-Corazón, despierta es tarde...-
Escuchaba como la voz de Jos, comenzaba a activar mi mente, sentía como me daba pequeños besitos, que lentamente comenzaban a despertarme.
-Vamos a llegar tarde a la Universidad, despierta.- Su voz adormilada, era como una bonita canción que no quería dejara de sonar. Me hundo en su pecho, no quiero irme nunca de aquí.
-No voy a ir a clases.- Le digo, él toma mi comentario con sorpresa, pues levanta mi rostro de su pecho para mirarme y confirmar lo que acabo de decir. Mis ojos apenas si pueden adaptarse a la tenue luz que se cuela por la habitación.
-A ver, te di permiso que fueras a una fiesta, no que no vayas a la escuela...- Me dice, rio un poco con su comentario. Este juego donde él tiene demasiada autoridad en mí, simplemente me fascina, queriendo experimentar todas las variables posibles.
-No tendré clases, no te lo había comentado, mi profesor tiene un asunto externo, era mi única clase del día- Le digo, quiero evitar dar mas detalles, en especial por lo poco relevante que puede ser.
-Entonces tendré que irme solo.- Me dice.- Aun queda tiempo, así que cuéntame mi amor, ¿Qué te vas a poner hoy para la fiesta?- Su pregunta me hace reír, no es algo que esperaba.
-No me digas que ahora debo pedirte permiso para vestirme como quiera...- Le digo, estar con él, abrazados en la cama, yo acostada en su pecho, él jugando con mi cabello, con un cálido ambiente y tenues rayos de luz, se vuelve mi mayor adicción y privilegio.
-Pedirle permiso otra vez no es algo que nos moleste, la verdad...-
-Bueno, dices que Eiden va a estar ahí, no quiero que te esté viendo, digo, siempre tienes la mirada de más de uno, pero no quiero que él se aproveche mientras no estoy.- Sus celos me hacen sentir dichosa; así los diga en modo juego, me hacen sentir cuidada, amada por él.
-Tal vez me ponga una falda.- Le digo, no bromeo, el clima de la ciudad era adecuado para usarla, no era muy corta, ni tampoco demasiado larga, fue un regalo de Barbara, aquel día que fuimos de compras, y la fiesta de Mayra, parecía una buena ocasión para estrenarla.
-¿Me vas a dejar verte con esa falda?- Me dice, no hago más que mover la cabeza en señal de sí, mientras el rubor inunda mis mejillas.
-¿Qué harás por la tarde?- Le pregunto, ayer dijo que si lo necesitaba, podría ir por mí a la fiesta, saber qué hará me ayudara a entender si puedo llamarle en caso de necesitarlo.
-Alonso y yo, tenemos un trabajo pendiente en pareja, le diré si puede trabajar hoy para tener el fin de semana libre.- Me dice, mis ideas de llamarlo para pedirle que vaya por mí disminuyen, no quiero distraerlo de sus actividades.- Pero no olvides lo que te dije, si necesitas que vaya por ti me llames...-
Él parece que lee mi mente, le sonrío, subo a su rostro y le dejo un beso en la mejilla.
-De todas formas, Vamos a dormir juntos ¿No?, No creas que voy a perder la oportunidad de verte en falda.- Su comentario, acompañado de sus manos jugando con mi cabello, me hacen tener un leve escalofrío.
-Ya una vez me viste en falda.-Le digo, recordando aquella vez donde me acompañó en una exposición de proyecto.
-Si, pero era muy formal, supongo que esta es diferente.-Me sonríe, él quiere indagar más el tipo de falda, pero me niego darle información, entre platicas, el tiempo sigue corriendo, y pronto, Jos debe irse a su departamento para cambiarse e irse a clase. Con la promesa de que nos veremos para dormir cuando yo decida regresar de la fiesta.
(...)
-Vamos, May, otro Shot, por tu cumpleaños...- Veía a mi amiga ceder frente a las peticiones de Freddy. Llevan toda la noche coqueteándose, dándose abrazos sutiles, yendo juntos de un lado para otro, juntos.
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"Querido Diario" |Jos Canela|
Fanfiction¿Nunca han sentido que desean a alguien desesperadamente? No en el ámbito sexual sino que necesitan tocar su piel, abrazarlo, sentir su calor y su olor, ver su sonrisa, ver lo suave que su cabello es, ver dentro de sus ojos y sentir su voz. Sabes qu...
