Tomo mis cosas y las guardo tan rápido como puedo. Mi corazón late tan rápido que siento que se me va a salir del pecho. Echo un vistazo rápido para comprobar que no se me olvida nada y salgo corriendo del edificio.
Corro sin un rumbo fijo, solo quiero correr y por algún motivo ganar.
Es el momento de la verdad. Lo que tanto esperaba y ala vez me aterraba. Solo quedamos dos; estoy cada vez más cerca de ganar.
No estoy seguro de si quiero enfrentarme a Bastian. Es enorme y podría verlo a la distancia, aún en medio de la noche.
Recuerdo que lo acompañaba una chica cuando mató a Caleb. ¿Era Blossom? ¿Blossom había muerto antes? Ni siquiera lo recuerdo.
Todos los tributos me importan una mierda, excepto Caleb. Tengo que lograrlo. Tengo que ganar.
«¿Y si fallas?».
Me detengo en seco; agitado, jadeando y sudoroso por el calor y el rato que llevo corriendo. Juraría que escuché a alguien hablando. Busco por todos lados, pero no encuentro nada. Busco y busco por todos lados, pero no hay nadie.
No debo hablar, por más alterado que esté, debo concentrarme para ganar. Intranquilo, sigo corriendo.
¿Qué carajos fue eso?
Si de verdad era alguien hablándome debió haber salido para atacarme. Pero ¿cómo sabía lo que estaba pensando? ¿O lo dije en voz alta?
No pude haber estado hablando solo. Es algo tan obvio que cualquier idiota puede saber cuando habla solo.
No puede ser.
¿Me lo imaginé?
No.
No puedo estar volviéndome loco.
No cuando estoy tan cerca de ganar.
No cuando tengo la oportunidad de vencer a Bastian tan cerca.
En cuanto encuentro un lugar aparentemente tranquilo me detengo y me permito beber agua, que termina siendo un litro entero de golpe.
Debo relajarme un poco y ordenar mi mente. La victoria está tan cerca y no puedo cometer errores.
Solo somos dos, ya es la final de los Juegos del Hambre y en cualquier momento podemos encontrarnos. Seguro todos en el Capitolio están viendo impacientes esperando a que nos cacemos.
En cualquier momento los Vigilantes van a hacer algo en la arena si no nos encontramos pronto. ¿Soltarán mutos? ¿Provocarán un terremoto?
Sé que es el peor momento, pero reviso lo que tengo en mi mochila: botellas llenas de agua, un poco de comida que aún sirve, la rompevientos, el saco de dormir y la camiseta. El cuchillo lo tengo en el cinturón y cargo el hacha.
Logro acabarme la comida y bebo un poco más de agua. No servirá de mucho, pero no soporto estar con el estómago vacío, de nuevo.
Intento descansar lo más que puedo, pero estoy muy ansioso. En cualquier momento me obligarán a salir de aquí para encontrarme con quien sea mi oponente.
Sé que es Bastian.
Tiene que ser él.
Con las pocas interacciones que tuve con él antes de los Juegos y al ver torturando a Caleb, lo creo capaz de matar a sus aliados y ahora debe estar buscándome.
Eso pasa siempre en los Juegos del Hambre. Los profesionales hacen alianza para matar a los débiles, después se matan entre ellos sin piedad hasta que uno gana. Es la fórmula básica de los Juegos y es por eso no es muy común que haya Vencedores de otros distritos que no sean el 1,2 y 4.
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El Susurrador | En hiatus
Fanfic«Sigue dándome cierto miedo estar solo en el bosque. Pero prefiero morir por el Susurrador antes que en los Juegos». Logan vive en el Distrito 7. Al igual que los demás chicos del Distrito, no le agrada la idea de los Juegos del Hambre. Cuando llega...