvides—dije envolviéndolo en un abrazo.
—Te quiero, America Singer—dijo besando mi coronilla.
— ¿Qué has dicho? Es que no escuché muy bien—dije sonriendo.
— ¡TE QUIERO, AMERICA SINGER, TE QUIERO!
—Y yo a ti, Maxon. Eres lo mejor que me pudo pasar en la vida—le dije sonriendo y soltando algunas lágrimas de felicidad.
Y tal como la primera vez, a pesar de que este beso era ya anhelado desde hacía muchísimo tiempo, me sorprendió cuando Maxon se acercó lentamente a mis labios y nuestras bocas empezaron esa danza que llevaba esperando desde hacía muchísimo tiempo. Había olvidado la sensación de sentir su boca contra la mía y olvidaba lo perfectamente que encajábamos, como dos piezas de puzzle hecha a nuestra medida.
—Te quiero, America—susurró nuevamente.
Encerrados en nuestra burbuja, me permití pensar que todo estaría bien, dejando a un lado los ataques a las Seleccionadas, dejando a un lado todo lo que se tenía que aclarar e incluso olvidándome un momento las muertes causadas por los mismo ataques.
Después de unos segundos, recuperé la noción del tiempo y recordé a lo que había venido.
—Gracias por la especial bienvenida—sonreí abiertamente y acaricié su mejilla. —Pero, si no mal recuerdo, dijiste que había un asunto muy importante que tratar y ahora soy toda oídos y espero escuchar eso importante—dije separándome de él o, de cualquier otra forma, iba a ser imposible continuar esta plática.
Tomé asiento enfrente de su escritorio y Maxon se fue a sentar a donde estaba sentando antes de mi pequeña interrupción, se veía como el rey que era al mando de su pueblo, me sentía orgullosa de él.
—Pues verás, yo...yo—empezó Maxon un tanto nervioso.
—Maxon, me estoy asustando un poco—dije y era cierto, me estaba poniendo nerviosa a mí también.
—Yo, hablé con Kriss...
—Ajá...—incité a continuar.
—Bueno, llegamos a la conclusión de que esto no podía seguir y que tenemos que aclarar todo el embrollo lo más pronto posible—dijo como sopesando las palabras.
Según lo que yo escuchaba, esas eran buenas noticias, no entendía el nerviosismo de Maxon.
—Esas son buenas noticias, Maxon—dije sonriendo. —Lo que no entiendo, es el por qué de tu nerviosismo y me estoy preocupando—susurré con el ceño fruncido.
—Es que eso no es todo—soltó haciendo una mueca. —Kriss quiere....
Lo que sea que me fuera a decir, se vio interrumpido por un toque en la puerta.
—Su majestad, es un asunto de suma importancia—susurro el soldado al otro lado de la puerta.
—Adelante—dijo Maxon tomando un tono más serio. —Querida, ¿te importaría si continuamos con esta charla después? —dijo dulcificando su voz.
—No hay problema—susurré mientras me levantaba.
Le di un pequeño beso en la boca y salí rápidamente de la habitación. Caminé distraídamente por el palacio, sin rumbo fijo, todavía pensando en lo que Maxon quería decirme. Le estuve dando muchas vueltas al asunto, pensando en todas las pequeñas posibilidades existentes, pero después de un rato decidí que no me llevaría a nada bueno y que mejor esperaría a que Maxon me lo dijera, antes de inventarme cualquier historia.
Sin esperarlo, mi estómago reclamó comida y reí entre dientes, con tantas cosas olvidé comer. Caminé hacia mi dormitorio y le pedí a las mucamas que me trajera algo de comer a mi habitación.
La tarde pasó sin acontecimientos nuevos, dormí un poco y salí en busca de Celeste, pero no la encontré por ningún lado, recordé la escena entre ella y Jackson, pero realmente era algo que no tenía ni pies ni cabeza, pero aun así me intrigaba mucho las reacciones de ambos.
Durante lo que restaba del día, me puse a caminar por el palacio y por los jardines, recordando lo sucedido durante la tarde, el beso aún se sentía reciente entre mis labios, el "te quiero" que desde hace mucho esperaba oír y me alegré por el futuro que quizá me esperaba. Sabía que no sería fácil, pero esperaba que pudiéramos sacarlo adelante y no solo lo esperaba, lucharía porque así fuera.
Cada parte de mi estaba segura de lo que quería y de con quien lo quería, cada parte de mi sabía que Maxon era el hombre de mi vida y que no estaba dispuesta a perderlo nuevamente. Y cada parte de mi ser sabía que esta era una oportunidad para remendar todos mis errores pasados y formar una vida donde o hubiera secretos y el cariño que nos teníamos sirviera para crear el futuro con el que ambos soñamos.
Sabía que no todo iba a ser perfecto, que cometeríamos errores, uno tras otro, pero también sabía que todo valdría la pena estando junto a Maxon.
________________________________________________________________________
Hola chic@s, les dejamos otro capítulo. Esperamos subir pronto el siguiente capítulo.
Sigan votando y comentando, son nuestra motivación. ¡Besos y abrazos!
P.D. ¡Feliz día de la mujer a todas! Son unas guerreras y unas personas súper importantes.
ESTÁS LEYENDO
La Elección.
Fanfiction«Sonríe y no dejes de hacerlo hasta el último segundo.» me decía mentalmente. Y así lo hice. Porque ningún ataque impidió que Maxon hiciera su elección. Pero no sólo el príncipe puede hacerla.
