Capítulo 24

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El pequeño departamento en los suburbios me recibió esa tarde luego de toda la locura que había vivido. Nunca había visto a un viejo tan maldito que prometiera así de fácil la felicidad de sus hijos, pero si existe y se apellida Thompson.

El resto de la tarde estuve llorando en mi habitación, todo lo malo pasaba por mi cabeza, y mi mayor miedo era no volver a ver a Noah.

Cerca de las 10:00 pm mi teléfono alumbró la oscuridad de la habitación y pensando que era un mensaje o alguna noticia de Noah lo tomé corriendo, le había dejado más de 20 notificaciones y no había respondido ni una.

La pantalla mostraba un correo de T&Y Company, en pocas ocasiones me llegaban coreos de la empresa, así que curiosa lo abrí.

El siguiente documento se encuentra encriptado de extremo a extremo y se solicita la no divulgación de este.

Por el motivo de la orden de Alejamiento impuesta por el CEO Noah Thompson contra Eva Moon (manager general senior de finanzas) se incumplen las leyes Estatales y Federales de la compañía para un ambiente de trabajo favorable, a la señorita Eva Moon, como resultado se le pide separación definitiva de la compañía, adjunto el cheque de compensación por sus trabajos realizados y la recompensa por su investigación, esperamos su comprensión y la firma electrónica de aceptación.
Sin más pedidos :

Adela Mitt Manager de Recursos Humanos.

¡Mierda! ¿pero que más iba a esperar? La Resignación fue lo que le tocó a mi corazón aceptar y comenzar a preparar una mochila con las cosas suficientes para escaparnos esta madrugada, al menos tendríamos algo de dinero para sobrevivir en lo que comenzamos nuevamente nuestra vida.

Cerré los ojos, después de poner una alarma, por algún motivo este día me había cansado más de lo que debería y los párpados me pesaban, caí en un sueño profundo en cuestiones de segundos.

...

-Abuela, ¿tú también me odias? -La pequeña Eva de apenas 11 años sentada en el medio de sus dos abuelos preguntó en voz baja para que sus padres que iban en la parte delantera no escucharan. -El abuelo me dijo que él no lo hacía.

El señor a su derecha sonrió.

-Claro que no te odio cariño, pero pienso que eres muy pequeña todavía para pensar en novios. -La señora rodó los ojos y acarició el cabello suelto de su nieta.

- ¿Tú si te has enamorado del abuelo? ¿Tú te casaste por amor?

- ¿Qué preguntas son esas Eva? Claro que me enamoré de tu abuelo, nos conocimos cuando éramos niños y nos tuvimos tanto cariño que formamos una familia.

- ¿Y tus padres se opusieron?

-No, no lo hicieron. -La señora estaba confundida porque no sabía a donde iba a llegar aquella plática, su nieta ya sabía la respuesta a esas preguntas porque se había encargado de contarle su historia de amor casi desde que nació.

Los ojos verdes de Eva miraron firmemente a su abuela a su lado -Quizás Tomy y yo hubiéramos vivido una historia como la tuya y del abuelo si no nos hubieran separado. Pero papá tuvo que meterse.

El señor Rey que iba manejando miró cuidadosamente por el espejo retrovisor, su hija era demasiado inteligente, había hecho que su abuela dudara de la decisión que él había tomado, se le notó cuando cambió mirada cómplice con su padre. Tenía que hacer algo para hacer que Eva olvidara a ese niño, el día antes de enterarse que los pequeños eran novios, había descubierto que su jardinero le había robado gran parte del dinero en efectivo que guardaba en su caja fuerte, lo cual era una suma considerable.

No los echó de inmediato porque el hombre tenía un niño adolescente y dos pequeños, su hija menor era dos años más pequeña que Eva, aunque a esta no la conocían mucho porque desde que comenzaron a trabajar ahí la niña estuvo becada en una escuela de balé, y su hijo del medio era de la misma edad que Eva, incluso estaban en el mismo salón y él pagaba sus estudios.

