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- tranquila - susurró Lauren con voz dulce sintiendo y oliendo el nerviosismo en la Omega  mientras miraba su rostro sonrojado y como un leve destello gris se apoderaba del iris de sus ojos - mi mamá es una buena Omega, es demasiado dulce y más con los cachorros, no tienes porqué temer, no si estás conmigo ¿Okey?

- lo sé - respondió Camila sintiendo su garganta seca en tanto mordisqueaba sus labios antes de tomar una bocanada de aire y dejarla escapar lentamente en un pequeño suspiró - pero.... ¿Que pasa si hago algo mal?¿Si piensa que soy una mala Omega? Y ¿Si no le agrado y ella le pide que deje de pasar tiempo conmigo? Y.....

- ¡Detente por favor! - exclamó la alfa dudando por tan solo un par de segundos antes de tomar una de las manos de Camila entre la suya entrelazando sus dedos en un agarre más íntimo que hizo saltar su bonito corazón de emoción - no me gusta cuando dudas así de ti, no me gusta que no te des cuentas de todas las preciosas cualidades que posees, eres una mujer maravillosa en todo el sentido de la palabra Camz, por favor no dudes de ti, de lo que eres

- Lauren

-  recuerda que ante mis ojos, tu eres una Omega perfecta - confesó con sus pómulos pintados de un bonito tono bermellón teniendo que apartar la mirada de los ojos de Camila mientras sentía el calor que irradiaba la palma de su mano contra la suya, haciendo que en su cuerpo se instalará una bonita calidez que hizo que alzará las puntas de sus labios en una sonrisa chiquita.

- siempre....siempre sabe que decirme para hacerme sentir mejor - murmuró Camila adueñandose de la pequeña chispa de valentía que aquella confesión le había dado para acercarse un poco más hacía la alfa embriagandose con su delicado aroma antes de pararse sobre la punta de sus pies y depositarle un pequeño beso en su mejilla

- Camz...

- vamos con su mamá - respondió la Omega un tanto avergonzada - no hagamos que espere más por usted - sin detenerse a escuchar alguna respuesta Camila tiro de la mano de Lauren para entrar juntas hacía la casa siendo recibidas por una bonita Omega que se acercó hacía la alfa pellizcando sus mejillas antes de volcar toda su atención en la castaña que instintivamente retrocedió un par de pasos ocultando parte de su cuerpo detrás de Lauren que solo soltó una pequeña carcajada antes de hablar

- mamá, pensé que habíamos quedado que vendrías conmigo el viernes - murmuró arullando a Macarena en sus brazos al sentirla removerla un poco captando la atención de la mayor en el pequeño bulto que sostenía su hija entre sus brazos

- no pude aguantar tanta espera - susurró - me moría por curiosidad de conocer a Camila y Macarena, además compre algunas cosas para el refugió que sabían que estaban necesitando - Lauren captó la mirada de su madre sobre la cachorra así que mirando por encima de su hombro por un momento a la Omega se acercó hasta la mayor regalandole una mejor vista de la bebé

- mamá, te presento a Macarena - Clara miró encantada a la cachorra que lentamente abría sus ojos llevando uno de sus dedos hacía su boca soltando un pequeño chillido de felicidad al recibir un beso de la alfa sobre su cabello - y la bonita castaña que está tras de mí es Camila.

- Hola linda - susurró la mayor apoyando la punta de sus dedos sobre la mejilla de la cachorra, tomándose algunos minutos para admirar a la bebé antes de dirigir su mirada hacía la omega que solo mostraba media parte de su sonrojado rostro - Hola para ti también Camila, es un gusto por fin poder conocerte - tomando un poco más de confianza Clara avanzó uno cuantos pasos hasta quedar frente a Camila quien se sostuvo instintivamente de las mangas del Jersey de Lauren en busca de apoyó - y déjame decirte que mi hija no exagero al decirme lo bonita que eres

- ¡Mamá! - jadeó tímida la alfa arrugando su entrecejo cuando escucho a la mayor soltar una pequeña carcajada

- ¿Que?¿Acaso estoy mintiendo? - musitó mirando la tensión en los hombros de la Omega mientras la escudriñaba con la mirada - siempre que nos vemos, se la pasa hablando de ti y tu cachorra

- ¿De verdad? - inquirió un poco curiosa Camila con sus grandes ojos brillando en emoción

-  si, Lauren no para de hablar de ustedes, la tienen encantada y sobre todo feliz

- ¡Oh! - musitó Camila saliendo de su escondite para saludar correctamente a la mayor - Lauren también, también me hace muy feliz a mi y a Macarena, permítame decirle que tiene una buena hija señora...

- Clara, llámame Clara.

Para sorpresa de Lauren solo fue cuestión de un par de horas para que su madre y Camila se llevarán muy bien, la menor había tomado un poco más de confianza e invito a la mayor a tomar una taza de chocolate con ella y los demás cachorros del centro mientras hablaban sobre cualquier tema que de les ocurriese siendo completamente ajenas de todas las mezclas de emociones que sentía la alfa al ver a dos de las mujeres más importantes de su vida llevarse así de bien.

Diosa luna por favor permítele conquistar el corazón de esa bonita Omega que desde el primer instante que la vio había removido todo en su interior. Dándole un giro de trescientos sesenta grados a su vida.

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