²⁰

3.9K 234 5
                                        

10 de Diciembre
📍Doha, Qatar

Nayeli se removió en la cama con una sonrisa. Varios besos fueron depositados por todo su rostro. Fue abriendo poco a poco sus ojos y cuando por fin los abrió, sonrió al ver los ojitos más lindos que había en el mundo.

-buenos días, mami- saludó su pequeño, inclinándose para dejar otro beso en el rostro de su madre.

-que linda manera de despertarse, por favor- la mujer agarró a su hijo y lo abrazó, fuertemente, hundiendo su cabeza en el hueco entre el hombro y la cabeza del mas pequeño.

-mami, me vas a aplastar- murmuró, divertido.

-perdón, perdón- dijo con diversión, soltando a su hijo. Estiró su mano hasta la mesita que estaba a un lado de la cama y agarró su teléfono, viendo la hora. En eso, se acordó de la propuesta que le hizo al cordobés anoche, tenía que decirle a su hijo, para ver qué opinaba él. -bebé- murmuró, apagando de teléfono y dejandolo sobre el colchón, giró un poco su cuerpo para quedar de costado y así poder ver mejor a su hijo, quien estaba entretenido viendo caricaturas en el televisor. El niño miró a su mamá, elevó su cabeza en señal de que siguiera hablando. -ayer, conversamos con Juli y... se nos ocurrió que podríamos salir a pasear los tres hoy- habló con un poco de duda. Era la primera vez que le proponía a su hijo salir con algún hombre. -¿Que te parece?-

Bauti proceso las palabras de su madre un momento y luego soltó una gran sonrisa, tirándose arriba de la mujer. -¡Me parece la mejor idea de todas!- gritó, mientras enrollaba sus brazos en el cuello de Nayeli.

Ella le correspondió el abrazo y rodeó la cadera del menor, atrayendo al mismo más cerca suyo. Dejó un beso en su mejilla y lo separó un poco para mirarlo. -bueno, entonces hay que levantarse, desayunar así podamos ir con Juli, ¿Si?- el niño empezó a saltar en la cama.

-¡Si!, ¡Si!- repetía una y otra vez. Nayeli soltó una sonrisa inconscientemente.

Ambos se levantaron y hicieron su rutina de mañana, bajaron al comedor, dónde había unos que otros jugadores conversando entre sí. Saludaron a los presentes allí y la mujer fue a pedir el desayuno para ella y su hijo.

Desayunaron mientras Nayeli escuchaba todos los planes que tenía Bauti para hacer con el futbolista apenas salieran de la Universidad. Estaba muy emocionado por la salida con el cordobés.

Mientras madre e hijo desayunaban, Julián estaba contándole todo a su mejor amigo. Quién no desaprovechó el momento y burló al cordobés.

El castaño se sentó en su cama y se tapó los oídos con su almohada, la voz de morocho le comenzaba a molestar.

-¿Dónde los va' a llevar?, tene' que pensar un lindo lugar para que pasen un lindo momento familiar- burló una vez más, Julián se sacó la almohada de su cara y bufó con cansancio.

-te juro que no te aguanto ni un minuto ma', cualia'- se quejó con ambas manos en su cara. -si no fuese porque te necesitamos para el próximo partido, ya te hubiera enterrado veinte metros bajo tierra, por cargoso- Enzo volvió a reírse, tirándose a un lado de su amigo. -barba, dame paciencia para aguantar a este pelotudo- dijo mirando hacia el techo y levantando sus manos.

El morocho se secó las lágrimas imaginarias y miró al nueve con una sonrisa divertida, el mismo volvió a bufar y se dió vuelta en la superficie acolchonada, quedando boca abajo. -mi hermanito 'ta ma' enamorado que yo de River- soltó y volvió a carcajearse.

𝐁𝐚𝐮𝐭𝐢 || ᴊᴜʟɪᴀ́ɴ ᴀ́ʟᴠᴀʀᴇᴢDonde viven las historias. Descúbrelo ahora