A pesar de que había sido un ladrón, su familia no merecía pagar eso, aunque por suerte el hombre entendió una vez que le mencionó la policía y se marchó. Lo más duro para todos es que su pequeña tenía una obsesión con Tomy, el mayor de todos, cosa que tampoco le agradaba, porque a pesar de que era un niño muy inteligente y bien portado, ya tenía 16 años y era considerable lo grande que se veía al lado de su primogénita. Los niños a esas edades suelen abusar de los más chiquitos y él tenía que proteger a toda costa a su princesa.

Nadie le había dicho que esta clase de situaciones pasaban en la adolescencia, porque de ser así habría metido a Eva en una burbuja.

-Ya he dado mi palabra Eva y ellos se han ido, no te quiero ver en ninguna circunstancia con ese tal Tomy.

-Te odio. -Aquellas palabras se le habían clavado en el interior al señor Rey, aunque sabía que su hija la decía por capricho y no porque en realidad la sintiera, y por inercia giró su rostro para encararla.

Una luz cegadora se coló en cada rincón del vehículo y su esposa gritó, un camión de carga estaba en su senda desviado y se iba a impactar contra él. Lo más rápido que pudo giró el timón a su izquierda, pero perdió el control del vehículo y cayeron por un barranco.

El carro dio varias vueltas y aterrizó en el lodo adornado con arbustos.

La niña de apenas 11 años se levantó dolorida, detrás de ella el carro de sus padres estaba volcado y luces bajaban por el barranco. Era la policía, de seguro se iban a dar cuenta que ella provocó el accidente, que ella asesinó a sus padres, así que corrió y corrió lo más que pudo al bosque y luego de un rato, una explosión detrás detuvo sus pasos.

Se arrodilló y las lágrimas salieron más fuertes. - ¡Papá! -Gritó

Todo se volvió más oscuro de repente y cuando sus pies no se pudieron sostener más, calló. -Papá- Susurró antes de que su cabeza golpeara el suelo.

...

Me desperté de golpe en mi habitación, estaba completamente empapada en sudor, y sabía que eso solo significaba que las pesadillas habían vuelto. ¡Después de tantos años!

Miré el teléfono, solo quedaban 10 minutos para que mi alarma sonara, así que decidí levantarme de la cama y alistarme, había quedado con Noah a las 4 am. Así que tomé mis cosas y salí de casa. El Uber me estaba esperando fuera y lo ví muy desconfiado, claro, de seguro pensará que soy una asesina serial o algo porque lo hago ir a las 4 am a en medio de la nada.

- ¿Estás segura de que este es el lugar? -Me preguntó luego de que le diera las gracias.

-Lo es.

-Vale, cuídate. - Me dijo sin apenas mirarme y con el pie ya puesto en el acelerador. Pero con tono preocupado.

Parecía una madre preocupada, era un chico muy majo, le di las gracias nuevamente y me encaminé hasta el faro.

El camino estaba oscuro y a pesar de que todavía estamos en verano, la noche había empezado a ser fría. Me aferré a mi chaqueta e intenté buscar calor en una esquina.

A la distancia, sé que cualquiera me hubiese confundido con una roca o algo por el estilo, estaba en la arena sentada recostada de la pared baja del pequeño faro rojo.

En el puente encima de mi pasaba un carro a una distancia considerable del otro y yo me empecé a desesperar cuando el reloj marcó las 4:30, luego las 5 y ni un mínimo movimiento en los alrededores del faro.

Tenía los pies entumecidos y me dolían, y las lágrimas me empezaron a picar después de las 6am cuando comenzó a salir el sol. No obstante, me mantuve firme, algo hambrienta, pero no me iba a mover de allí, porque quizás le sucedió algo y pronto llegaría. A las 8 me desesperé y comencé a marcarle como una loca y después de 20 llamadas perdidas paré.

Todo, hasta las 10 am, cuando el teléfono casi moría, ya no sentía mis pies y los mosquitos habían hecho su trabajo dejándome llena de ronchas, me levanté del solitario lugar y regresé a casa porque estaba segura de que Noah no iba a llegar.


Un Imperio De Hielo Y Lunas AzulesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora