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- ¡Lo siento! - exclamó la Omega apoyando las manos sobre la mesa mirando atentamente como Lauren se sentaba justo frente a ella con Macarena sobre sus piernas dejándole las llaves del carro que al parecer había captado la atención de la energética cachorra que movía sus extremidades inferiores mientras soltaba pequeños balbuceos en contentamiento

- ¿Por que? - inquirió confusa la mayor pasando una de sus manos despreocupadamente por su cabello en un intento de arreglarlo un poco solo para quizás impresionar a alguien que la miraba con sus mejillas y las puntas de sus orejas sonrojadas.

- porque por mi culpa no pudo sentarse con sus amigas

- ¡Hey! Yo quiero estar con ustedes. No con ellas - susurró con una preciosa sonrisa en sus labios - ustedes hacen todo más bonito y divertido para mí, así que no te sientas culpable o pidas disculpas que no son necesarias porque yo elegí estar aquí ¿Okey?

- okey - respondió Camila encogiéndose un poco en su lugar con un bonito brillo en sus ojos y quizás, solo quizás más feliz y cómoda que hacía un par de minutos atrás. Agradeciendo internamente que Lauren llevará el rumbo de la conversación a un tema más ligero contándole a detalle todo lo que había hecho en esa semana y las cosas que tenía aún pendientes, también sobre lo mucho que adora cuidar su jardín y lo mucho que lloró cuando por fin pudo recolectar sus propios calabacines de su huerta y lo feliz que le hizo ver cómo todo su esfuerzo se manifestó en aquella bonita hortaliza que aún conservaba en su refrigerado porque no sentía capaz de comérsela.

Y es que Camila no podía dejar de mirar  a aquella preciosa pelinegra que sonreía encantada mientras intentaba alejar a Macarena de su trozo de tarta de fresa, frunciendo un poco su ceño cuando su esfuerzo no fue suficiente y la cachorra terminó por aplastarla un poco con sus manos antes de llevarla directamente a su boca, manchando sus mejillas y el Jersey de algodón de la mayor en el proceso.

- Eres demasiado linda - musitó tomando una servilleta de tela limpiando con esta a la cachorra mientras la escuchaba quejarse un poco antes de largarse a llorar con su nariz coloreandose de rojo y sus ojitos fuertemente cerrados - ya, ya, bebé lo siento pero debía limpiarte - arullandola entre sus brazos Lauren se colocó de pie empezando a caminar por la cafetería tarareando una melodía para la pequeña hasta hacer que su llanto se detuviera y terminará quedándose dormida recostada en su pecho con su nariz apoyada directamente en la fuente de su aroma.

- Camz al parecer Macarena.....- pero aquella frase murió en sus labios cuando al mirar a la castaña se percató de cómo sus ojos permanecían fijos en ella y su rostro era cubierto por una fina capa de sudor junto a su aroma sientiendose almizclado - Camz ¿Que pasa? - la Omega inhaló profundo llevando aire a sus pulmones colocándose de pie para acercarse hasta Lauren

- alfa -  musitó con voz melodiosa apoyando la yema de sus dedos en la mejilla de la ojiverde  bajando lentamente en una sutil caricia que terminó justo en sus clavículas - alfa... - sus pupilas se pintaron de gris mientras acortaba la distancia con la pelinegra aferrándose a unos de sus brazos, frotando sus mejillas en el anhelando impregnarse de aquel delicioso aroma a bosque que hacía a su lobo moverse inquieto sobre su pecho - mi alfa.... - Lauren  afianzó su agarré en la cachorra, tragando en seco al darse cuenta que la omega estaba entrando en celo y ¡Oh Dios! Si antes creía que su aroma era sumamente exquisito en ese instante se convirtió en algo sublime que le hizo agua la boca.

- Camz - dijo humedeciendo sus labios tomándose un segundo para mirar alrededor y darse cuenta que Camila había llamado la atención de algunos alfas que allí se encontraban así que dejando que su alfa se manifestará en el iris de sus ojos solo bastó con aquella muestra de su lobo para que bajarán la cabeza doblegandose ante ella - debemos irnos, este lugar ya no es seguro para ti ni para la cachorra

- alfa.... - susurró mientras enterraba la nariz en la piel expuesta de su cuello tomándose la libertad de depositar un pequeño beso allí que logró desestabilizar a Lauren

- omega, vamos a casa - Camila jadeó al percibir un poco de tono de mando en Lauren  sin ser impositivo, más bien como un bonito susurró que hizo que cada parte de su cuerpo vibrará y su Omega se doblegara ante aquella bonita alfa - la cachorra necesita descansar y tu tomar unos supresores, por favor....

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