Capítulo 13

823 35 4
                                        

Que empiece el juego.

—Sara Wayne.

Me duele todo.

Creo que eso de beber no es lo mío, definitivamente. Tengo recuerdos escasos de la noche anterior y la cabeza me da vueltas, ni siquiera sé cómo llegué hasta mi cuarto.

¿Noah fue el que me trajo?

Nah, imposible. Los pocos recuerdos que tengo son de un Noah borracho hasta la médula, y creo que hasta hay un pequeño y borroso recuerdo donde en medio de la pista de baile se estaba empezando a quitar la ro..

¡Mejor dejamos los recuerdos para otro momento!

Me froté los ojos girando hacia mi costado donde había una bolsa con una nota pegada.

Hice un gran, pero gran esfuerzo para intentar agarrarla y ver que ponía o que era.

-Pensé que tendrías una gran resaca al despertar, así que te dejo esto para no estar escuchando tus quejidos toda la mañana.

¿Eh?

Abrí la bolsa y era como un Kit anti resacas. No le tomé mucha importancia a la nota ya que no sé, puede haber sido Emiko o Megan.

Estaba apunto de beber agua para refrescar mi seca y ácida garganta hasta que escuché un grito proveniente de los pasillos.

Me tensé al notar que ese grito era de Emiko, y que iba dirigido hacia mi.

—¡Sara abre!—volvieron a gritar sumando golpes en la puerta. ¿Emiko me iba a retar por ir de fiesta? No lo sé, aunque tampoco me daban ganas de averiguarlo.—¡Sara Wayne, voy a contar hasta tres!

Joder, ¿que tan mal hice ayer para esto?

—Uno...

—Dos...

—Y tre...¡Ven aquí!

No me dió tiempo a reaccionar a su movimiento cuando ya me encontraba en el suelo intentando que la zapatilla que Emiko tenía no llegara ni a rozar mi hermoso y cansado rostro.

Enserio no entiendo nada.

—¡Infiel!—gritó intentando parecer molesta pero se que por las muecas de su cara se quería reír. La miré anodadada por lo que dijo. ¿Infiel? ¿Qué hice exactamente ayer?

—¿Infiel?, de que hablas estupida—contesté mientras bruscamente intentaba sacarmela de encima siendo imposible por la poca fuerza que tenía en estos momentos y el dolor de cabeza no ayudaba para nada. Desistí cuando un fuerte pitido llenó mis tímpanos provocando que Emiko riera fuertemente, apartándose para caer en el suelo sujetando su abdomen sin parar de reír.

Volví a mirarla incredulamente ya pensando que se había vuelto loca y que ya a estas alturas me volvería loca a mi.

—Una explicación no vendría nada mal ¿sabes?—divagé levantándome del suelo para sentarme en mi cama y agarrar aquella bolsa desconocida. Necesitaba parar este dolor de cabeza porque si no un ictus me daba seguro.

Only Us (Jara)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora