Capítulo 56; "Dulce amargo"

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-En serio, ¿apenas llegan de un viaje y ya tienen que irse a trabajar?- Preguntaba a mi padre y Barbara; mientras me acercaba a la mesa para el desayuno. Añoraba estos días, donde ellos están presentes, incluso el desayuno preparado por Barbara.

-Así es la vida laboral hija, no respeta horarios.-Me contesta mi padre, quien se disculpa por incorporarse rápidamente, pues tiene una llamada que atender. Su imprevista llegada ha sido solo por pocos días, pues una vez más, se han visto obligados a viajar, con la promesa de solo hacerlo unos días.

-Será solo por 3 dias, este proyecto requiere mucha revisión, no podemos hacerlo estando lejos.- Barbara se justificaba y con ella a mi padre, le sonrío levemente, ha sido todo un fin de semana sin Jos, pues me ha dicho que debo disfrutar de la presencia de mi padre y Barbara; él no sabe que ellos volverán a irse, seguro será una excelente noticia... Para ambos.

-Te he preparado algo para la escuela, es un sándwich, seguro te hará bien.- Me dice.- También he puesto uno para Jos.-

Su palabras me toman por sorpresa, ¿Por qué ha considerado a Jos? Escuchó algo de la ultima noche tal vez o notó su presencia y no la quiere dejar pasar. Tomo un poco de agua, pues tal acción hacen que me atragante levemente con la comida.

-¿Por qué?- Trato de mantener la cama. ¿Ha escuchado algo de aquella noche? ¿Lo vio salir de casa?

-Antes de irnos de viaje recuerdo se presentó con tu padre, además, me lo platicaste ayer, seguro lo sigues viendo, ¿No es asi?- Pareciera que no recuerdo los últimos acontecimientos, pues mientras ella me mostraba algunos regalos que me compró proveniente de su ultimo viaje, tuve a bien de platicarle de Jos; claro, sin extenuar detalles.

-Y de qué forma lo sigo viendo-

-Si, si lo sigo viendo, gracias.- Me tranquilizo, ella solo sonríe, pero algo la delata, parece ser que se oculta cosas o sus intenciones van más allá de las ya mencionadas.

Quiero indagar más, pero mi padre regresa; desplazo todas mis teorías de conspiración pues tenemos la fortuna de compartir el desayuno. Ellos me cuentan un poco mas de su agenda, su viaje y cuando planean regresar; el tiempo se va volando, que apenas tengo oportunidad de darles un abrazo.

Comienzo a salir de casa, me he asegurado de esconder cualquier signo de la presencia de Jos, su ropa, su maleta de entrenamiento, el PlayStation; apenas si pude ingeniármelas para sacar su mochila. Me despido de Barbara y mi padre, pues su viaje es justo hoy por la tarde, con la promesa e ilusión de verlos en 3 días.

Llego a la universidad, voy a mi casillero, y esperándome, está Jos con una flor entre las manos.

-Perdóname por solo traer tu mochila, debo ingeniármelas para saber como voy a sacar todas tus cosas.- Le contesto, el solo me sonríe y se acerca a darme un corto beso en los labios.

-Afortunadamente tengo ropa en el departamento, no te preocupes, tengo fe en que voy a volver a tu habitación, colándome por tu ventana, como en los viejos tiempos.- Ambos reímos.- Te traje esto, te amo.-

Jos me extiende la flor, un bello girasol adornado con nubes y flores de colores.

-¿Celebramos algo en particular?- Le digo, después de recibirla y dejarle un beso en la mejilla.

-Señal de que te extrañé muchísimo este fin de semana.- Me contesta.

-Tengo una noticia que darte.- Le digo, mientras entrelazamos nuestras manos para ir a clase.

-Yo también tengo algo que decirte, más bien preguntarte, pero dime tu primero ¿Qué pasa?- Me pregunta.

-Mi padre y Barbara volverán a viajar, será solo dos días, pero hoy estaré sola...- Le digo, Jos me mira y hace una mueca, como si sufriera por escuchar mis palabras.- ¿Por qué esa cara?- Pregunto con una leve risa, tal noticia debería ser sinónimo de alegría ¿No?

"Querido Diario" |Jos Canela|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora